LOS ESCRITOS DE URANTIA - Escrito 174
Martes por la mañana en el templo

LOS ESCRITOS DE URANTIA   

Parte IV. VIDA Y ENSEÑANZAS DE JESÚS



Paper 174
Tuesday Morning in the Temple

    Sobre las siete de la mañana de ese martes, Jesús se reunió en la casa de Simón con los apóstoles, el colectivo de mujeres y unas dos docenas de otros prominentes discípulos. En esta reunión, se despidió de Lázaro, dándole instrucciones que tan pronto lo llevarían a huir a Filadelfia, en Perea, donde más tarde se unió al movimiento misionero con sede en dicha ciudad. Jesús también dijo adiós al anciano Simón, e impartió unos consejos de despedida al colectivo de mujeres, a las que ya nunca se dirigiría de nuevo de manera formal.

174:0.1 (1897.1) ABOUT seven o’clock on this Tuesday morning Jesus met the apostles, the women’s corps, and some two dozen other prominent disciples at the home of Simon. At this meeting he said farewell to Lazarus, giving him that instruction which led him so soon to flee to Philadelphia in Perea, where he later became connected with the missionary movement having its headquarters in that city. Jesus also said good-bye to the aged Simon, and gave his parting advice to the women’s corps, as he never again formally addressed them.

    Aquella mañana saludó personalmente a cada uno de los doce. A Andrés le dijo: “No desmayes por lo que está al llegar. Mantén a tus hermanos fuertemente unidos y cuida de que no te vean abatido”. A Pedro le dijo: “No deposites tu confianza en el brazo de la carne ni en las armas de acero. Asiéntate sobre los cimientos espirituales de las rocas eternas”. A Santiago le dijo: “No flaquees ante las apariencias externas. Permanece firme en tu fe, y pronto conocerás la realidad de aquello en lo que crees”. A Juan le dijo: “Sé amable; ama incluso a tus enemigos; sé tolerante. Y recuerda que te he encomendado muchas cosas”. A Natanael le dijo: “No juzgues por las apariencias; permanece firme en tu fe incluso cuando todo parezca tambalearse; sé fiel a tu misión como embajador del reino”. A Felipe le dijo: “Sé inconmovible ante lo que se avecina. Permanece inquebrantable, incluso si no puedes ver el camino. Sé leal a tu promesa de consagración”. A Mateo le dijo: “No olvides la misericordia que te recibió en el reino. Que nadie te prive de tu premio eterno. Así como has soportado las propensiones de la naturaleza mortal, está dispuesto a ser constante”. A Tomás le dijo: “Por muy difícil que sea, ahora debes andar por fe y no por vista. No dudes de que podré acabar la obra que he comenzado, y de que con el tiempo veré a todos mis fieles embajadores en el reino de más allá”. A los gemelos Alfeo les dijo: “No permitáis que las cosas que no podáis entender os sobrecojan. Sed fieles a los afectos de vuestros corazones y no depositéis vuestra confianza ni en grandes hombres ni en la actitud mudable de la gente. Apoyad a vuestros hermanos”. A Simón Zelotes le dijo: “Simón, puede que la decepción te abrume, pero tu espíritu ha de elevarse sobre todo lo que te pueda sobrevenir. Lo que no pudiste aprender de mí, mi espíritu te lo enseñará. Busca las verdaderas realidades del espíritu y no te sientas atraído por las sombras irreales y materiales”. Y, a Judas Iscariote, le dijo: “Judas, te amo y ruego para que ames a tus hermanos. No te canses de hacer el bien; y quiero advertirte de que te cuides de los caminos resbaladizos de la adulación y de los dardos envenenados del ridículo”.

174:0.2 (1897.2) This morning he greeted each of the twelve with a personal salutation. To Andrew he said: “Be not dismayed by the events just ahead. Keep a firm hold on your brethren and see that they do not find you downcast.” To Peter he said: “Put not your trust in the arm of flesh nor in weapons of steel. Establish yourself on the spiritual foundations of the eternal rocks.” To James he said: “Falter not because of outward appearances. Remain firm in your faith, and you shall soon know of the reality of that which you believe.” To John he said: “Be gentle; love even your enemies; be tolerant. And remember that I have trusted you with many things.” To Nathaniel he said: “Judge not by appearances; remain firm in your faith when all appears to vanish; be true to your commission as an ambassador of the kingdom.” To Philip he said: “Be unmoved by the events now impending. Remain unshaken, even when you cannot see the way. Be loyal to your oath of consecration.” To Matthew he said: “Forget not the mercy that received you into the kingdom. Let no man cheat you of your eternal reward. As you have withstood the inclinations of the mortal nature, be willing to be steadfast.” To Thomas he said: “No matter how difficult it may be, just now you must walk by faith and not by sight. Doubt not that I am able to finish the work I have begun, and that I shall eventually see all of my faithful ambassadors in the kingdom beyond.” To the Alpheus twins he said: “Do not allow the things which you cannot understand to crush you. Be true to the affections of your hearts and put not your trust in either great men or the changing attitude of the people. Stand by your brethren.” And to Simon Zelotes he said: “Simon, you may be crushed by disappointment, but your spirit shall rise above all that may come upon you. What you have failed to learn from me, my spirit will teach you. Seek the true realities of the spirit and cease to be attracted by unreal and material shadows.” And to Judas Iscariot he said: “Judas, I have loved you and have prayed that you would love your brethren. Be not weary in well doing; and I would warn you to beware the slippery paths of flattery and the poison darts of ridicule.”

    Y cuando acabó de decir estas palabras de saludo, partió para Jerusalén con Andrés, Pedro, Santiago y Juan, mientras los demás apóstoles se dedicaban a montar el campamento de Getsemaní, adonde irían aquella noche, y donde establecerían su sede durante el resto de la vida del Maestro en la carne. Hacia mediados del camino de descenso del Monte de los Olivos, Jesús hizo una pausa y charló con los cuatro apóstoles más de una hora.

174:0.3 (1897.3) And when he had concluded these greetings, he departed for Jerusalem with Andrew, Peter, James, and John as the other apostles set about the establishment of the Gethsemane camp, where they were to go that night, and where they made their headquarters for the remainder of the Master’s life in the flesh. About halfway down the slope of Olivet Jesus paused and visited more than an hour with the four apostles.

1. EL PERDÓN DIVINO  

1. Divine Forgiveness

    Durante varios días, Pedro y Santiago habían estado debatiendo sus diferencias de opinión respecto a las enseñanzas del Maestro sobre el perdón de los pecados. Ambos convinieron en plantearle la cuestión a Jesús, y Pedro se sirvió oportunamente de aquella ocasión para procurar la guía del Maestro. Por ello, Simón Pedro interrumpió la conversación, que abordaba las diferencias entre la alabanza y la adoración, y preguntó: “Maestro, Santiago y yo no nos ponemos de acuerdo en cuanto a tu doctrina sobre el perdón de los pecados. Santiago afirma que tú enseñas que el Padre nos perdona incluso antes de que se lo pidamos, y yo mantengo que el arrepentimiento y la confesión deben anteceder al perdón. ¿Quién de nosotros tiene razón? ¿Qué dices tú?”.

174:1.1 (1898.1) For several days Peter and James had been engaged in discussing their differences of opinion about the Master’s teaching regarding the forgiveness of sin. They had both agreed to lay the matter before Jesus, and Peter embraced this occasion as a fitting opportunity for securing the Master’s counsel. Accordingly, Simon Peter broke in on the conversation dealing with the differences between praise and worship, by asking: “Master, James and I are not in accord regarding your teachings having to do with the forgiveness of sin. James claims you teach that the Father forgives us even before we ask him, and I maintain that repentance and confession must precede the forgiveness. Which of us is right? what do you say?”

    Tras un breve momento de silencio, Jesús miró significativamente a los cuatro y respondió: “Hermanos míos, erráis en vuestras opiniones porque no comprendéis la naturaleza de esa relación entrañable y amorosa que existe entre la criatura y el Creador, entre el hombre y Dios. No lográis captar ese entendimiento y empatía que un padre sensato siente hacia su hijo inmaduro y, en ocasiones, equivocado. De hecho, es dudoso que unos padres inteligentes y cariñosos puedan verse jamás llamados a perdonar a un hijo común y corriente. Una relación de entendimiento unida a una actitud amorosa evita en efecto todos esos distanciamientos que, más tarde, precisarían de la reconciliación del arrepentimiento del hijo con el perdón del padre.

174:1.2 (1898.2) After a short silence Jesus looked significantly at all four and answered: “My brethren, you err in your opinions because you do not comprehend the nature of those intimate and loving relations between the creature and the Creator, between man and God. You fail to grasp that understanding sympathy which the wise parent entertains for his immature and sometimes erring child. It is indeed doubtful whether intelligent and affectionate parents are ever called upon to forgive an average and normal child. Understanding relationships associated with attitudes of love effectively prevent all those estrangements which later necessitate the readjustment of repentance by the child with forgiveness by the parent.

    “Una parte de cualquier padre vive en el hijo. El padre es preeminente y superior en entendimiento en todas las cuestiones que tienen que ver con la relación entre el hijo y el padre. El padre es capaz de ver la inmadurez del hijo desde la perspectiva de su más avanzada madurez paterna, desde la experiencia más adulta de un allegado de mayor edad. En el caso del hijo terrenal y del Padre celestial, el padre divino es infinita y divinamente compasivo con sus hijos y posee la facultad de comprenderlos amorosamente. El perdón divino es inevitable; es inherente e inalienable a la infinita comprensión de Dios, a su perfecto conocimiento de todo lo que concierne al juicio equivocado y a la decisión errada del hijo. La justicia divina es tan eternamente ecuánime que invariablemente conlleva entendimiento y misericordia.

174:1.3 (1898.3) “A part of every father lives in the child. The father enjoys priority and superiority of understanding in all matters connected with the child-parent relationship. The parent is able to view the immaturity of the child in the light of the more advanced parental maturity, the riper experience of the older partner. With the earthly child and the heavenly Father, the divine parent possesses infinity and divinity of sympathy and capacity for loving understanding. Divine forgiveness is inevitable; it is inherent and inalienable in God’s infinite understanding, in his perfect knowledge of all that concerns the mistaken judgment and erroneous choosing of the child. Divine justice is so eternally fair that it unfailingly embodies understanding mercy.

    “Cuando un hombre sensato comprende los motivos que impulsan a sus semejantes, los amará. Y cuando amáis a vuestro hermano, ya lo habéis perdonado. Esta facultad de comprender la naturaleza humana y de perdonar sus aparentes malos actos es semejarse a Dios. Y, si sois unos padres sensatos, podréis, pues, comprender a vuestros hijos y perdonarlos, aun cuando algún malentendido pasajero os haya podido supuestamente separar. El hijo, siendo inmaduro y carente de un mayor entendimiento de la profunda relación entre hijo y padre, no puede evitar sentirse a menudo culpable por el alejamiento del beneplácito pleno del padre, pero el verdadero padre nunca es consciente de esta separación. La experiencia del pecado ocurre en la conciencia de la criatura; no es parte de la conciencia de Dios.

174:1.4 (1898.4) “When a wise man understands the inner impulses of his fellows, he will love them. And when you love your brother, you have already forgiven him. This capacity to understand man’s nature and forgive his apparent wrongdoing is Godlike. If you are wise parents, this is the way you will love and understand your children, even forgive them when transient misunderstanding has apparently separated you. The child, being immature and lacking in the fuller understanding of the depth of the child-father relationship, must frequently feel a sense of guilty separation from a father’s full approval, but the true father is never conscious of any such separation. Sin is an experience of creature consciousness; it is not a part of God’s consciousness.

    “Vuestra incapacidad o reticencia para perdonar a vuestros semejantes mide vuestra inmadurez, vuestro fracaso en el logro, en su nivel adulto, de la compasión, el entendimiento y el amor. Guardáis rencores y acariciáis la venganza en proporción directa a vuestra ignorancia de la naturaleza interior y de los verdaderos anhelos de vuestros hijos y de vuestros semejantes. El amor es consecuencia del impulso divino e interno de la vida. Se funda en el entendimiento, se nutre del servicio desinteresado y se perfecciona mediante la sabiduría”.

174:1.5 (1898.5) “Your inability or unwillingness to forgive your fellows is the measure of your immaturity, your failure to attain adult sympathy, understanding, and love. You hold grudges and nurse vengefulness in direct proportion to your ignorance of the inner nature and true longings of your children and your fellow beings. Love is the outworking of the divine and inner urge of life. It is founded on understanding, nurtured by unselfish service, and perfected in wisdom.”

2. PREGUNTAS DE LOS DIRIGENTES JUDÍOS  

2. Questions by the Jewish Rulers

    A última hora de la tarde del lunes, se había celebrado un consejo entre el sanedrín y unos otros cincuenta líderes, elegidos entre los escribas, los fariseos y los saduceos. En esta reunión, se alcanzó el consenso de que sería peligroso arrestar a Jesús en público, porque seguía firme el cariño de la gente común hacia él. La mayoría de ellos también opinaba que se debería tomar la firme decisión de desacreditarlo en presencia de la multitud antes de arrestarlo y llevarlo a juicio. Así pues, se designaron a varios grupos de eruditos para que, al día siguiente por la mañana, hicieran acto de presencia en el templo y tenderle una trampa con preguntas difíciles, además de avergonzarlo de otras maneras delante de la gente. Por fin, los fariseos y los saduceos aunaban sus fuerzas para desautorizar a Jesús ante los ojos de las multitudes venidas para la Pascua.

174:2.1 (1899.1) On Monday evening there had been held a council between the Sanhedrin and some fifty additional leaders selected from among the scribes, Pharisees, and the Sadducees. It was the consensus of this meeting that it would be dangerous to arrest Jesus in public because of his hold upon the affections of the common people. It was also the opinion of the majority that a determined effort should be made to discredit him in the eyes of the multitude before he should be arrested and brought to trial. Accordingly, several groups of learned men were designated to be on hand the next morning in the temple to undertake to entrap him with difficult questions and otherwise to seek to embarrass him before the people. At last, the Pharisees, Sadducees, and even the Herodians were all united in this effort to discredit Jesus in the eyes of the Passover multitudes.

    El martes por la mañana, cuando Jesús llegó al patio del templo e inició sus enseñanzas, apenas había dicho unas pocas palabras cuando un grupo de los estudiantes más jóvenes de las academias, a quienes se les había preparado de antemano para este propósito, se adelantó hacia Jesús y, mediante su portavoz, le dijeron: “Maestro, sabemos que impartes tu doctrina con rectitud y que proclamas los caminos de la verdad, y que únicamente sirves a Dios, porque no temes a ningún hombre, y no haces acepción de personas. Solo somos estudiantes, y nos gustaría conocer la verdad sobre una cuestión que nos preocupa; esta es nuestra dificultad: ¿Es lícito dar tributo al césar? ¿Daremos, o no daremos tributo?”. Jesús, percatándose de su hipocresía y malicia, les dijo: “¿Por qué venís para tentarme? Mostradme la moneda del tributo, y yo os contestaré”. Y cuando ellos le presentaron un denario, él lo miró y dijo: “¿De quién es la imagen y la inscripción de esta moneda?”. Cuando le contestaron, “Del césar”, Jesús les dijo: “Dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios”.

174:2.2 (1899.2) Tuesday morning, when Jesus arrived in the temple court and began to teach, he had uttered but few words when a group of the younger students from the academies, who had been rehearsed for this purpose, came forward and by their spokesman addressed Jesus: “Master, we know you are a righteous teacher, and we know that you proclaim the ways of truth, and that you serve only God, for you fear no man, and that you are no respecter of persons. We are only students, and we would know the truth about a matter which troubles us; our difficulty is this: Is it lawful for us to give tribute to Caesar? Shall we give or shall we not give?” Jesus, perceiving their hypocrisy and craftiness, said to them: “Why do you thus come to tempt me? Show me the tribute money, and I will answer you.” And when they handed him a denarius, he looked at it and said, “Whose image and superscription does this coin bear?” And when they answered him, “Caesar’s,” Jesus said, “Render to Caesar the things that are Caesar’s and render to God the things that are God’s.”

    Su respuesta hizo que estos jóvenes escribas y sus cómplices herodianos se fueran de su presencia, y la gente, incluidos los saduceos, disfrutaron de su turbación. Hasta los jóvenes que habían intentado tenderle esta trampa quedaron maravillados por la inesperada astucia de la respuesta del Maestro.

174:2.3 (1899.3) When he had thus answered these young scribes and their Herodian accomplices, they withdrew from his presence, and the people, even the Sadducees, enjoyed their discomfiture. Even the youths who had endeavored to entrap him marveled greatly at the unexpected sagacity of the Master’s answer.

    El día anterior, los líderes habían querido hacerlo tropezar ante la multitud en temas de autoridad eclesiástica y, habiendo fracasado, se proponían ahora implicarlo en algún comentario que dañara la autoridad civil. Tanto Pilato como Herodes estaban en Jerusalén en aquel momento y los enemigos de Jesús suponían que, si él se atrevía a desaconsejar que se pagara el tributo al césar, podrían llevarlo de momento ante las autoridades romanas y acusarlo de sedición. Por otro lado, si aconsejaba con claridad que había que pagar el tributo, sopesaban correctamente que sus palabras herirían enormemente el orgullo nacional de los judíos allí presentes, enajenando así la buena voluntad y el cariño de la multitud.

174:2.4 (1899.4) The previous day the rulers had sought to trip him before the multitude on matters of ecclesiastical authority, and having failed, they now sought to involve him in a damaging discussion of civil authority. Both Pilate and Herod were in Jerusalem at this time, and Jesus’ enemies conjectured that, if he would dare to advise against the payment of tribute to Caesar, they could go at once before the Roman authorities and charge him with sedition. On the other hand, if he should advise the payment of tribute in so many words, they rightly calculated that such a pronouncement would greatly wound the national pride of his Jewish hearers, thereby alienating the good will and affection of the multitude.

    En todo esto, los enemigos de Jesús fueron derrotados puesto que había una norma bien conocida del sanedrín, creada para guiar a los judíos dispersos por las naciones gentiles, la cual decía que el “derecho de acuñar monedas comportaba el derecho a cobrar impuestos”. De este modo, Jesús había evitado caer en su trampa. Si hubiera contestado “no” a su pregunta, su respuesta habría equivalido a incitar a la rebelión; y, si hubiera contestado “sí”, habría colisionado con los sentimientos nacionalistas, profundamente arraigados, de aquellos días. El Maestro no eludió la pregunta; simplemente empleó su sabiduría y dio una respuesta doble. Jesús nunca fue evasivo, sino siempre juicioso en su trato con los que querían hostigarlo y acabar con él.

174:2.5 (1899.5) In all this the enemies of Jesus were defeated since it was a well-known ruling of the Sanhedrin, made for the guidance of the Jews dispersed among the gentile nations, that the “right of coinage carried with it the right to levy taxes.” In this manner Jesus avoided their trap. To have answered “No” to their question would have been equivalent to inciting rebellion; to have answered “Yes” would have shocked the deep-rooted nationalist sentiments of that day. The Master did not evade the question; he merely employed the wisdom of making a double reply. Jesus was never evasive, but he was always wise in his dealings with those who sought to harass and destroy him.

3. LOS SADUCEOS Y LA RESURRECCIÓN  

3. The Sadducees and the Resurrection

    Antes de que Jesús pudiera comenzar sus enseñanzas, otro grupo pasó al frente para preguntarle; esta vez, eran unos saduceos cultos y astutos. Su portavoz, acercándose a él, dijo: “Maestro, Moisés dijo que si un hombre casado moría sin dejar hijos, su hermano debía casarse con la mujer de este y dar descendencia a su hermano fallecido. Pues bien, sucedió que cierto hombre, que tenía seis hermanos, murió sin dejar hijos; el siguiente hermano se casó con su mujer, pero también murió pronto sin dejar descendencia. Igualmente, el segundo hermano tomó a la mujer como esposa, pero también murió sin hijos. Y, así sucesivamente, hasta que los seis hermanos se casaron con ella, y los seis murieron sin tener descendencia. Finalmente, tras ellos, falleció también la mujer. Ahora bien, nos gustaría preguntarte esto: en la resurrección, ¿de cuál de ellos será ella esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?”.

174:3.1 (1900.1) Before Jesus could get started with his teaching, another group came forward to question him, this time a company of the learned and crafty Sadducees. Their spokesman, drawing near to him, said: “Master, Moses said that if a married man should die, leaving no children, his brother should take the wife and raise up seed for the deceased brother. Now there occurred a case where a certain man who had six brothers died childless; his next brother took his wife but also soon died, leaving no children. Likewise did the second brother take the wife, but he also died leaving no offspring. And so on until all six of the brothers had had her, and all six of them passed on without leaving children. And then, after them all, the woman herself died. Now, what we would like to ask you is this: In the resurrection whose wife will she be since all seven of these brothers had her?”

    Jesús sabía, como también lo sabía la gente, que estos saduceos no eran sinceros cuando hicieron tal pregunta, porque era improbable que se diera realmente un caso así; y, además, en ese momento, entre los judíos, la costumbre de que los hermanos de un hombre fallecido trataran de engendrar hijos por él era palabra muerta prácticamente. No obstante, Jesús consintió en responder a aquella pregunta maliciosa, diciendo: “Erráis al preguntarme esto porque ignoráis las Escrituras y el poder vivo de Dios. Sabéis que los hijos de este mundo pueden casarse y darse en matrimonio, pero no parece que entendáis que aquellos que sean tenidos dignos de alcanzar los mundos venideros, mediante la resurrección de los justos, no se casan ni se dan en matrimonio. Quienes experimentan la resurrección de los muertos son más como los ángeles del cielo, y nunca mueren. Estos resucitados son eternamente hijos de Dios; son los hijos de la luz resucitados al camino de progreso de la vida eterna. Y aun vuestro padre Moisés entendió esto porque, en su experiencia vivida con la zarza ardiente, él oyó al Padre decir: ‘Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob’. Y, así, junto con Moisés, yo os declaro que mi Padre no es Dios de muertos sino de vivos. En él vivís, os reproducís y poseéis vuestra existencia mortal”.

174:3.2 (1900.2) Jesus knew, and so did the people, that these Sadducees were not sincere in asking this question because it was not likely that such a case would really occur; and besides, this practice of the brothers of a dead man seeking to beget children for him was practically a dead letter at this time among the Jews. Nevertheless, Jesus condescended to reply to their mischievous question. He said: “You all do err in asking such questions because you know neither the Scriptures nor the living power of God. You know that the sons of this world can marry and are given in marriage, but you do not seem to understand that they who are accounted worthy to attain the worlds to come, through the resurrection of the righteous, neither marry nor are given in marriage. Those who experience the resurrection from the dead are more like the angels of heaven, and they never die. These resurrected ones are eternally the sons of God; they are the children of light resurrected into the progress of eternal life. And even your Father Moses understood this, for, in connection with his experiences at the burning bush, he heard the Father say, ‘I am the God of Abraham, the God of Isaac, and the God of Jacob.’ And so, along with Moses, do I declare that my Father is not the God of the dead but of the living. In him you all do live, reproduce, and possess your mortal existence.”

    Cuando Jesús acabó de dar respuesta a dichas preguntas, los saduceos se alejaron, y algunos de los fariseos se olvidaron tanto de sí mismos que exclamaron: “Maestro, ciertamente has contestado bien a estos saduceos incrédulos”. Los saduceos no osaron preguntarle nada más, y la gente común se maravilló de la sabiduría de su doctrina.

174:3.3 (1900.3) When Jesus had finished answering these questions, the Sadducees withdrew, and some of the Pharisees so far forgot themselves as to exclaim, “True, true, Master, you have well answered these unbelieving Sadducees.” The Sadducees dared not ask him any more questions, and the common people marveled at the wisdom of his teaching.

    Jesús solo se refirió a Moisés en su enfrentamiento con los saduceos porque esta secta político-religiosa reconocía únicamente la validez de los denominados cinco libros de Moisés; no creían que las enseñanzas de los profetas pudieran admitirse como base de los dogmas doctrinales. El Maestro, en su respuesta, confirmaba inequívocamente el hecho de la supervivencia de las criaturas mortales por vía de la resurrección, pero, de ninguna manera, dio su aprobación a las creencias fariseas de la resurrección literal del cuerpo humano. Lo que Jesús quería destacar era, que el Padre había dicho: “Yo soy el Dios de Abraham, Isaac y Jacob’, no que yo era el Dios de ellos”.

174:3.4 (1900.4) Jesus appealed only to Moses in his encounter with the Sadducees because this religio-political sect acknowledged the validity of only the five so-called Books of Moses; they did not allow that the teachings of the prophets were admissible as a basis of doctrinal dogmas. The Master in his answer, though positively affirming the fact of the survival of mortal creatures by the technique of the resurrection, did not in any sense speak approvingly of the Pharisaic beliefs in the resurrection of the literal human body. The point Jesus wished to emphasize was: That the Father had said, “I am the God of Abraham, Isaac, and Jacob,” not I was their God.

    Los saduceos habían planeado humillarlo mediante el ridículo, sabiendo muy bien que perseguirlo públicamente lograría, sin duda, que la multitud se solidarizaría más con él.

174:3.5 (1900.5) The Sadducees had thought to subject Jesus to the withering influence of ridicule, knowing full well that persecution in public would most certainly create further sympathy for him in the minds of the multitude.

4. EL GRAN MANDAMIENTO  

4. The Great Commandment

    Otro grupo de saduceos tenía instrucciones de enredar a Jesús con preguntas acerca de los ángeles, pero cuando vieron la suerte corrida por los compañeros suyos al querer tenderle una trampa con preguntas sobre la resurrección, decidieron, muy prudentemente, guardar silencio; se retiraron sin más. El plan convenido por los fariseos, escribas, saduceos y herodianos, ahora coaligados, era plantearle cuestiones insidiosas a Jesús a lo largo de todo el día, esperando así desacreditar a Jesús ante la gente y, al mismo tiempo, impedir en lo posible que tuviera tiempo de impartir sus preocupantes enseñanzas.

174:4.1 (1901.1) Another group of Sadducees had been instructed to ask Jesus entangling questions about angels, but when they beheld the fate of their comrades who had sought to entrap him with questions concerning the resurrection, they very wisely decided to hold their peace; they retired without asking a question. It was the prearranged plan of the confederated Pharisees, scribes, Sadducees, and Herodians to fill up the entire day with these entangling questions, hoping thereby to discredit Jesus before the people and at the same time effectively to prevent his having any time for the proclamation of his disturbing teachings.

    Entonces se presentó un grupo de fariseos para hostigarlo con sus preguntas, y su portavoz, haciendo señas a Jesús, dijo: “Maestro, soy intérprete de la ley, y me gustaría preguntarte cuál es, en tu opinión, el mandamiento más grande”. Jesús respondió: “Existe tan solo un mandamiento, que es el más grande de todos, y ese mandamiento es: ‘Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor uno es; y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. Este es el primero y gran mandamiento. Y el segundo mandamiento es semejante; de hecho, proviene directamente de él, y es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No hay otro mandamiento mayor que ellos; de estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.

174:4.2 (1901.2) Then came forward one of the groups of the Pharisees to ask harassing questions, and the spokesman, signaling to Jesus, said: “Master, I am a lawyer, and I would like to ask you which, in your opinion, is the greatest commandment?” Jesus answered: “There is but one commandment, and that one is the greatest of all, and that commandment is: ‘Hear O Israel, the Lord our God, the Lord is one; and you shall love the Lord your God with all your heart and with all your soul, with all your mind and with all your strength.’ This is the first and great commandment. And the second commandment is like this first; indeed, it springs directly therefrom, and it is: ‘You shall love your neighbor as yourself.’ There is no other commandment greater than these; on these two commandments hang all the law and the prophets.”

    Cuando el intérprete de la ley percibió que Jesús había respondido no solo conforme al más elevado concepto de la religión judía, sino que lo había hecho asimismo sabiamente en presencia de la multitud allí congregada, decidió ser valeroso y elogiar públicamente la respuesta del Maestro. Por lo tanto, dijo: “En verdad, Maestro, bien has dicho que Dios es uno y que no hay otro fuera de él; y que amarlo de todo corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar asimismo al prójimo como a uno mismo, es el primero y gran mandamiento; y estamos de acuerdo en que este gran mandamiento debe ser mucho más que todos los holocaustos y sacrificios”. Cuando el intérprete de la ley contestó con tanta prudencia, Jesús bajó la mirada hacia él y dijo: “Amigo mío, veo que no estás lejos del reino de Dios”.

174:4.3 (1901.3) When the lawyer perceived that Jesus had answered not only in accordance with the highest concept of Jewish religion, but that he had also answered wisely in the sight of the assembled multitude, he thought it the better part of valor openly to commend the Master’s reply. Accordingly, he said: “Of a truth, Master, you have well said that God is one and there is none beside him; and that to love him with all the heart, understanding, and strength, and also to love one’s neighbor as one’s self, is the first and great commandment; and we are agreed that this great commandment is much more to be regarded than all the burnt offerings and sacrifices.” When the lawyer answered thus discreetly, Jesus looked down upon him and said, “My friend, I perceive that you are not far from the kingdom of God.”

    Jesús habló la verdad cuando, en referencia a este intérprete de la ley, dijo: “no estás lejos del reino”, porque aquella misma noche marchó al campamento del Maestro, cerca de Getsemaní, profesó su fe en el evangelio del reino y fue bautizado por Josías, uno de los discípulos de Abner.

174:4.4 (1901.4) Jesus spoke the truth when he referred to this lawyer as being “not far from the kingdom,” for that very night he went out to the Master’s camp near Gethsemane, professed faith in the gospel of the kingdom, and was baptized by Josiah, one of the disciples of Abner.

    Otros dos o tres grupos de escribas y fariseos estaban presentes y pretendían formularle más preguntas, pero se vieron desarmados por la respuesta de Jesús al intérprete de la ley, o bien los disuadió el bochorno de todos los que habían tratado de tenderle una trampa. Tras esto, ya nadie se atrevió a preguntarle nada más en público.

174:4.5 (1901.5) Two or three other groups of the scribes and Pharisees were present and had intended to ask questions, but they were either disarmed by Jesus’ answer to the lawyer, or they were deterred by the discomfiture of all who had undertaken to ensnare him. After this no man dared to ask him another question in public.

    Al no haber más preguntas y, acercándose la hora del mediodía, Jesús no retomó sus enseñanzas sino que simplemente se limitó a preguntarle a los fariseos y a sus acompañantes. Jesús les dijo: “Puesto que no tenéis más preguntas que hacerme, me gustaría haceros yo a vosotros una. ¿Qué pensáis del Libertador? Esto es, ¿de quién es hijo?”. Tras una breve pausa, uno de los escribas contestó: “El Mesías es el hijo de David”. Y puesto que Jesús sabía que se había debatido mucho, incluso entre sus propios discípulos, si él era o no hijo de David, preguntó de nuevo: “Si en efecto el Libertador es hijo de David, ¿cómo puede ser que, en el salmo que atribuís a David, él mismo, hablando en el espíritu, dice: “El Señor dijo a mi Señor: siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies’? Si David lo llama Señor, ¿cómo, pues, es su hijo?”. Aunque los dirigentes judíos, los escribas y los sumos sacerdotes no contestaron e igualmente se abstuvieron de hacerle a él otras preguntas para confundirlo. Nunca respondieron a la pregunta que Jesús les planteó, pero, tras la muerte del Maestro, intentaron evitar aquella cuestión problemática cambiando la interpretación de este salmo para que hiciera referencia a Abraham en lugar de al Mesías. Otros trataron de evadirse de dicho dilema negando que David fuera el autor de este denominado salmo mesiánico.

174:4.6 (1901.6) When no more questions were forthcoming, and as the noon hour was near, Jesus did not resume his teaching but was content merely to ask the Pharisees and their associates a question. Said Jesus: “Since you ask no more questions, I would like to ask you one. What do you think of the Deliverer? That is, whose son is he?” After a brief pause one of the scribes answered, “The Messiah is the son of David.” And since Jesus knew that there had been much debate, even among his own disciples, as to whether or not he was the son of David, he asked this further question: “If the Deliverer is indeed the son of David, how is it that, in the Psalm which you accredit to David, he himself, speaking in the spirit, says, ‘The Lord said to my lord, sit on my right hand until I make your enemies the footstool of your feet.’ If David calls him Lord, how then can he be his son?” Although the rulers, the scribes, and the chief priests made no reply to this question, they likewise refrained from asking him any more questions in an effort to entangle him. They never answered this question which Jesus put to them, but after the Master’s death they attempted to escape the difficulty by changing the interpretation of this Psalm so as to make it refer to Abraham instead of the Messiah. Others sought to escape the dilemma by disallowing that David was the author of this so-called Messianic Psalm.

    Poco tiempo atrás, los fariseos habían disfrutado de la forma en la que el Maestro había silenciado a los saduceos; ahora los saduceos celebraban el fracaso de los fariseos; pero esta rivalidad era solo pasajera; rápidamente se olvidaron de sus diferencias tradicionales y se unieron para impedir las enseñanzas y las obras de Jesús. Pero, a lo largo de todos estos hechos, la gente común lo oía gustosamente.

174:4.7 (1902.1) A short time back the Pharisees had enjoyed the manner in which the Sadducees had been silenced by the Master; now the Sadducees were delighted by the failure of the Pharisees; but such rivalry was only momentary; they speedily forgot their time-honored differences in the united effort to stop Jesus’ teachings and doings. But throughout all of these experiences the common people heard him gladly.

5. LOS GRIEGOS INQUISITIVOS  

5. The Inquiring Greeks

    Sobre el mediodía, mientras Felipe compraba suministros para el nuevo campamento que se estaba montando ese día cerca de Getsemaní, lo abordó una delegación de extranjeros, un grupo de griegos creyentes de Alejandría, Atenas y Roma, cuyo portavoz dijo al apóstol: “Los que te conocen nos han indicado que eres uno de los apóstoles; así pues, venimos a ti, Señor, solicitando ver a Jesús, tu Maestro”. A Felipe lo tomó por sorpresa hallar allí a estos prominentes gentiles griegos que preguntaban por Jesús en la plaza, y, puesto que Jesús había encargado a los doce tan explícitamente que no impartieran ninguna enseñanza pública durante la semana de Pascua, se sintió algo confuso respecto a la mejor forma de afrontar aquella situación. También le desconcertó el hecho de que estos hombres eran gentiles extranjeros. Si hubieran sido judíos o gentiles de las proximidades que les resultaran conocidos no habría estado tan visiblemente dubitativo. Esto fue lo que hizo: pidió a los griegos que se quedaran justo donde estaban. Al marcharse de prisa, ellos supusieron que había ido a buscar a Jesús, pero en realidad salió corriendo a la casa de José, donde sabía que estaban almorzando Andrés y los demás apóstoles; y llamando a Andrés para que saliera, le explicó por qué había ido hasta allí y, entonces, acompañado por Andrés, regresó al lugar donde esperaban los griegos.

174:5.1 (1902.2) About noontime, as Philip was purchasing supplies for the new camp which was that day being established near Gethsemane, he was accosted by a delegation of strangers, a group of believing Greeks from Alexandria, Athens, and Rome, whose spokesman said to the apostle: “You have been pointed out to us by those who know you; so we come to you, Sir, with the request to see Jesus, your Master.” Philip was taken by surprise thus to meet these prominent and inquiring Greek gentiles in the market place, and, since Jesus had so explicitly charged all of the twelve not to engage in any public teaching during the Passover week, he was a bit perplexed as to the right way to handle this matter. He was also disconcerted because these men were foreign gentiles. If they had been Jews or near-by and familiar gentiles, he would not have hesitated so markedly. What he did was this: He asked these Greeks to remain right where they were. As he hastened away, they supposed that he went in search of Jesus, but in reality he hurried off to the home of Joseph, where he knew Andrew and the other apostles were at lunch; and calling Andrew out, he explained the purpose of his coming, and then, accompanied by Andrew, he returned to the waiting Greeks.

    Dado que Felipe había prácticamente terminado de comprar, él y Andrés, con los griegos, se dirigieron de vuelta a la casa de José, donde Jesús los recibió; y se sentaron cerca de él mientras Jesús hablaba a sus apóstoles y a un cierto número de destacados discípulos que se habían congregado para almorzar. Jesús dijo:

174:5.2 (1902.3) Since Philip had about finished the purchasing of supplies, he and Andrew returned with the Greeks to the home of Joseph, where Jesus received them; and they sat near while he spoke to his apostles and a number of leading disciples assembled at this luncheon. Said Jesus:

    “Mi Padre me envió a este mundo para revelar su amorosa benevolencia a los hijos de los hombres, pero aquellos a los que primero vine se han negado a recibirme. Es verdad que muchos de vosotros habéis creído mi evangelio por vosotros mismos, pero los hijos de Abraham y sus líderes están a punto de rechazarme, y con ello, rechazarán a Aquel que me envió. He anunciado públicamente el evangelio de la salvación a este pueblo; les he hablado de la filiación que trae gozo, libertad y una vida más abundante en el espíritu. Mi Padre ha hecho muchas obras maravillosas entre estos atemorizados hijos de los hombres. Pero el profeta Isaías hizo en verdad alusión a este pueblo cuando escribió: ‘Señor, ¿quién ha creído en nuestras enseñanzas? Y ¿sobre quien se ha manifestado el Señor?’ En verdad los líderes de mi pueblo han enceguecido deliberadamente sus ojos para no ver y han endurecido su corazón por miedo a creer y ser salvos. Todos estos años he tratado de curar su incredulidad para que pudieran recibir la salvación eterna del Padre. Sé que no todos me han fallado; algunos de vosotros habéis realmente creído mi mensaje. En esta sala, hay ahora una veintena de hombres que una vez fueron miembros del sanedrín, o que ocupaban altos puestos en los consejos de la nación, aunque algunos de vosotros sois aún reacios a confesar la verdad públicamente, no sea que os expulsen de la sinagoga. Algunos estáis tentados de amar más la gloria de los hombres que la de Dios. Pero debo mostraros paciencia porque temo por la seguridad y la lealtad de incluso algunos de los que por tanto tiempo han estado cerca de mí y han vivido a mi lado.

174:5.3 (1902.4) “My Father sent me to this world to reveal his loving-kindness to the children of men, but those to whom I first came have refused to receive me. True, indeed, many of you have believed my gospel for yourselves, but the children of Abraham and their leaders are about to reject me, and in so doing they will reject Him who sent me. I have freely proclaimed the gospel of salvation to this people; I have told them of sonship with joy, liberty, and life more abundant in the spirit. My Father has done many wonderful works among these fear-ridden sons of men. But truly did the Prophet Isaiah refer to this people when he wrote: ‘Lord, who has believed our teachings? And to whom has the Lord been revealed?’ Truly have the leaders of my people deliberately blinded their eyes that they see not, and hardened their hearts lest they believe and be saved. All these years have I sought to heal them of their unbelief that they might be recipients of the Father’s eternal salvation. I know that not all have failed me; some of you have indeed believed my message. In this room now are a full score of men who were once members of the Sanhedrin, or who were high in the councils of the nation, albeit even some of you still shrink from open confession of the truth lest they cast you out of the synagogue. Some of you are tempted to love the glory of men more than the glory of God. But I am constrained to show forbearance since I fear for the safety and loyalty of even some of those who have been so long near me, and who have lived so close by my side.

    “Observo que en esta sala de banquetes hay congregados judíos y gentiles aproximadamente en igual número, y os hablaré como a los primeros y a los últimos de un grupo así a los que instruiré en los asuntos del reino antes de ir a mi Padre”.

174:5.4 (1903.1) “In this banquet chamber I perceive there are assembled Jews and gentiles in about equal numbers, and I would address you as the first and last of such a group that I may instruct in the affairs of the kingdom before I go to my Father.”

    Estos griegos habían atendido fielmente las enseñanzas de Jesús en el templo. Al anochecer del lunes habían mantenido una reunión en la casa de Nicodemo, que duró hasta el amanecer, y treinta de ellos habían optado por entrar en el reino.

174:5.5 (1903.2) These Greeks had been in faithful attendance upon Jesus’ teaching in the temple. On Monday evening they had held a conference at the home of Nicodemus, which lasted until the dawn of day, and thirty of them had elected to enter the kingdom.

    Estando en aquel momento de pie ante ellos, Jesús percibió que terminaba una dispensación y que comenzaba otra. Y al volver su atención a los griegos, el Maestro dijo:

174:5.6 (1903.3) As Jesus stood before them at this time, he perceived the end of one dispensation and the beginning of another. Turning his attention to the Greeks, the Master said:

    “El que cree en este evangelio, no cree simplemente en mí sino en Aquel que me envió. Cuando me miráis, veis no solo al Hijo del Hombre, sino también a Aquel que me envió. Yo soy la luz del mundo, y quienquiera que crea en mis enseñanzas ya no permanecerá más en tinieblas. Si vosotros, los gentiles, me oís, recibiréis las palabras de vida y entraréis enseguida en la gozosa libertad de la verdad sobre la filiación con Dios. Si mis compatriotas, los judíos, deciden rechazarme y desprecian mis enseñanzas, yo no los juzgaré, porque no he venido para juzgar al mundo sino para ofrecerle salvación. No obstante, quienes me rechacen y no reciban mis enseñanzas se someterán a su debido tiempo a juicio por mi Padre y por aquellos a quienes él haya asignado para juzgar a los que no acepten el don de la misericordia ni las verdades de la salvación. Recordad, todos vosotros, que yo no hablo por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio el mandamiento de que os declarara fielmente lo que había de revelar a los hijos de los hombres. Y estas palabras que el Padre me dijo que hablara al mundo son palabras de verdad divina, de perpetua misericordia y de vida eterna.

174:5.7 (1903.4) “He who believes this gospel, believes not merely in me but in Him who sent me. When you look upon me, you see not only the Son of Man but also Him who sent me. I am the light of the world, and whosoever will believe my teaching shall no longer abide in darkness. If you gentiles will hear me, you shall receive the words of life and shall enter forthwith into the joyous liberty of the truth of sonship with God. If my fellow countrymen, the Jews, choose to reject me and to refuse my teachings, I will not sit in judgment on them, for I came not to judge the world but to offer it salvation. Nevertheless, they who reject me and refuse to receive my teaching shall be brought to judgment in due season by my Father and those whom he has appointed to sit in judgment on such as reject the gift of mercy and the truths of salvation. Remember, all of you, that I speak not of myself, but that I have faithfully declared to you that which the Father commanded I should reveal to the children of men. And these words which the Father directed me to speak to the world are words of divine truth, everlasting mercy, and eternal life.

    “Pero a judíos y a gentiles yo os anuncio que está al llegar la hora en la que el Hijo del Hombre será glorificado. Sabéis bien que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, allí queda él solo; pero si muere en buena tierra, brota de nuevo a la vida y da mucho fruto. El que ama su vida egoístamente está en peligro de perderla; pero el que esté dispuesto a dar su vida por mí y por el evangelio disfrutará de una existencia más abundante en la tierra y en el cielo, de la vida eterna. Si alguno verdaderamente me sigue, incluso después que yo haya ido al Padre, os convertiréis en mis discípulos y en los sinceros servidores de vuestros semejantes mortales.

174:5.8 (1903.5) “But to both Jew and gentile I declare the hour has about come when the Son of Man will be glorified. You well know that, except a grain of wheat falls into the earth and dies, it abides alone; but if it dies in good soil, it springs up again to life and bears much fruit. He who selfishly loves his life stands in danger of losing it; but he who is willing to lay down his life for my sake and the gospel’s shall enjoy a more abundant existence on earth and in heaven, life eternal. If you will truly follow me, even after I have gone to my Father, then shall you become my disciples and the sincere servants of your fellow mortals.

    “Sé que mi hora se acerca y estoy turbado. Veo que mi pueblo está decidido a despreciar el reino, pero me complace recibir a estos gentiles, buscadores de la verdad, que hoy vienen aquí preguntando por el camino de la luz. No obstante, mi corazón sufre por mi pueblo, y mi alma está consternada por lo que está ante mí. ¿Qué puedo decir cuando miro hacia adelante y vislumbro lo que está a punto de sucederme? ¿Acaso diré: Padre, sálvame de esta terrible hora? ¡No! Para esto mismo he venido al mundo y he llegado incluso a esta hora. Más bien diré, y rogaré que os unáis a mí: Padre, glorifica tu nombre, que se haga tu voluntad”.

174:5.9 (1903.6) “I know my hour is approaching, and I am troubled. I perceive that my people are determined to spurn the kingdom, but I am rejoiced to receive these truth-seeking gentiles who come here today inquiring for the way of light. Nevertheless, my heart aches for my people, and my soul is distraught by that which lies just before me. What shall I say as I look ahead and discern what is about to befall me? Shall I say, Father save me from this awful hour? No! For this very purpose have I come into the world and even to this hour. Rather will I say, and pray that you will join me: Father, glorify your name; your will be done.”

    Cuando Jesús dijo estas palabras, su modelador personificado, que había habitado en él en tiempos prebautismales, apareció ante él, y conforme hizo, perceptiblemente una pausa, este espíritu, ahora poderoso, representando al Padre, habló a Jesús de Nazaret, diciéndole: “He glorificado mi nombre muchas veces en tus ministerios de gracia, y lo glorificaré otra vez”.

174:5.10 (1904.1) When Jesus had thus spoken, the Personalized Adjuster of his indwelling during prebaptismal times appeared before him, and as he paused noticeably, this now mighty spirit of the Father’s representation spoke to Jesus of Nazareth, saying: “I have glorified my name in your bestowals many times, and I will glorify it once more.”

    Aunque los judíos y gentiles allí reunidos no oyeron ninguna voz, sí percibieron que el Maestro había dejado de hablar, mientras le llegaba un mensaje de alguna fuente sobrehumana. Todos ellos dijeron, hablando cada cual al que tenía al lado: “Un ángel le ha hablado”.

174:5.11 (1904.2) While the Jews and gentiles here assembled heard no voice, they could not fail to discern that the Master had paused in his speaking while a message came to him from some superhuman source. They all said, every man to the one who was by him, “An angel has spoken to him.”

    Entonces Jesús continuó hablando: “Todo esto no ha ocurrido por causa mía, sino por causa de vosotros. Sé ciertamente que el Padre me recibirá y aceptará mi misión en vuestro nombre, pero es necesario que os animéis y estéis preparados para la prueba de fuego que os sobrevendrá. Os aseguro que la victoria acabará por coronar vuestro esfuerzo para iluminar unidos al mundo y liberar a la humanidad. Llega la hora del juicio para el viejo orden: he derribado al Príncipe de este mundo; y todos los hombres serán libres por la luz del espíritu que yo derramaré sobre toda carne después de haber ascendido a mi Padre de los cielos.

174:5.12 (1904.3) Then Jesus continued to speak: “All this has not happened for my sake but for yours. I know of a certainty that the Father will receive me and accept my mission in your behalf, but it is needful that you be encouraged and be made ready for the fiery trial which is just ahead. Let me assure you that victory shall eventually crown our united efforts to enlighten the world and liberate mankind. The old order is bringing itself to judgment; the Prince of this world I have cast down; and all men shall become free by the light of the spirit which I will pour out upon all flesh after I have ascended to my Father in heaven.

    “Y ahora pues, os anuncio que cuando sea levantado de la tierra y de vuestras vidas, a todos os atraeré hacia mí mismo y a la fraternidad de mi Padre. Habéis creído que el Libertador permanecería para siempre en la tierra, pero yo os digo que los hombres rechazarán al Hijo del Hombre y que él regresará al Padre. Solo estaré con vosotros un corto tiempo; solo un poco de tiempo estará la luz viva en medio de esta entenebrecida generación. Andad entretanto que tenéis esta luz para que no os sorprendan las inminentes tinieblas y confusión. El que anda en tinieblas no sabe dónde va; pero si elegís andar en la luz, llegaréis a ser, de cierto, hijos liberados de Dios. Y, ahora todos vosotros, venid conmigo en tanto que volvemos al templo, y yo les diré palabras de despedida a los sumos sacerdotes, a los escribas, a los fariseos, a los saduceos, a los herodianos y a los ignorantes dirigentes de Israel”.

174:5.13 (1904.4) “And now I declare to you that I, if I be lifted up on earth and in your lives, will draw all men to myself and into the fellowship of my Father. You have believed that the Deliverer would abide on earth forever, but I declare that the Son of Man will be rejected by men, and that he will go back to the Father. Only a little while will I be with you; only a little time will the living light be among this darkened generation. Walk while you have this light so that the oncoming darkness and confusion may not overtake you. He who walks in the darkness knows not where he goes; but if you will choose to walk in the light, you shall all indeed become liberated sons of God. And now, all of you, come with me while we go back to the temple and I speak farewell words to the chief priests, the scribes, the Pharisees, the Sadducees, the Herodians, and the benighted rulers of Israel.”

    Habiendo dicho estas cosas, Jesús llevó al grupo por las angostas calles de Jerusalén de vuelta al templo. Acababan de oír al Maestro decir que aquel sería su discurso de despedida en este lugar, y le siguieron en silencio y profunda meditación.

174:5.14 (1904.5) Having thus spoken, Jesus led the way over the narrow streets of Jerusalem back to the temple. They had just heard the Master say that this was to be his farewell discourse in the temple, and they followed him in silence and in deep meditation.





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