LOS ESCRITOS DE URANTIA - ESCRITO 125 JESÚS EN JERUSALÉN

LOS ESCRITOS DE URANTIA   

Parte IV. VIDA Y ENSEÑANZAS DE JESÚS



Paper 125
Jesus at Jerusalem

    De toda la intensa andadura terrenal de Jesús, ningún acontecimiento resultó más fascinante, más emocionante a nivel humano, que esta visita a Jerusalén, la primera que recordaba. La experiencia de asistir solo a las ponencias del templo fue especialmente estimulante y la albergó en su memoria durante mucho tiempo como el hecho más relevante de su infancia tardía y de su primera juventud. Esta fue su primera oportunidad para disfrutar de unos pocos días de vida independiente y sentir la euforia de ir y venir sin trabas ni condicionamientos. Este breve período viviendo a su manera, durante la semana siguiente a la Pascua, fue el primero totalmente libre de obligaciones que jamás había gozado. Y tuvieron que pasar muchos años antes de que volviera a disfrutar, incluso por un breve espacio de tiempo, de un período parecido, libre de todo sentido de la responsabilidad.

125:0.1 (1377.1) NO INCIDENT in all Jesus’ eventful earth career was more engaging, more humanly thrilling, than this, his first remembered visit to Jerusalem. He was especially stimulated by the experience of attending the temple discussions by himself, and it long stood out in his memory as the great event of his later childhood and early youth. This was his first opportunity to enjoy a few days of independent living, the exhilaration of going and coming without restraint and restrictions. This brief period of undirected living, during the week following the Passover, was the first complete freedom from responsibility he had ever enjoyed. And it was many years subsequent to this before he again had a like period of freedom from all sense of responsibility, even for a short time.

    Las mujeres raramente acudían a la fiesta de la Pascua en Jerusalén; no se requería su presencia. Jesús, sin embargo, prácticamente se negó a ir a menos que su madre los acompañara. Y cuando ella se decidió a hacerlo, muchas otras mujeres de Nazaret se sintieron movidas a realizar también el viaje, de manera que aquel grupo de personas contenía, en proporción con los hombres, el mayor número de mujeres que había partido nunca de Nazaret para asistir a la Pascua. En ocasiones, en el camino de Jerusalén, los viajeros cantaron el salmo ciento treinta.

125:0.2 (1377.2) Women seldom went to the Passover feast at Jerusalem; they were not required to be present. Jesus, however, virtually refused to go unless his mother would accompany them. And when his mother decided to go, many other Nazareth women were led to make the journey, so that the Passover company contained the largest number of women, in proportion to men, ever to go up to the Passover from Nazareth. Ever and anon, on the way to Jerusalem, they chanted the one hundred and thirtieth Psalm.

    Desde el momento en el que dejaron Nazaret hasta que llegaron a la cumbre del Monte de los Olivos, Jesús experimentó un continuo estado de tensión ante aquella ilusionante expectativa. Durante toda su feliz niñez, había oído hablar de Jerusalén y de su templo con reverencia; ahora estaba pronto a contemplarlos en la realidad. Desde el Monte de los Olivos y desde el exterior, visto más de cerca, el templo era todo lo que Jesús había previsto y más; pero, una vez que cruzó sus puertas sagradas, comenzó su gran desilusión.

125:0.3 (1377.3) From the time they left Nazareth until they reached the summit of the Mount of Olives, Jesus experienced one long stress of expectant anticipation. All through a joyful childhood he had reverently heard of Jerusalem and its temple; now he was soon to behold them in reality. From the Mount of Olives and from the outside, on closer inspection, the temple had been all and more than Jesus had expected; but when he once entered its sacred portals, the great disillusionment began.

    En compañía de sus padres, Jesús atravesó los recintos del templo para unirse al grupo de los nuevos hijos de la ley que estaban a punto de ser consagrados como ciudadanos de Israel. Se sintió algo decepcionado por el comportamiento generalizado de las multitudes que habían acudido al templo, pero la primera gran conmoción del día se produjo cuando su madre se despidió de ellos para dirigirse a la galería de las mujeres. A Jesús nunca se le había ocurrido pensar que su madre no lo acompañara a las ceremonias de la consagración, y lo indignó sobremanera el hecho de que tuviera que soportar una discriminación tan injusta. Aunque aquello lo molestó bastante, aparte de unas palabras de protesta a su padre, no dijo nada. No obstante, meditó sobre ello, y lo hizo en profundidad, como sus preguntas a los escribas y maestros, una semana después, lo demostraron.

125:0.4 (1377.4) In company with his parents Jesus passed through the temple precincts on his way to join that group of new sons of the law who were about to be consecrated as citizens of Israel. He was a little disappointed by the general demeanor of the temple throngs, but the first great shock of the day came when his mother took leave of them on her way to the women’s gallery. It had never occurred to Jesus that his mother was not to accompany him to the consecration ceremonies, and he was thoroughly indignant that she was made to suffer from such unjust discrimination. While he strongly resented this, aside from a few remarks of protest to his father, he said nothing. But he thought, and thought deeply, as his questions to the scribes and teachers a week later disclosed.

    Pasó por los rituales de la consagración, pero se sintió decepcionado por su naturaleza superficial y rutinaria. Echaba de menos aquel interés personal característico de las ceremonias de la sinagoga de Nazaret. Jesús regresó entonces para saludar a su madre y se preparó para acompañar a su padre en su primer recorrido por el templo y sus diferentes patios, galerías y corredores. Los recintos del templo podían dar cabida a más de doscientos mil fieles a la vez y, aunque la extensión de estos edificios — en comparación con otros que hubiese visto antes — le produjo una gran impresión, le fascinaba más reflexionar sobre el significado espiritual de las ceremonias del templo y el culto de adoración vinculado a estas.

125:0.5 (1377.5) He passed through the consecration rituals but was disappointed by their perfunctory and routine natures. He missed that personal interest which characterized the ceremonies of the synagogue at Nazareth. He then returned to greet his mother and prepared to accompany his father on his first trip about the temple and its various courts, galleries, and corridors. The temple precincts could accommodate over two hundred thousand worshipers at one time, and while the vastness of these buildings — in comparison with any he had ever seen — greatly impressed his mind, he was more intrigued by the contemplation of the spiritual significance of the temple ceremonies and their associated worship.

    Aunque muchos rituales del templo conmocionaron su sentido de la belleza y de lo simbólico, se sentía de continuo desilusionado por las aclaraciones que sus padres, en respuesta a sus muchas inquisitivas cuestiones, le daban respecto al auténtico significado de estas ceremonias. Jesús sencillamente no podía admitir unas explicaciones sobre el culto y la devoción religiosa basadas en la creencia de la ira de Dios o de la cólera del Todopoderoso. Tras concluir la visita al templo, conversaron en mayor amplitud sobre estas cuestiones, y su padre levemente le insistió que reconociera y aceptara las creencias ortodoxas judías; Jesús se volvió repentinamente hacia sus padres y, mirando a su padre en los ojos de manera implorante le dijo: “Padre mío, no puede ser verdad; el Padre del cielo no puede relacionarse así con sus hijos descarriados de la tierra. El Padre que está en los cielos no puede amar a sus hijos menos de lo que tú me amas. Y, por muy insensatas que sean las cosas que yo haga, sé muy bien que nunca derramarías tu ira sobre mí ni descargarías tu cólera contra mí. Si tú, mi padre terrenal, posees tales reflejos humanos de lo Divino, cuánto más deberá estar el Padre celestial lleno de bondad y desbordante de misericordia. Me niego a creer que mi Padre celestial me ame menos que mi padre de la tierra.”

125:0.6 (1378.1) Though many of the temple rituals very touchingly impressed his sense of the beautiful and the symbolic, he was always disappointed by the explanation of the real meanings of these ceremonies which his parents would offer in answer to his many searching inquiries. Jesus simply would not accept explanations of worship and religious devotion which involved belief in the wrath of God or the anger of the Almighty. In further discussion of these questions, after the conclusion of the temple visit, when his father became mildly insistent that he acknowledge acceptance of the orthodox Jewish beliefs, Jesus turned suddenly upon his parents and, looking appealingly into the eyes of his father, said: “My father, it cannot be true — the Father in heaven cannot so regard his erring children on earth. The heavenly Father cannot love his children less than you love me. And I well know, no matter what unwise thing I might do, you would never pour out wrath upon me nor vent anger against me. If you, my earthly father, possess such human reflections of the Divine, how much more must the heavenly Father be filled with goodness and overflowing with mercy. I refuse to believe that my Father in heaven loves me less than my father on earth.”

    Cuando José y María oyeron estas palabras de su hijo primogénito, permanecieron callados. Y nunca más trataron de hacerlo cambiar de opinión sobre el amor de Dios y la misericordia del Padre de los cielos.

125:0.7 (1378.2) When Joseph and Mary heard these words of their first-born son, they held their peace. And never again did they seek to change his mind about the love of God and the mercifulness of the Father in heaven.

1. JESÚS VISITA EL TEMPLO  

1. Jesus Views the Temple

    A Jesús lo consternó y disgustó el espíritu de irreverencia que observó en todos los patios del templo. Consideraba que el comportamiento de las multitudes era incompatible con la presencia de estas en “la casa de su Padre”. Pero, cuando su padre lo condujo al patio de los gentiles, recibió la mayor impresión de su joven vida; allí la jerga ruidosa, las voces y las maldiciones se mezclaban indiscriminadamente con el balido de las ovejas y el parloteo alborotado que delataba la presencia de los cambistas y de los vendedores de animales para los sacrificios y de diversas otras mercancías.

125:1.1 (1378.3) Everywhere Jesus went throughout the temple courts, he was shocked and sickened by the spirit of irreverence which he observed. He deemed the conduct of the temple throngs to be inconsistent with their presence in “his Father’s house.” But he received the shock of his young life when his father escorted him into the court of the gentiles with its noisy jargon, loud talking and cursing, mingled indiscriminately with the bleating of sheep and the babble of noises which betrayed the presence of the money-changers and the vendors of sacrificial animals and sundry other commercial commodities.

    Pero por encima de todo, por su sentido de la decencia, lo escandalizó ver a las frívolas cortesanas exhibiéndose dentro de este recinto del templo, tal como la mujeres maquilladas que tan recientemente había visto en su visita a Séforis. Esta profanación del templo suscitó en él toda su indignación juvenil y no vaciló en expresárselo abiertamente a José.

125:1.2 (1378.4) But most of all was his sense of propriety outraged by the sight of the frivolous courtesans parading about within this precinct of the temple, just such painted women as he had so recently seen when on a visit to Sepphoris. This profanation of the temple fully aroused all his youthful indignation, and he did not hesitate to express himself freely to Joseph.

    Jesús admiraba el entorno de sacralidad y los oficios del templo, pero le disgustaba la fealdad espiritual que veía en los rostros de tantos fieles irreflexivos.

125:1.3 (1378.5) Jesus admired the sentiment and service of the temple, but he was shocked by the spiritual ugliness which he beheld on the faces of so many of the unthinking worshipers.

    Descendieron entonces al patio de los sacerdotes situado bajo la cornisa rocosa que estaba delante del templo, donde se hallaba el altar, para observar el sacrificio de las manadas de animales y el lavado en la fuente de bronce, de la sangre de las manos de los sacerdotes que lo oficiaban. El suelo manchado de sangre, las manos ensangrentadas de los sacerdotes y los sonidos que emitían los animales agonizantes significaban más de los que este muchacho amante de la naturaleza podía soportar. El terrible espectáculo descompuso a este joven de Nazaret; se agarró al brazo de su padre y le rogó que se lo llevara de allí. Regresaron cruzando el patio de los gentiles, e incluso las carcajadas groseras y las bromas profanas que oyó allí le resultaron de alivio tras lo que acababa de contemplar.

125:1.4 (1378.6) They now passed down to the priests’ court beneath the rock ledge in front of the temple, where the altar stood, to observe the killing of the droves of animals and the washing away of the blood from the hands of the officiating slaughter priests at the bronze fountain. The bloodstained pavement, the gory hands of the priests, and the sounds of the dying animals were more than this nature-loving lad could stand. The terrible sight sickened this boy of Nazareth; he clutched his father’s arm and begged to be taken away. They walked back through the court of the gentiles, and even the coarse laughter and profane jesting which he there heard were a relief from the sights he had just beheld.

    José vio cómo se había visto afectado su hijo por los ritos del templo y, prudentemente, lo llevó a ver “la puerta de la Hermosa”, la artística puerta hecha de bronce corintio. Pero Jesús ya había tenido suficiente de esta primera visita al templo. Regresaron al patio superior en busca de María y, por una hora, caminaron al aire libre lejos del gentío, viendo el palacio asmoneo, la majestuosa residencia de Herodes y la torre de los guardias romanos. Durante este paseo, José explicó a Jesús que solo a los habitantes de Jerusalén les era permitido asistir a los sacrificios diarios del templo, y que los residentes de Galilea venían únicamente tres veces al año para participar en el culto del templo: en la Pascua, en la fiesta de Pentecostés (siete semanas después de la Pascua) y en la fiesta de los Tabernáculos en octubre. Estas fiestas habían sido establecidas por Moisés. Hablaron entonces de las dos últimas fiestas que se habían constituido, la de la dedicación y la de Purim. Luego regresaron a su alojamiento y se prepararon para la celebración de la Pascua.

125:1.5 (1379.1) Joseph saw how his son had sickened at the sight of the temple rites and wisely led him around to view the “gate beautiful,” the artistic gate made of Corinthian bronze. But Jesus had had enough for his first visit at the temple. They returned to the upper court for Mary and walked about in the open air and away from the crowds for an hour, viewing the Asmonean palace, the stately home of Herod, and the tower of the Roman guards. During this stroll Joseph explained to Jesus that only the inhabitants of Jerusalem were permitted to witness the daily sacrifices in the temple, and that the dwellers in Galilee came up only three times a year to participate in the temple worship: at the Passover, at the feast of Pentecost (seven weeks after Passover), and at the feast of tabernacles in October. These feasts were established by Moses. They then discussed the two later established feasts of the dedication and of Purim. Afterward they went to their lodgings and made ready for the celebration of the Passover.

2. JESÚS Y LA PASCUA  

2. Jesus and the Passover

    Cinco familias de Nazaret eran huéspedes, o acompañantes, de la familia de Simón de Betania en la celebración de la Pascua. Simón había comprado el cordero pascual para el grupo. Fue el sacrificio de un número tan enorme de estos corderos lo que había conmovido a Jesús en su visita al templo. El plan era comer la Pascua con los parientes de María, pero Jesús convenció a sus padres para que aceptaran la invitación de ir a Betania.

125:2.1 (1379.2) Five Nazareth families were guests of, or associates with, the family of Simon of Bethany in the celebration of the Passover, Simon having purchased the paschal lamb for the company. It was the slaughter of these lambs in such enormous numbers that had so affected Jesus on his temple visit. It had been the plan to eat the Passover with Mary’s relatives, but Jesus persuaded his parents to accept the invitation to go to Bethany.

    Esa noche se congregaron para participar en los ritos pascuales, comiendo carne asada con pan ázimo y hierbas amargas. Siendo Jesús un nuevo hijo de la alianza, se le pidió que relatara el origen de la Pascua, y lo hizo bien, pero desconcertó de alguna manera a sus padres al añadir numerosos comentarios que reflejaban de manera afable las impresiones que le habían dejado en su mente joven pero reflexiva las cosas que había visto y oído tan recientemente. Este fue el comienzo de los siete días de ceremonias de la fiesta pascual.

125:2.2 (1379.3) That night they assembled for the Passover rites, eating the roasted flesh with unleavened bread and bitter herbs. Jesus, being a new son of the covenant, was asked to recount the origin of the Passover, and this he well did, but he somewhat disconcerted his parents by the inclusion of numerous remarks mildly reflecting the impressions made on his youthful but thoughtful mind by the things which he had so recently seen and heard. This was the beginning of the seven-day ceremonies of the feast of the Passover.

    Incluso en esta fecha temprana, aunque no dijo nada a sus padres en relación a estos temas, Jesús había empezado a darle vueltas a la idea de la idoneidad de celebrar la Pascua sin el sacrificio del cordero. Sentía en su mente la seguridad de que este espectáculo de las ofrendas sacrificiales no complacían al Padre celestial y, con el paso de los años, cada vez estuvo más determinado a establecer algún día la celebración de una Pascua sin derramamiento de sangre.

125:2.3 (1379.4) Even at this early date, though he said nothing about such matters to his parents, Jesus had begun to turn over in his mind the propriety of celebrating the Passover without the slaughtered lamb. He felt assured in his own mind that the Father in heaven was not pleased with this spectacle of sacrificial offerings, and as the years passed, he became increasingly determined someday to establish the celebration of a bloodless Passover.

    Jesús durmió muy poco esa noche. Su descanso se vio tremendamente alterado por terribles pesadillas de sacrificios y sufrimientos. Su mente estaba angustiada y su corazón desgarrado por las contradicciones y absurdidad de la teología de todo aquel sistema ceremonial judío. Sus padres también durmieron poco. Estaban muy desconcertados por los acontecimientos del día que acababa de concluir. Tenían el corazón totalmente trastornado por la actitud del muchacho, en su opinión, extraña y decidida. María fue presa de una agitación nerviosa durante la primera parte de la noche, pero José permaneció en calma, aunque igualmente perplejo. Los dos temían hablar francamente con el joven sobre estas cuestiones, aunque Jesús, gustosamente, habría conversado con sus padres si se hubiesen atrevido a alentarlo a que lo hiciera.

125:2.4 (1379.5) Jesus slept very little that night. His rest was greatly disturbed by revolting dreams of slaughter and suffering. His mind was distraught and his heart torn by the inconsistencies and absurdities of the theology of the whole Jewish ceremonial system. His parents likewise slept little. They were greatly disconcerted by the events of the day just ended. They were completely upset in their own hearts by the lad’s, to them, strange and determined attitude. Mary became nervously agitated during the fore part of the night, but Joseph remained calm, though he was equally puzzled. Both of them feared to talk frankly with the lad about these problems, though Jesus would gladly have talked with his parents if they had dared to encourage him.

    Los oficios del templo del día siguiente fueron más aceptables para Jesús e hicieron mucho para mitigar los recuerdos desagradables del día anterior. A la mañana siguiente, el joven Lázaro se hizo cargo de Jesús y comenzaron a explorar de forma organizada Jerusalén y sus alrededores. Antes de finalizar el día, Jesús había descubierto los distintos lugares alrededor del templo donde se daban conferencias educativas en las que los participantes podían plantear cuestiones; aparte de algunas visitas al santo de los santos para preguntarse maravillado qué había realmente detrás del velo de separación, pasó la mayor parte del tiempo en torno al templo en estas conferencias.

125:2.5 (1379.6) The next day’s services at the temple were more acceptable to Jesus and did much to relieve the unpleasant memories of the previous day. The following morning young Lazarus took Jesus in hand, and they began a systematic exploration of Jerusalem and its environs. Before the day was over, Jesus discovered the various places about the temple where teaching and question conferences were in progress; and aside from a few visits to the holy of holies to gaze in wonder as to what really was behind the veil of separation, he spent most of his time about the temple at these teaching conferences.

    Durante toda la semana de la Pascua, Jesús ocupó su lugar entre los nuevos hijos del mandamiento, lo que significaba que tenía que sentarse fuera de la barrera que separaba a todas las personas que no eran ciudadanos plenos de Israel. Siendo por ello consciente de su juventud, se abstuvo de hacer todas las preguntas que se agolpaban en su mente; al menos se contuvo hasta que concluyó la celebración de la Pascua y se levantaron las restricciones que se habían impuesto a los jóvenes recién consagrados.

125:2.6 (1380.1) Throughout the Passover week, Jesus kept his place among the new sons of the commandment, and this meant that he must seat himself outside the rail which segregated all persons who were not full citizens of Israel. Being thus made conscious of his youth, he refrained from asking the many questions which surged back and forth in his mind; at least he refrained until the Passover celebration had ended and these restrictions on the newly consecrated youths were lifted.

    El miércoles de la semana de la Pascua, a Jesús se le permitió ir a casa de Lázaro para pasar la noche en Betania. A última hora de la tarde de aquel día, Lázaro, Marta y María lo oyeron hablar sobre las cosas temporales y eternas, humanas y divinas, y, desde aquel momento, los tres lo amaron como si se tratase de su propio hermano.

125:2.7 (1380.2) On Wednesday of the Passover week, Jesus was permitted to go home with Lazarus to spend the night at Bethany. This evening, Lazarus, Martha, and Mary heard Jesus discuss things temporal and eternal, human and divine, and from that night on they all three loved him as if he had been their own brother.

    Al final de la semana, Jesús vio a Lázaro menos porque el joven no era ni siquiera apto para ser admitido en el círculo exterior de las ponencias del templo, aunque sí asistió a algunas ponencias públicas que se impartían en los patios exteriores. Lázaro tenía la misma edad que Jesús, pero en Jerusalén, a los jóvenes raramente se les admitía a la consagración de los hijos de la ley hasta que no cumplieran los trece años de edad.

125:2.8 (1380.3) By the end of the week, Jesus saw less of Lazarus since he was not eligible for admission to even the outer circle of the temple discussions, though he attended some of the public talks delivered in the outer courts. Lazarus was the same age as Jesus, but in Jerusalem youths were seldom admitted to the consecration of sons of the law until they were a full thirteen years of age.

    Una y otra vez, durante la semana pascual, los padres de Jesús hallaron a su hijo sentado a solas con su joven cabeza entre las manos, profundamente pensativo. Nunca lo habían visto comportarse de este modo. No conocían el grado de confusión de su mente ni el estado de turbación de su espíritu debido a la experiencia por la que estaba atravesando y se sintieron intensamente desconcertados; no sabían qué hacer. Les alegraba que los días de esta semana fueran transcurriendo y anhelaban ver a su hijo, que actuaba de manera extraña, de regreso a Nazaret indemne.

125:2.9 (1380.4) Again and again, during the Passover week, his parents would find Jesus sitting off by himself with his youthful head in his hands, profoundly thinking. They had never seen him behave like this, and not knowing how much he was confused in mind and troubled in spirit by the experience through which he was passing, they were sorely perplexed; they did not know what to do. They welcomed the passing of the days of the Passover week and longed to have their strangely acting son safely back in Nazareth.

    Día a día, Jesús sopesaba con detenimiento las dificultades por las que estaba pasando. Al terminar la semana, ya había efectuado muchos cambios en su comportamiento que lo ayudaban a afrontarlas. Cuando llegó la hora de volver a Nazaret, su joven mente era aún un enjambre de pensamientos confusos acuciada por un gran número de preguntas sin respuesta y de problemas sin resolver.

125:2.10 (1380.5) Day by day Jesus was thinking through his problems. By the end of the week he had made many adjustments; but when the time came to return to Nazareth, his youthful mind was still swarming with perplexities and beset by a host of unanswered questions and unsolved problems.

    Antes de salir de Jerusalén, José y María, en compañía del maestro de Jesús en Nazaret, hicieron planes concretos para que regresara a Jerusalén cuando cumpliese los quince años y comenzara un prolongado plan de estudios en una de las academias rabínicas más conocidas. Jesús acompañó a sus padres y a su maestro en sus visitas a la escuela, pero los tres estaban en estado de consternación al comprobar su aparente indiferencia ante todo lo que hacían y decían. María estaba profundamente apenada por sus reacciones a la visita de Jerusalén y José extremadamente desconcertado por los extraños comentarios y el comportamiento insólito del muchacho.

125:2.11 (1380.6) Before Joseph and Mary left Jerusalem, in company with Jesus’ Nazareth teacher they made definite arrangements for Jesus to return when he reached the age of fifteen to begin his long course of study in one of the best-known academies of the rabbis. Jesus accompanied his parents and teacher on their visits to the school, but they were all distressed to observe how indifferent he seemed to all they said and did. Mary was deeply pained at his reactions to the Jerusalem visit, and Joseph was profoundly perplexed at the lad’s strange remarks and unusual conduct.

    Al fin y al cabo, la semana de la Pascua había sido un gran acontecimiento en la vida de Jesús. Había disfrutado de la oportunidad de conocer a decenas de muchachos de su misma edad, compañeros aspirantes como él a la consagración, que le sirvieron de ayuda para conocer cómo se vivía en Mesopotamia, Turquestán y Partia, al igual que en las provincias más occidentales de Roma. Ya estaba bastante familiarizado con el modo de vida de los jóvenes de Egipto y de otras regiones cercanas a Palestina. Había miles de jóvenes en Jerusalén en aquel momento y el muchacho de Nazaret conoció personalmente y entrevistó, más o menos a fondo, a más de ciento cincuenta. Estaba particularmente interesado en aquellos que procedían del Lejano Oriente y de remotos países de Occidente. Como resultado de estas relaciones, el joven empezó a sentir el deseo de viajar por el mundo para aprender de qué modo se ganaban el sustento los distintos grupos de sus semejantes.

125:2.12 (1380.7) After all, Passover week had been a great event in Jesus’ life. He had enjoyed the opportunity of meeting scores of boys about his own age, fellow candidates for the consecration, and he utilized such contacts as a means of learning how people lived in Mesopotamia, Turkestan, and Parthia, as well as in the Far-Western provinces of Rome. He was already fairly conversant with the way in which the youth of Egypt and other regions near Palestine grew up. There were thousands of young people in Jerusalem at this time, and the Nazareth lad personally met, and more or less extensively interviewed, more than one hundred and fifty. He was particularly interested in those who hailed from the Far-Eastern and the remote Western countries. As a result of these contacts the lad began to entertain a desire to travel about the world for the purpose of learning how the various groups of his fellow men toiled for their livelihood.

3. LA PARTIDA DE JOSÉ Y MARÍA  

3. Departure of Joseph and Mary

    Se había acordado que el grupo de Nazaret se encontrase en la zona del templo a media mañana del primer día de la semana tras la terminación de la fiesta de la Pascua. Así lo hicieron y se dispusieron a emprender su viaje de regreso a Nazaret. Jesús había entrado en el templo para escuchar las ponencias mientras que sus padres aguardaban para reunirse con sus compañeros de viaje. Todos se prepararon para partir enseguida; los hombres irían en un grupo y las mujeres en otro como era costumbre en los viajes de ida y vuelta a las fiestas de Jerusalén. Jesús había ido a Jerusalén en compañía de su madre y de las mujeres; si bien, siendo ahora un joven consagrado, debía hacer el viaje de vuelta a Nazaret con su padre y los hombres. Pero, cuando todo el grupo de Nazaret se dirigía a Betania, a Jesús, completamente absorto en una charla sobre los ángeles, en el templo, se le olvidó por completo que el tiempo pasaba y que sus padres tenían que partir. Y no se dio cuenta de que se había quedado atrás hasta el receso del mediodía en las conferencias del templo.

125:3.1 (1381.1) It had been arranged that the Nazareth party should gather in the region of the temple at midforenoon on the first day of the week after the Passover festival had ended. This they did and started out on the return journey to Nazareth. Jesus had gone into the temple to listen to the discussions while his parents awaited the assembly of their fellow travelers. Presently the company prepared to depart, the men going in one group and the women in another as was their custom in journeying to and from the Jerusalem festivals. Jesus had gone up to Jerusalem in company with his mother and the women. Being now a young man of the consecration, he was supposed to journey back to Nazareth in company with his father and the men. But as the Nazareth party moved on toward Bethany, Jesus was completely absorbed in the discussion of angels, in the temple, being wholly unmindful of the passing of the time for the departure of his parents. And he did not realize that he had been left behind until the noontime adjournment of the temple conferences.

    Los viajeros de Nazaret no echaron de menos a Jesús porque María suponía que viajaba con los hombres, mientras que José pensaba que lo hacía con las mujeres; Jesús había ido a Jerusalén con ellas conduciendo el asno de María. No descubrieron su ausencia hasta que alcanzaron Jericó y se prepararon para pasar la noche. Tras preguntar a los últimos del grupo que iban llegando a esta ciudad y haberse enterado de que ninguno de ellos había visto a su hijo, pasaron la noche en vela, rondándoles en la cabeza qué podría haberle pasado a su hijo y recordando muchas de sus insólitas reacciones ante los acontecimientos de la semana pascual. Hubo algún leve reproche entre ellos por no haber comprobado que se hallaba en el grupo antes de salir de Jerusalén.

125:3.2 (1381.2) The Nazareth travelers did not miss Jesus because Mary surmised he journeyed with the men, while Joseph thought he traveled with the women since he had gone up to Jerusalem with the women, leading Mary’s donkey. They did not discover his absence until they reached Jericho and prepared to tarry for the night. After making inquiry of the last of the party to reach Jericho and learning that none of them had seen their son, they spent a sleepless night, turning over in their minds what might have happened to him, recounting many of his unusual reactions to the events of Passover week, and mildly chiding each other for not seeing to it that he was in the group before they left Jerusalem.

4. EL PRIMER Y EL SEGUNDO DÍA EN EL TEMPLO  

4. First and Second Days in the Temple

    Jesús, entretanto, había permanecido en el templo durante las primeras horas de la tarde, escuchando las ponencias y disfrutando de un entorno más tranquilo y decoroso al haber casi desaparecido el enorme gentío de la semana pascual. Cuando concluyeron las charlas de la tarde, en las que no participó, Jesús se dirigió a Betania, adonde llegó justo cuando la familia de Simón se disponía a cenar. Los tres jóvenes se alborozaron al ver a Jesús, y él se quedó a pasar la noche en su casa. Departió muy poco con ellos durante esa noche; pasó la mayor parte del tiempo meditando a solas en el jardín.

125:4.1 (1381.3) In the meantime, Jesus had remained in the temple throughout the afternoon, listening to the discussions and enjoying the more quiet and decorous atmosphere, the great crowds of Passover week having about disappeared. At the conclusion of the afternoon discussions, in none of which Jesus participated, he betook himself to Bethany, arriving just as Simon’s family made ready to partake of their evening meal. The three youngsters were overjoyed to greet Jesus, and he remained in Simon’s house for the night. He visited very little during the evening, spending much of the time alone in the garden meditating.

    Jesús se levantó a primera hora del día siguiente y se dirigió hacia el templo. Se detuvo en la cumbre del Olivete y lloró por el espectáculo que contemplaban sus ojos: un pueblo espiritualmente empobrecido, atado a las tradiciones y viviendo bajo la vigilancia de las legiones romanas. Temprano en la mañana ya se encontraba en el templo determinado a participar en las ponencias. Mientras tanto, José y María también se habían levantado al alba con la intención de volver sobre sus pasos a Jerusalén. Primeramente, se apresuraron hasta la casa de sus parientes, donde se habían alojado en familia durante la semana de Pascua, pero pudieron comprobar que nadie había visto a Jesús. Después de buscar todo el día sin encontrar rastro de él, volvieron a la casa de estos parientes para pasar la noche.

125:4.2 (1381.4) Early next day Jesus was up and on his way to the temple. On the brow of Olivet he paused and wept over the sight his eyes beheld — a spiritually impoverished people, tradition bound and living under the surveillance of the Roman legions. Early forenoon found him in the temple with his mind made up to take part in the discussions. Meanwhile, Joseph and Mary also had arisen with the early dawn with the intention of retracing their steps to Jerusalem. First, they hastened to the house of their relatives, where they had lodged as a family during the Passover week, but inquiry elicited the fact that no one had seen Jesus. After searching all day and finding no trace of him, they returned to their relatives for the night.

    En la segunda conferencia, Jesús se había atrevido a hacer preguntas y, de una manera muy sorprendente, participó en las discusiones del templo, pero siempre en concordancia con su juventud. Algunas veces, sus incisivas preguntas ponían en algún aprieto a los doctos maestros de la ley judía, pero demostraba tal espíritu de candidez y honestidad, unidas a una manifiesta sed de conocimientos, que la mayoría de los maestros del templo resolvió tratarlo con toda consideración. Pero cuando osó cuestionar la justicia de condenar a muerte a un gentil embriagado que se hubiese aventurado fuera del patio de los gentiles y hubiese entrado, de forma inconsciente, en los recintos prohibidos y presuntamente sagrados del templo, uno de los maestros más intolerantes, impacientándose por la implícita crítica del muchacho, lo miró desde su posición de altura de forma amenazadora y le preguntó cuántos años tenía. Jesús respondió: “Me falta muy poco más de cuatro meses para cumplir los trece años.” “Entonces”, añadió el maestro ahora furioso, “¿por qué estás aquí si no tienes edad para ser un hijo de la ley?” Y cuando Jesús explicó que había sido consagrado durante la Pascua y que había completado sus estudios en las escuelas de Nazaret, los maestros contestaron unánimemente con sorna: “Deberíamos haberlo sabido; es de Nazaret.” Pero el líder de ellos afirmó que Jesús no era culpable de que los rectores de la sinagoga de Nazaret lo hubiesen graduado formalmente a los doce años en lugar de a los trece; y a pesar de que algunos de sus detractores se levantaron y se fueron, se resolvió que el muchacho podía continuar con normalidad como alumno en las ponencias del templo.

125:4.3 (1382.1) At the second conference Jesus had made bold to ask questions, and in a very amazing way he participated in the temple discussions but always in a manner consistent with his youth. Sometimes his pointed questions were somewhat embarrassing to the learned teachers of the Jewish law, but he evinced such a spirit of candid fairness, coupled with an evident hunger for knowledge, that the majority of the temple teachers were disposed to treat him with every consideration. But when he presumed to question the justice of putting to death a drunken gentile who had wandered outside the court of the gentiles and unwittingly entered the forbidden and reputedly sacred precincts of the temple, one of the more intolerant teachers grew impatient with the lad’s implied criticisms and, glowering down upon him, asked how old he was. Jesus replied, “thirteen years lacking a trifle more than four months.” “Then,” rejoined the now irate teacher, “why are you here, since you are not of age as a son of the law?” And when Jesus explained that he had received consecration during the Passover, and that he was a finished student of the Nazareth schools, the teachers with one accord derisively replied, “We might have known; he is from Nazareth.” But the leader insisted that Jesus was not to be blamed if the rulers of the synagogue at Nazareth had graduated him, technically, when he was twelve instead of thirteen; and notwithstanding that several of his detractors got up and left, it was ruled that the lad might continue undisturbed as a pupil of the temple discussions.

    Cuando esta segunda jornada en el templo concluyó, Jesús fue de nuevo a Betania para pasar la noche. Y salió otra vez al jardín para meditar y orar. Era manifiesto que su mente estaba ocupada reflexionando sobre cuestiones de gran magnitud.

125:4.4 (1382.2) When this, his second day in the temple, was finished, again he went to Bethany for the night. And again he went out in the garden to meditate and pray. It was apparent that his mind was concerned with the contemplation of weighty problems.

5. EL TERCER DÍA EN EL TEMPLO  

5. The Third Day in the Temple

    Al tercer día de Jesús en el templo debatiendo con los escribas y los maestros, se congregaron numerosos espectadores que, habiendo oído hablar de este joven de Galilea, acudían para disfrutar de la experiencia de observar a un muchacho confundir a los sabios de la ley. Simón también vino desde Betania para ver lo que Jesús hacía. Durante todo el día, José y María continuaron con su ansiosa búsqueda de Jesús e incluso entraron varias veces en el templo, pero nunca se les ocurrió inspeccionar los varios grupos de discusión; si bien, en una ocasión se hallaron a una distancia casi suficiente como para oír su fascinante voz.

125:5.1 (1382.3) Jesus’ third day with the scribes and teachers in the temple witnessed the gathering of many spectators who, having heard of this youth from Galilee, came to enjoy the experience of seeing a lad confuse the wise men of the law. Simon also came down from Bethany to see what the boy was up to. Throughout this day Joseph and Mary continued their anxious search for Jesus, even going several times into the temple but never thinking to scrutinize the several discussion groups, although they once came almost within hearing distance of his fascinating voice.

    Antes de terminar el día, toda la atención del principal grupo de discusión del templo se había centrado en las numerosas preguntas de Jesús, entre las que estaban las que siguen:

125:5.2 (1382.4) Before the day had ended, the entire attention of the chief discussion group of the temple had become focused upon the questions being asked by Jesus. Among his many questions were:

    1. ¿Qué hay realmente en el santo de los santos, tras el velo?

125:5.3 (1382.5) 1. What really exists in the holy of holies, behind the veil?

    2. ¿Por qué las madres de Israel deben estar separadas en el templo de los devotos varones?

125:5.4 (1382.6) 2. Why should mothers in Israel be segregated from the male temple worshipers?

    3. Si Dios es un padre que ama a sus hijos, ¿por qué todo este sacrificio de animales para obtener el favor divino? ¿Se han malinterpretado las enseñanzas de Moisés?

125:5.5 (1382.7) 3. If God is a father who loves his children, why all this slaughter of animals to gain divine favor — has the teaching of Moses been misunderstood?

    4. Puesto que el templo está consagrado al culto del Padre de los cielos, ¿es congruente permitir la presencia de quienes se dedican al trueque y al comercio profanos?

125:5.6 (1382.8) 4. Since the temple is dedicated to the worship of the Father in heaven, is it consistent to permit the presence of those who engage in secular barter and trade?

    5. ¿Será el Mesías esperado un príncipe temporal que se sentará en el trono de David o que obrará como la luz de la vida en el establecimiento de un reino espiritual?

125:5.7 (1382.9) 5. Is the expected Messiah to become a temporal prince to sit on the throne of David, or is he to function as the light of life in the establishment of a spiritual kingdom?

    Y a lo largo de todo el día, quienes escuchaban se maravillaban con estas preguntas, y ninguno estaba más sorprendido que Simón. Durante más de cuatro horas, este joven de Nazaret se dirigió insistentemente a aquellos maestros judíos con cuestiones que invitaban a la reflexión y escudriñaban el corazón. Hacía pocos comentarios a las observaciones de sus mayores. Trasmitía sus enseñanzas con las preguntas que formulaba y, mediante el hábil y sutil planteamiento de ellas, lograba a la vez disputar sus enseñanzas y sugerir las suyas propias. En su manera de preguntar existía una fascinante combinación de sagacidad y humor que le granjeaban el cariño de incluso aquellos que llegaban más o menos a sentirse ofendidos por su juventud. Al plantear estas preguntas penetrantes, siempre era sumamente justo y considerado. Aquella memorable tarde en el templo, Jesús mostró la misma reticencia a aprovecharse de su oponente de forma desleal que caracterizaría todo su posterior ministerio público. Como joven, y más tarde como hombre, parecía estar absolutamente libre de cualquier pretensión egoísta de ganar una discusión por el simple placer de su lógico triunfo sobre sus adversarios; una sola cosa le interesaba de manera suprema: proclamar la verdad eterna y llevar a cabo por tanto una revelación más completa del Dios eterno.

125:5.8 (1383.1) And all the day through, those who listened marveled at these questions, and none was more astonished than Simon. For more than four hours this Nazareth youth plied these Jewish teachers with thought-provoking and heart-searching questions. He made few comments on the remarks of his elders. He conveyed his teaching by the questions he would ask. By the deft and subtle phrasing of a question he would at one and the same time challenge their teaching and suggest his own. In the manner of his asking a question there was an appealing combination of sagacity and humor which endeared him even to those who more or less resented his youthfulness. He was always eminently fair and considerate in the asking of these penetrating questions. On this eventful afternoon in the temple he exhibited that same reluctance to take unfair advantage of an opponent which characterized his entire subsequent public ministry. As a youth, and later on as a man, he seemed to be utterly free from all egoistic desire to win an argument merely to experience logical triumph over his fellows, being interested supremely in just one thing: to proclaim everlasting truth and thus effect a fuller revelation of the eternal God.

    Al acabar el día, Simón y Jesús se encaminaron de vuelta a Betania. Durante la mayor parte del trayecto, tanto el hombre como el muchacho guardaron silencio. Jesús se detuvo de nuevo en la cumbre del Olivete, pero al contemplar la ciudad y su templo no lloró; solamente inclinó la cabeza en un gesto de devoción silenciosa.

125:5.9 (1383.2) When the day was over, Simon and Jesus wended their way back to Bethany. For most of the distance both the man and the boy were silent. Again Jesus paused on the brow of Olivet, but as he viewed the city and its temple, he did not weep; he only bowed his head in silent devotion.

    Tras cenar en Betania, declinó de nuevo unirse a la alegre reunión; en lugar de ello, se fue al jardín, donde permaneció hasta bien entrada la noche, procurando, infructuosamente, diseñar un plan concreto para abordar el dilema de su misión de vida y decidir el mejor modo de revelar a sus compatriotas, ciegos espiritualmente, un concepto más hermoso del Padre celestial y liberarlos así de su terrible servidumbre a la ley, a los rituales, a las ceremonias y a las rancias tradiciones. Pero ninguna luz clarificadora acudió a este joven buscador de la verdad.

125:5.10 (1383.3) After the evening meal at Bethany he again declined to join the merry circle but instead went to the garden, where he lingered long into the night, vainly endeavoring to think out some definite plan of approach to the problem of his lifework and to decide how best he might labor to reveal to his spiritually blinded countrymen a more beautiful concept of the heavenly Father and so set them free from their terrible bondage to law, ritual, ceremonial, and musty tradition. But the clear light did not come to the truth-seeking lad.

6. EL CUARTO DÍA EN EL TEMPLO  

6. The Fourth Day in the Temple

    Extrañamente, Jesús se había olvidado de sus padres terrenales; incluso en el desayuno, cuando la madre de Lázaro comentó que sus padres debían estar cerca de su casa en aquel momento, Jesús parecía no entender de que estarían algo preocupados por haberse él quedado atrás.

125:6.1 (1383.4) Jesus was strangely unmindful of his earthly parents; even at breakfast, when Lazarus’s mother remarked that his parents must be about home by that time, Jesus did not seem to comprehend that they would be somewhat worried about his having lingered behind.

    De nuevo se dirigió al templo, pero no se detuvo en la cumbre del Olivete para meditar. En el trascurso de las ponencias de la mañana, se dedicó mucho tiempo a la ley y a los profetas, y los maestros estaban sorprendidos de que Jesús estuviese tan familiarizado con las Escrituras, tanto en hebreo como en griego. Pero no estaban tan asombrados por su conocimiento de la verdad como por su juventud.

125:6.2 (1383.5) Again he journeyed to the temple, but he did not pause to meditate at the brow of Olivet. In the course of the morning’s discussions much time was devoted to the law and the prophets, and the teachers were astonished that Jesus was so familiar with the Scriptures, in Hebrew as well as Greek. But they were amazed not so much by his knowledge of truth as by his youth.

    En la conferencia vespertina, apenas habían empezado a responder a su pregunta sobre el propósito de la oración cuando el líder de ellos invitó al muchacho a que se aproximara y, sentándose a su lado, le solicitó que expusiera su propio punto de vista respecto a la oración y la adoración.

125:6.3 (1383.6) At the afternoon conference they had hardly begun to answer his question relating to the purpose of prayer when the leader invited the lad to come forward and, sitting beside him, bade him state his own views regarding prayer and worship.

    La tarde anterior, los padres de Jesús habían oído hablar de un extraño joven que debatía con mucha habilidad con los intérpretes de la ley, pero no se les había ocurrido que este muchacho pudiera ser su hijo. Habían prácticamente resuelto dirigirse a la casa de Zacarías, pues creían que Jesús podría haber ido allí para ver a Isabel y a Juan. Pensando que Zacarías pudiera quizás encontrarse en el templo, de camino a la Ciudad de Judá se detuvieron en el templo y, cuando paseaban por sus patios, imaginad cuál sería su sorpresa y asombro cuando reconocieron la voz del joven extraviado y lo vieron sentado entre los maestros del templo.

125:6.4 (1383.7) The evening before, Jesus’ parents had heard about this strange youth who so deftly sparred with the expounders of the law, but it had not occurred to them that this lad was their son. They had about decided to journey out to the home of Zacharias as they thought Jesus might have gone thither to see Elizabeth and John. Thinking Zacharias might perhaps be at the temple, they stopped there on their way to the City of Judah. As they strolled through the courts of the temple, imagine their surprise and amazement when they recognized the voice of the missing lad and beheld him seated among the temple teachers.

    José se quedó sin habla, pero María dio rienda suelta a sus temores y a la ansiedad por largo tiempo reprimidos y, corriendo apresurada hacia el joven, que se había levantado en ese momento para saludar a sus sorprendidos padres, le dijo: “Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Hace ya más de tres días que tu padre y yo te buscamos afligidos. ¿Qué te ha llevado a abandonarnos?“ Fue un momento tenso. Todas las miradas se volvieron hacia Jesús para oír lo que iba a decir. Su padre lo miraba reprobándolo, pero no dijo nada.

125:6.5 (1384.1) Joseph was speechless, but Mary gave vent to her long-pent-up fear and anxiety when, rushing up to the lad, now standing to greet his astonished parents, she said: “My child, why have you treated us like this? It is now more than three days that your father and I have searched for you sorrowing. Whatever possessed you to desert us?” It was a tense moment. All eyes were turned on Jesus to hear what he would say. His father looked reprovingly at him but said nothing.

    Es preciso recordar que se suponía que Jesús era un hombre joven. Había completado la escolarización normal de un niño, había sido reconocido como hijo de la ley y había recibido la consagración como ciudadano de Israel. Y, sin embargo, su madre lo reprendía severamente delante de toda la gente allí congregada, justo en el medio de la iniciativa más seria y sublime de su joven vida, poniendo así fin de forma lamentable a una de las mayores oportunidades que jamás había tenido de enseñar la verdad, de predicar la rectitud y de revelar el carácter amoroso de su Padre de los cielos.

125:6.6 (1384.2) It should be remembered that Jesus was supposed to be a young man. He had finished the regular schooling of a child, had been recognized as a son of the law, and had received consecration as a citizen of Israel. And yet his mother more than mildly upbraided him before all the people assembled, right in the midst of the most serious and sublime effort of his young life, thus bringing to an inglorious termination one of the greatest opportunities ever to be granted him to function as a teacher of truth, a preacher of righteousness, a revealer of the loving character of his Father in heaven.

    Pero el joven estuvo a la altura de la ocasión. Si consideráis de manera imparcial todos los factores que se combinaron para dar origen a esta situación, estaréis mejor preparados para comprender la sensatez de la respuesta del muchacho a la reprimenda no intencionada de su madre. Tras un momento de reflexión, Jesús le dijo: “¿Por qué me habéis buscado tanto tiempo? ¿No os imaginabais que me hallaríais en la casa de mi Padre al haber llegado el momento de que me ocupe de los asuntos de mi Padre?“

125:6.7 (1384.3) But the lad was equal to the occasion. When you take into fair consideration all the factors which combined to make up this situation, you will be better prepared to fathom the wisdom of the boy’s reply to his mother’s unintended rebuke. After a moment’s thought, Jesus answered his mother, saying: “Why is it that you have so long sought me? Would you not expect to find me in my Father’s house since the time has come when I should be about my Father’s business?”

    Todos se quedaron atónitos ante la manera de hablar del muchacho y, en silencio, se retiraron dejándolo a solas con sus padres. El joven mitigó inmediatamente la embarazosa situación que se había creado entre los tres diciendo apaciblemente: “Vamos, padres míos, nadie ha hecho nada sin pensar que hacía lo mejor. Nuestro Padre de los cielos ha ordenado estas cosas; marchemos a casa.”

125:6.8 (1384.4) Everyone was astonished at the lad’s manner of speaking. Silently they all withdrew and left him standing alone with his parents. Presently the young man relieved the embarrassment of all three when he quietly said: “Come, my parents, none has done aught but that which he thought best. Our Father in heaven has ordained these things; let us depart for home.”

    Partieron en silencio y llegaron a Jericó por la noche. Solo se detuvieron una vez y fue en la cumbre del Olivete, donde el joven levantó su báculo hacia el cielo y, temblando de los pies a la cabeza bajo el arrebato de una intensa emoción, dijo: “¡Oh Jerusalén, Jerusalén, y su gente, ¡cuán esclavos sois, sometidos al yugo romano y víctimas de vuestras propias tradiciones, pero volveré para purificar el templo y librar a mi pueblo de esta servidumbre!”

125:6.9 (1384.5) In silence they started out, arriving at Jericho for the night. Only once did they pause, and that on the brow of Olivet, when the lad raised his staff aloft and, quivering from head to foot under the surging of intense emotion, said: “O Jerusalem, Jerusalem, and the people thereof, what slaves you are — subservient to the Roman yoke and victims of your own traditions — but I will return to cleanse yonder temple and deliver my people from this bondage!”

    Durante los tres días de viaje hasta Nazaret, Jesús habló poco; tampoco sus padres hablaron mucho en su presencia. Estaban realmente desconcertados ante la conducta de su hijo primogénito, pero sí atesoraban sus palabras en su corazón, aunque no pudieran comprender del todo su significado.

125:6.10 (1384.6) On the three days’ journey to Nazareth Jesus said little; neither did his parents say much in his presence. They were truly at a loss to understand the conduct of their first-born son, but they did treasure in their hearts his sayings, even though they could not fully comprehend their meanings.

    Al llegar a casa, Jesús se dirigió brevemente a sus padres, confirmándoles su afecto y dándoles a entender que no tenían nada que temer puesto que no volvería a darles ningún motivo para que se sintieran apenados por su comportamiento. Concluyó esta crucial afirmación diciendo: “Aunque debo hacer la voluntad de mi Padre de los cielos, también obedeceré a mi padre terrenal. Aguardaré a que llegue mi hora” .

125:6.11 (1384.7) Upon reaching home, Jesus made a brief statement to his parents, assuring them of his affection and implying that they need not fear he would again give any occasion for their suffering anxiety because of his conduct. He concluded this momentous statement by saying: “While I must do the will of my Father in heaven, I will also be obedient to my father on earth. I will await my hour.”

    Aunque Jesús, en su mente, se negaba muchas veces a dar su aprobación al bien intencionado pero errado empeño de sus padres por dictarle el curso de sus pensamientos o por establecer el plan de su tarea en la tierra, no obstante, de cualquier modo que fuese consecuente con su compromiso de hacer la voluntad de su Padre del Paraíso, se atenía airosamente a los deseos de su padre terrenal y a las costumbres de su familia carnal. Incluso cuando no podía darles su aprobación, hacía todo lo posible por avenirse a ellos. Era un experto en la cuestión de adaptar el compromiso al que se debía con sus obligaciones de lealtad a la familia y de servicio social.

125:6.12 (1384.8) Though Jesus, in his mind, would many times refuse to consent to the well-intentioned but misguided efforts of his parents to dictate the course of his thinking or to establish the plan of his work on earth, still, in every manner consistent with his dedication to the doing of his Paradise Father’s will, he did most gracefully conform to the desires of his earthly father and to the usages of his family in the flesh. Even when he could not consent, he would do everything possible to conform. He was an artist in the matter of adjusting his dedication to duty to his obligations of family loyalty and social service.

    José estaba perplejo, pero María, una vez que reflexionó sobre lo sucedido, se sintió reconfortada, concluyendo que las palabras de Jesús en el Olivete eran proféticas de la misión mesiánica de su hijo como libertador de Israel. Se aprestó con renovadas fuerzas a modelar los pensamientos de Jesús de acuerdo a los cauces nacionalistas y patrióticos, y recurrió a la ayuda de su hermano, el tío favorito de Jesús; e, igualmente, en todo lo posible, la madre de Jesús emprendió la tarea de preparar a su hijo primogénito para que asumiera el liderazgo de quienes querían restaurar el trono de David y deshacerse así para siempre del yugo político al que los gentiles los sometían.

125:6.13 (1385.1) Joseph was puzzled, but Mary, as she reflected on these experiences, gained comfort, eventually viewing his utterance on Olivet as prophetic of the Messianic mission of her son as Israel’s deliverer. She set to work with renewed energy to mold his thoughts into patriotic and nationalistic channels and enlisted the efforts of her brother, Jesus’ favorite uncle; and in every other way did the mother of Jesus address herself to the task of preparing her first-born son to assume the leadership of those who would restore the throne of David and forever cast off the gentile yoke of political bondage.





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