LOS ESCRITOS DE URANTIA - Escrito 179
La última cena



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LOS ESCRITOS DE URANTIA   

Parte IV. VIDA Y ENSEÑANZAS DE JESÚS



   Escrito 179
La última cena  

Paper 179
The Last Supper

    Durante la tarde de ese jueves, cuando Felipe recordó al Maestro la proximidad de la Pascua y quiso saber sobre sus planes para celebrarla, él tenía en mente la cena de Pascua que se iba a tomar la noche del día siguiente, viernes. Era costumbre comenzar los preparativos para esta celebración no más tarde del mediodía del día anterior. Y, puesto que los judíos contaban el comienzo del día con la puesta de sol, esto significaba que la cena de Pascua del sábado se haría el viernes, en algún momento antes de la medianoche.
179:0.1 (1936.1) DURING the afternoon of this Thursday, when Philip reminded the Master about the approaching Passover and inquired concerning his plans for its celebration, he had in mind the Passover supper which was due to be eaten on the evening of the next day, Friday. It was the custom to begin the preparations for the celebration of the Passover not later than noon of the preceding day. And since the Jews reckoned the day as beginning at sunset, this meant that Saturday’s Passover supper would be eaten on Friday night, sometime before the midnight hour.
    En este sentido, los apóstoles estaban completamente perplejos; no podían entender el anuncio del Maestro de que celebrarían la Pascua un día antes. Al menos, algunos de ellos pensaban que Jesús era consciente de que lo arrestarían antes de la cena pascual del viernes por la noche y que, en consecuencia, los reunía para tener una cena especial todos juntos la noche de aquel jueves. Otros creían que se trataba simplemente de una singular ocasión de estar juntos, con anterioridad a la celebración formal de la Pascua.
179:0.2 (1936.2) The apostles were, therefore, entirely at a loss to understand the Master’s announcement that they would celebrate the Passover one day early. They thought, at least some of them did, that he knew he would be placed under arrest before the time of the Passover supper on Friday night and was therefore calling them together for a special supper on this Thursday evening. Others thought that this was merely a special occasion which was to precede the regular Passover celebration.
    Los apóstoles sabían que Jesús había celebrado otras Pascuas sin cordero; sabían que no participaba personalmente en ningún rito sacrificial del sistema judío. Muchas veces, había tomado parte como invitado en una comida en la que se servía el cordero pascual, pero, cuando él era el anfitrión, nunca era así. Para los apóstoles, no habría significado una gran sorpresa que no hubiera cordero ni incluso la noche de Pascua y, dado que aquella cena tenía lugar un día antes, no les preocupó aquello.
179:0.3 (1936.3) The apostles knew that Jesus had celebrated other Passovers without the lamb; they knew that he did not personally participate in any sacrificial service of the Jewish system. He had many times partaken of the paschal lamb as a guest, but always, when he was the host, no lamb was served. It would not have been a great surprise to the apostles to have seen the lamb omitted even on Passover night, and since this supper was given one day earlier, they thought nothing of its absence.
    Después de los saludos de bienvenida por parte del padre y de la madre de Juan Marcos, los apóstoles subieron de inmediato al aposento alto, mientras Jesús se quedaba atrás para charlar con la familia de Marcos.
179:0.4 (1936.4) After receiving the greetings of welcome extended by the father and mother of John Mark, the apostles went immediately to the upper chamber while Jesus lingered behind to talk with the Mark family.
    Previamente, se había acordado que el Maestro conmemoraría aquella ocasión a solas con sus doce apóstoles; así pues, no estaba previsto que ningún sirviente los atendiera.
179:0.5 (1936.5) It had been understood beforehand that the Master was to celebrate this occasion alone with his twelve apostles; therefore no servants were provided to wait upon them.

1. EL AFÁN DE SER EL FAVORITO  

1. The Desire for Preference

    Cuando Juan Marcos los llevó escaleras arriba, contemplaron un aposento amplio y cómodo, totalmente listo para la cena, y observaron que el pan, el vino, el agua y las hierbas estaban disponibles para su consumo en un extremo de la mesa. Excepto por el lado en el que estaban colocados el pan y el vino, esta larga mesa estaba rodeada por trece divanes reclinables, los mismos que se empleaban para la celebración de la Pascua en las casas judías acomodadas.
179:1.1 (1936.6) When the apostles had been shown upstairs by John Mark, they beheld a large and commodious chamber, which was completely furnished for the supper, and observed that the bread, wine, water, and herbs were all in readiness on one end of the table. Except for the end on which rested the bread and wine, this long table was surrounded by thirteen reclining couches, just such as would be provided for the celebration of the Passover in a well-to-do Jewish household.
    Al entrar en la sala de arriba, los doce notaron, justamente al lado de la puerta, los cántaros de agua, las vasijas y las toallas para el lavado de sus pies polvorientos; y, puesto que no tenían sirvientes que los ayudaran en esto, en cuanto Juan Marcos los dejó, los apóstoles empezaron a mirase entre ellos, cada cual pensando para sus adentros, ¿quién lavará nuestros pies? Y, de igual manera, cada uno pensó que no sería él quien hiciera de sirviente de los demás.
179:1.2 (1936.7) As the twelve entered this upper chamber, they noticed, just inside the door, the pitchers of water, the basins, and towels for laving their dusty feet; and since no servant had been provided to render this service, the apostles began to look at one another as soon as John Mark had left them, and each began to think within himself, Who shall wash our feet? And each likewise thought that it would not be he who would thus seem to act as the servant of the others.
    Mientras estaban allí, de pie, debatiéndose en sus corazones, observaron cómo estaban organizados los asientos en la mesa, advirtiendo que el diván de más estatus, reservado al anfitrión, tenía un lecho a la derecha, mientras que los otros once se disponían alrededor de la mesa llegando hasta el frente de este segundo asiento de honor situado a la derecha del anfitrión.
179:1.3 (1937.1) As they stood there, debating in their hearts, they surveyed the seating arrangement of the table, taking note of the higher divan of the host with one couch on the right and eleven arranged around the table on up to opposite this second seat of honor on the host’s right.
    Esperaban que el Maestro viniese en cualquier momento, pero tenían ante sí el dilema de si debían sentarse o esperar su llegada y que fuera él quien les asignara sus lugares. Mientras estaban en aquella duda, Judas se dirigió al asiento de honor, a la izquierda del anfitrión, e indicó que tenía la intención de reclinarse allí como invitado favorito. Aquel acto de Judas provocó enseguida una acalorada disputa entre los demás apóstoles. Y, no había acabado Judas de tomar el asiento de honor, cuando Juan Zebedeo reclamó para sí el siguiente asiento preferente, el que estaba a la derecha del anfitrión. A Simón Pedro le airó tanto que Judas y Juan se atreviesen a ocupar aquellas posiciones privilegiadas que, ante la mirada enojada de los demás apóstoles, caminó con decisión alrededor de la mesa y se situó en el diván de menor estatus, al final de la fila de asientos y justo frente al elegido por Juan Zebedeo. Puesto que otros habían ocupado los asientos de mayor estatus, Pedro pensó en escoger el de menor rango, e hizo aquello, no meramente como protesta contra el indecoroso orgullo de sus hermanos, sino con la esperanza de que Jesús, cuando llegara y lo viera allí, lo llamara a uno de mayor rango, moviendo así de su sitio a quien se había atribuido a sí mismo tal honor.
179:1.4 (1937.2) They expected the Master to arrive any moment, but they were in a quandary as to whether they should seat themselves or await his coming and depend on him to assign them their places. While they hesitated, Judas stepped over to the seat of honor, at the left of the host, and signified that he intended there to recline as the preferred guest. This act of Judas immediately stirred up a heated dispute among the other apostles. Judas had no sooner seized the seat of honor than John Zebedee laid claim to the next preferred seat, the one on the right of the host. Simon Peter was so enraged at this assumption of choice positions by Judas and John that, as the other angry apostles looked on, he marched clear around the table and took his place on the lowest couch, the end of the seating order and just opposite to that chosen by John Zebedee. Since others had seized the high seats, Peter thought to choose the lowest, and he did this, not merely in protest against the unseemly pride of his brethren, but with the hope that Jesus, when he should come and see him in the place of least honor, would call him up to a higher one, thus displacing one who had presumed to honor himself.
    Con las posiciones de mayor y menor estatus ya ocupadas, el resto de los apóstoles seleccionaron sus lugares, algunos se situaron cerca de Judas y, otros, de Pedro, hasta que todos estaban colocados en sus respectivos asientos. Se sentaron alrededor de la mesa en forma de U, en estos divanes, en el siguiente orden: a la derecha del Maestro estaba Juan; a la izquierda estaba Judas, Simón Zelotes, Mateo, Santiago Zebedeo, Andrés, los gemelos Alfeo, Felipe, Natanael, Tomás y Simón Pedro.
179:1.5 (1937.3) With the highest and the lowest positions thus occupied, the rest of the apostles chose places, some near Judas and some near Peter, until all were located. They were seated about the U-shaped table on these reclining divans in the following order: on the right of the Master, John; on the left, Judas, Simon Zelotes, Matthew, James Zebedee, Andrew, the Alpheus twins, Philip, Nathaniel, Thomas, and Simon Peter.
    Allí están, todos reunidos para celebrar, al menos en espíritu, una institución que antecedía incluso a Moisés y que remontaba a los tiempos en las que sus padres eran esclavos en Egipto. Esta cena es su último encuentro con Jesús y, hasta en tal solemne ocasión, los apóstoles, liderados por Judas, se dejan llevar una vez más por su antigua propensión hacia el honor, el favoritismo y el enaltecimiento personal.
179:1.6 (1937.4) They are gathered together to celebrate, at least in spirit, an institution which antedated even Moses and referred to the times when their fathers were slaves in Egypt. This supper is their last rendezvous with Jesus, and even in such a solemn setting, under the leadership of Judas the apostles are led once more to give way to their old predilection for honor, preference, and personal exaltation.
    Aún se hacían furiosos reproches entre ellos, cuando el Maestro apareció en la entrada de la sala y se quedó vacilante un momento, mientras que, lentamente, se fue apoderándose de su rostro un gesto de decepción. Sin comentarios, se dirigió a su sitio, y no alteró la disposición de sus asientos.
179:1.7 (1937.5) They were still engaged in voicing angry recriminations when the Master appeared in the doorway, where he hesitated a moment as a look of disappointment slowly crept over his face. Without comment he went to his place, and he did not disturb their seating arrangement.
    Ya estaban entonces listos para empezar la cena, salvo que sus pies estaban aún sin lavar, y se encontraban en un estado mental muy poco placentero. Cuando el Maestro llegó, continuaban todavía con sus comentarios despreciativos unos a otros, por no hablar de los pensamientos de algunos de ellos que tenían el suficiente dominio emocional como para refrenarse de expresar públicamente sus sentimientos.
179:1.8 (1937.6) They were now ready to begin the supper, except that their feet were still unwashed, and they were in anything but a pleasant frame of mind. When the Master arrived, they were still engaged in making uncomplimentary remarks about one another, to say nothing of the thoughts of some who had sufficient emotional control to refrain from publicly expressing their feelings.

2. COMIENZA LA CENA  

2. Beginning the Supper

    No se habló ni una sola palabra hasta trascurridos unos momentos desde que el Maestro ocupara su sitio. Jesús los miró a todos y, aliviando la tensión con una sonrisa, dijo: “Sentía grandes deseos de comer esta Pascua con vosotros. Quería tener una comida todos juntos una vez más antes de mi padecimiento. Sabiendo que mi hora ha llegado, lo preparé todo para cenar con vosotros esta noche, ya que, en cuanto al mañana, todos estamos en las manos del Padre, cuya voluntad he venido a cumplir. No volveré a comer con vosotros hasta que no os sentéis conmigo en el reino que mi Padre me dará cuando haya terminado aquello para lo que él me envió a este mundo”.
179:2.1 (1937.7) For a few moments after the Master had gone to his place, not a word was spoken. Jesus looked them all over and, relieving the tension with a smile, said: “I have greatly desired to eat this Passover with you. I wanted to eat with you once more before I suffered, and realizing that my hour has come, I arranged to have this supper with you tonight, for, as concerns the morrow, we are all in the hands of the Father, whose will I have come to execute. I shall not again eat with you until you sit down with me in the kingdom which my Father will give me when I have finished that for which he sent me into this world.”
    Tras mezclar el vino y el agua, le trajeron la copa a Jesús, quien, cuando la recibió de manos de Tadeo, la sostuvo dando gracias. Y, cuando terminó de dar gracias, dijo: “Tomad esta copa y repartidla entre vosotros y, cuando seáis partícipes de ella, sabed que no beberé más con vosotros del fruto de la vid, que esta es nuestra última cena. Cuando nuevamente nos sentemos así, será en el reino que ha de venir”.
179:2.2 (1938.1) After the wine and the water had been mixed, they brought the cup to Jesus, who, when he had received it from the hand of Thaddeus, held it while he offered thanks. And when he had finished offering thanks, he said: “Take this cup and divide it among yourselves and, when you partake of it, realize that I shall not again drink with you the fruit of the vine since this is our last supper. When we sit down again in this manner, it will be in the kingdom to come.”
    Jesús comenzó a hablar de estas cosas con sus apóstoles, porque se daba cuenta de que su hora se acercaba. Comprendía que había llegado el momento de regresar al Padre, y que su labor en la tierra había casi concluido. El Maestro sabía que había revelado el amor del Padre en la tierra y había mostrado su misericordia a la humanidad, y que había finalizado aquello para lo que había venido al mundo, incluso hasta recibir todo poder y autoridad en el cielo y en la tierra. Igualmente conocía el hecho de que Judas Iscariote ya había tomado por completo la decisión de entregarlo aquella noche a manos de sus enemigos. Era totalmente consciente de que aquella desleal traición era un acto de Judas, pero que también complacía a Lucifer, a Satanás y a Caligastia, el príncipe de las tinieblas. Pero no temía a ninguno de aquellos que buscaban su derrumbe espiritual ni a quienes procuraban su muerte física. El Maestro solo tenía una preocupación, y era la seguridad y la salvación de los seguidores que él había elegido. Y, así pues, con el pleno conocimiento de que el Padre había puesto todas las cosas bajo su autoridad, el Maestro se preparaba ahora para llevar a cabo la parábola del amor fraternal.
179:2.3 (1938.2) Jesus began thus to talk to his apostles because he knew that his hour had come. He understood that the time had come when he was to return to the Father, and that his work on earth was almost finished. The Master knew he had revealed the Father’s love on earth and had shown forth his mercy to mankind, and that he had completed that for which he came into the world, even to the receiving of all power and authority in heaven and on earth. Likewise, he knew Judas Iscariot had fully made up his mind to deliver him that night into the hands of his enemies. He fully realized that this traitorous betrayal was the work of Judas, but that it also pleased Lucifer, Satan, and Caligastia the prince of darkness. But he feared none of those who sought his spiritual overthrow any more than he feared those who sought to accomplish his physical death. The Master had but one anxiety, and that was for the safety and salvation of his chosen followers. And so, with the full knowledge that the Father had put all things under his authority, the Master now prepared to enact the parable of brotherly love.

3. EL LAVADO DE LOS PIES DE LOS APÓSTOLES  

3. Washing the Apostles’ Feet

    Después de beber la primera copa de la Pascua, la costumbre judía era que el anfitrión se levantara de la mesa y se lavara las manos. Más tarde, en la comida, y tras la segunda copa, todos los invitados se levantaban también y se lavaban las manos. Dado que los apóstoles sabían que su Maestro nunca observaba estos ritos del lavado ceremonial de las manos, tenían mucha curiosidad por saber qué haría cuando, tras haber todos compartido esta primera copa, se levantó de la mesa y en silencio se encaminó hasta cerca de la puerta, donde se habían colocado los cántaros de agua, las vasijas y las toallas. Y su curiosidad se transformó en asombro cuando vieron que el Maestro se quitó su manto, se ciñó una toalla y comenzaba a echar agua en uno de los cuencos para los pies. Imaginad la sorpresa de estos doce hombres, que no hacía mucho se habían negado a lavarse los pies unos a otros, y que se habían ensalzado en disputas tan poco decorosas sobre los sitios de honor en la mesa, cuando lo vieron dirigirse, rodeando el lado desocupado de la mesa, hasta el asiento de menos estatus de la cena, en el que se reclinaba Simón Pedro y, arrodillándose como si fuese un sirviente, se preparó para lavarle a él los pies. Cuando el Maestro hizo aquello, los doce se pusieron de pie como un solo hombre; incluso el traidor Judas se olvidó por un momento tanto de su infamia que se levantó junto con sus compañeros apóstoles en esta manifestación de sorpresa, respeto y completo asombro.
179:3.1 (1938.3) After drinking the first cup of the Passover, it was the Jewish custom for the host to arise from the table and wash his hands. Later on in the meal and after the second cup, all of the guests likewise rose up and washed their hands. Since the apostles knew that their Master never observed these rites of ceremonial hand washing, they were very curious to know what he intended to do when, after they had partaken of this first cup, he arose from the table and silently made his way over to near the door, where the water pitchers, basins, and towels had been placed. And their curiosity grew into astonishment as they saw the Master remove his outer garment, gird himself with a towel, and begin to pour water into one of the foot basins. Imagine the amazement of these twelve men, who had so recently refused to wash one another’s feet, and who had engaged in such unseemly disputes about positions of honor at the table, when they saw him make his way around the unoccupied end of the table to the lowest seat of the feast, where Simon Peter reclined, and, kneeling down in the attitude of a servant, make ready to wash Simon’s feet. As the Master knelt, all twelve arose as one man to their feet; even the traitorous Judas so far forgot his infamy for a moment as to arise with his fellow apostles in this expression of surprise, respect, and utter amazement.
    Allí estaba Simón Pedro de pie, mirando hacia abajo, al rostro de su Maestro, que alzaba su mirada para mirarlo a él. Jesús no dijo nada; no era necesario que lo hiciera. Su actitud revelaba claramente que tenía la intención de lavarle los pies a Simón Pedro. Pese a sus fragilidades humanas, Pedro amaba al Maestro. Este pescador galileo fue el primer ser humano en creer incondicionalmente en la divinidad de Jesús y en hacer una confesión plena y pública de esa fe. Y, desde ese momento, Pedro nunca había dudado realmente de la naturaleza divina del Maestro. Puesto que Pedro veneraba y honraba tanto a Jesús en su corazón, no era extraño que le afectase en su alma el pensamiento de ver a Jesús arrodillado allí ante él, con la actitud de un sirviente ordinario, disponiéndose a lavarle los pies como lo haría un esclavo. Cuando Pedro se recompuso lo suficiente como para dirigirse al Maestro, habló, expresando las profundas emociones que todos sus compañeros apóstoles sentían.
179:3.2 (1938.4) There stood Simon Peter, looking down into the upturned face of his Master. Jesus said nothing; it was not necessary that he should speak. His attitude plainly revealed that he was minded to wash Simon Peter’s feet. Notwithstanding his frailties of the flesh, Peter loved the Master. This Galilean fisherman was the first human being wholeheartedly to believe in the divinity of Jesus and to make full and public confession of that belief. And Peter had never since really doubted the divine nature of the Master. Since Peter so revered and honored Jesus in his heart, it was not strange that his soul resented the thought of Jesus’ kneeling there before him in the attitude of a menial servant and proposing to wash his feet as would a slave. When Peter presently collected his wits sufficiently to address the Master, he spoke the heart feelings of all his fellow apostles.
    Tras algunos momentos en los que se sintieron muy turbados, Pedro dijo: “Maestro, ¿realmente vas a lavarme los pies?”. Y, entonces, levantando la mirada al rostro de Pedro, Jesús dijo: “Quizás no entiendas por completo lo que voy a hacer ahora; pero conocerás después el significado de todas estas cosas”. Entonces Simón Pedro, respirando hondo, dijo: “Maestro, ¡no me lavarás los pies jamás!”. Y cada uno de los apóstoles asintió dando su aprobación a las firmes palabras de Pedro en su negativa a permitir que Jesús se humillara ante ellos, de esa manera.
179:3.3 (1939.1) After a few moments of this great embarrassment, Peter said, “Master, do you really mean to wash my feet?” And then, looking up into Peter’s face, Jesus said: “You may not fully understand what I am about to do, but hereafter you will know the meaning of all these things.” Then Simon Peter, drawing a long breath, said, “Master, you shall never wash my feet!” And each of the apostles nodded their approval of Peter’s firm declaration of refusal to allow Jesus thus to humble himself before them.
    El corazón de Judas Iscariote se vio en un principio movido por la emoción de esta insólita escena; pero, cuando, en su jactancioso intelecto, reflexionó sobre aquel incidente, llegó a la conclusión que este gesto de humildad no era sino un hecho más que probaba definitivamente que a Jesús nunca se le podría considerar como el libertador de Israel, y que él no había cometido ninguna equivocación cuando decidió desertar de la causa del Maestro.
179:3.4 (1939.2) The dramatic appeal of this unusual scene at first touched the heart of even Judas Iscariot; but when his vainglorious intellect passed judgment upon the spectacle, he concluded that this gesture of humility was just one more episode which conclusively proved that Jesus would never qualify as Israel’s deliverer, and that he had made no mistake in the decision to desert the Master’s cause.
    Al quedarse todos mudos de asombro, Jesús dijo: “Pedro, te digo que si no te lavo los pies, no tendrás parte conmigo en lo que estoy a punto de llevar a cabo”. Cuando Pedro oyó estas palabras, sumadas al hecho de que Jesús seguía allí de rodillas a sus pies, tomó una de esas decisiones que se adoptan sin recapacitar para contentar el deseo de aquel a quien él tanto respetaba y amaba. Cuando Simón Pedro empezó a caer en la cuenta de que este previsto acto de servicio por parte de Jesús conllevaba alguna futura relación personal con la obra del Maestro, no solo se resignó a la idea de permitirle que le lavara los pies sino que, con su manera característica e impetuosa, dijo: “Entonces, Maestro, lava no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza”.
179:3.5 (1939.3) As they all stood there in breathless amazement, Jesus said: “Peter, I declare that, if I do not wash your feet, you will have no part with me in that which I am about to perform.” When Peter heard this declaration, coupled with the fact that Jesus continued kneeling there at his feet, he made one of those decisions of blind acquiescence in compliance with the wish of one whom he respected and loved. As it began to dawn on Simon Peter that there was attached to this proposed enactment of service some signification that determined one’s future connection with the Master’s work, he not only became reconciled to the thought of allowing Jesus to wash his feet but, in his characteristic and impetuous manner, said: “Then, Master, wash not my feet only but also my hands and my head.”
    Conforme el Maestro se preparaba para lavarle los pies a Pedro, dijo: “El que ya está lavado no necesita sino lavarse los pies. Vosotros que os sentáis conmigo esta noche limpios estáis, aunque no todos. Pero deberíais haber lavado el polvo de vuestros pies antes de sentaros a comer conmigo. Y, además, haré este servicio por vosotros como una parábola para ilustrar el significado de un nuevo mandamiento que en breve os daré”.
179:3.6 (1939.4) As the Master made ready to begin washing Peter’s feet, he said: “He who is already clean needs only to have his feet washed. You who sit with me tonight are clean—but not all. But the dust of your feet should have been washed away before you sat down at meat with me. And besides, I would perform this service for you as a parable to illustrate the meaning of a new commandment which I will presently give you.”
    De igual modo, el Maestro se movió alrededor de la mesa, en silencio, lavando los pies de sus doce apóstoles, sin ni siquiera pasar por alto a Judas. Así que, una vez que terminó, se puso el manto, volvió a su asiento de anfitrión y, después de echar una mirada a sus desconcertados apóstoles, dijo:
179:3.7 (1939.5) In like manner the Master went around the table, in silence, washing the feet of his twelve apostles, not even passing by Judas. When Jesus had finished washing the feet of the twelve, he donned his cloak, returned to his place as host, and after looking over his bewildered apostles, said:
    “¿En verdad entendéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro, y decís bien, porque eso soy. Pues si yo, el Maestro, he lavado vuestros pies, ¿por qué no estabais dispuestos a lavaros unos a otros los pies? ¿Qué lección debéis aprender de esta parábola en la que el Maestro, de tan buena voluntad, sirve a sus hermanos en algo que ellos no querían hacer el uno por el otro? De cierto, de cierto os digo: el siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que lo envió. Habéis visto la forma en la que he servido en mi vida junto a vosotros, y bienaventurados sois vosotros que tendréis la benevolente determinación de servir de este modo. Pero, ¿por qué sois tan tardos para aprender que el secreto de la grandeza en el reino espiritual no se parece en nada a los métodos de poder que se emplean en el mundo material?
179:3.8 (1939.6) “Do you really understand what I have done to you? You call me Master, and you say well, for so I am. If, then, the Master has washed your feet, why was it that you were unwilling to wash one another’s feet? What lesson should you learn from this parable in which the Master so willingly does that service which his brethren were unwilling to do for one another? Verily, verily, I say to you: A servant is not greater than his master; neither is one who is sent greater than he who sends him. You have seen the way of service in my life among you, and blessed are you who will have the gracious courage so to serve. But why are you so slow to learn that the secret of greatness in the spiritual kingdom is not like the methods of power in the material world?
    “Cuando esta noche entré a este aposento, en vuestra arrogancia, no os contentabais con negaros a lavaros los pies unos a otros, sino que también os enredasteis en disputas sobre quienes deberían ocupar los lugares de honor en mi mesa. Los fariseos y los hijos de este mundo son los que buscan estos honores, pero no debe ser así entre los embajadores del reino celestial. ¿Es que no sabéis que no puede haber ningún lugar preferente en mi mesa? ¿Es que no entendéis que os amo a cada uno de vosotros como amo a los demás? ¿Es que no sabéis que el lugar más próximo a mí, que los hombres consideran como un honor, no significa nada en relación a vuestro estatus en el reino de los cielos? Sabéis que los reyes de los gentiles se enseñorean sobre sus súbditos, mientras que los que ejercen sobre ellos dicha autoridad son a veces llamados bienhechores. Pero no así vosotros, sino que, el que mayor entre vosotros, sea como el más joven; y el que dirige sea como el que sirve, pues, ¿cuál es el mayor el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No se reconoce por lo general que el que se sienta a la mesa es el mayor? Pero observaréis que estoy entre vosotros como aquel que sirve. Si estáis dispuestos a ser compañeros míos en el servicio a la voluntad del Padre, os sentaréis conmigo en poder, y seguiréis cumpliendo la voluntad del Padre en la gloria futura”.
179:3.9 (1940.1) “When I came into this chamber tonight, you were not content proudly to refuse to wash one another’s feet, but you must also fall to disputing among yourselves as to who should have the places of honor at my table. Such honors the Pharisees and the children of this world seek, but it should not be so among the ambassadors of the heavenly kingdom. Do you not know that there can be no place of preferment at my table? Do you not understand that I love each of you as I do the others? Do you not know that the place nearest me, as men regard such honors, can mean nothing concerning your standing in the kingdom of heaven? You know that the kings of the gentiles have lordship over their subjects, while those who exercise this authority are sometimes called benefactors. But it shall not be so in the kingdom of heaven. He who would be great among you, let him become as the younger; while he who would be chief, let him become as one who serves. Who is the greater, he who sits at meat, or he who serves? Is it not commonly regarded that he who sits at meat is the greater? But you will observe that I am among you as one who serves. If you are willing to become fellow servants with me in doing the Father’s will, in the kingdom to come you shall sit with me in power, still doing the Father’s will in future glory.”
    Cuando Jesús acabó de hablar, los gemelos Alfeo trajeron el siguiente plato de la última cena: el pan y el vino, con las hierbas amargas y la pasta de frutas secas.
179:3.10 (1940.2) When Jesus had finished speaking, the Alpheus twins brought on the bread and wine, with the bitter herbs and the paste of dried fruits, for the next course of the Last Supper.

4. ÚLTIMAS PALABRAS AL TRAIDOR  

4. Last Words to the Betrayer

    Durante algunos minutos, los apóstoles comieron en silencio pero, contagiados por el comportamiento alegre del Maestro, pronto se sintieron empujados a charlar entre ellos, y, en poco tiempo, la cena discurrió como si nada fuera de lo habitual hubiera ocurrido que pudiese interferir con el buen ánimo y la camaradería de aquella extraordinaria ocasión. Tras cierto tiempo, a mitad de este segundo plato de la cena, Jesús los miró diciendo: “Os he dicho lo mucho que deseaba tener esta cena con vosotros, y sabiendo de qué modo se han confabulado las fuerzas maléficas de las tinieblas para propiciar la muerte del Hijo del Hombre, me determiné a organizarla secretamente en este aposento y un día antes de la Pascua, ya que, mañana por la noche, a esta misma hora, ya no estaré con vosotros. Os he dicho una y otra vez que debo volver al Padre. Ahora ha llegado mi hora, pero no era preciso que uno de vosotros me traicionara y me entregara en manos de mis enemigos”.
179:4.1 (1940.3) For some minutes the apostles ate in silence, but under the influence of the Master’s cheerful demeanor they were soon drawn into conversation, and ere long the meal was proceeding as if nothing out of the ordinary had occurred to interfere with the good cheer and social accord of this extraordinary occasion. After some time had elapsed, in about the middle of this second course of the meal, Jesus, looking them over, said: “I have told you how much I desired to have this supper with you, and knowing how the evil forces of darkness have conspired to bring about the death of the Son of Man, I determined to eat this supper with you in this secret chamber and a day in advance of the Passover since I will not be with you by this time tomorrow night. I have repeatedly told you that I must return to the Father. Now has my hour come, but it was not required that one of you should betray me into the hands of my enemies.”
    Cuando los doce oyeron estas palabras, faltos ya de gran parte de su arrogancia y prepotencia gracias a la parábola del lavado de los pies y a la charla que seguidamente les dio el Maestro, se miraron unos a otros mientras que, con tono de desconcierto y titubeantes, inquirieron: “¿Soy yo?”. Y, cuando todos acabaron de hacer esta pregunta, Jesús dijo: “Aunque es necesario que yo vaya al Padre, no lo era que uno de vosotros se convirtiera en un traidor para cumplir con la voluntad del Padre. No es sino el afloramiento del mal escondido en el corazón de quien no supo amar la verdad con toda su alma. ¡Cuán engañosa es la soberbia intelectual que antecede a la caída espiritual! Mi amigo de muchos años, el que a pesar de todo come mi pan, está dispuesto a traicionarme, tal como ahora mete sus manos conmigo en el plato”.
179:4.2 (1940.4) When the twelve heard this, having already been robbed of much of their self-assertiveness and self-confidence by the parable of the feet washing and the Master’s subsequent discourse, they began to look at one another while in disconcerted tones they hesitatingly inquired, “Is it I?” And when they had all so inquired, Jesus said: “While it is necessary that I go to the Father, it was not required that one of you should become a traitor to fulfill the Father’s will. This is the coming to fruit of the concealed evil in the heart of one who failed to love the truth with his whole soul. How deceitful is the intellectual pride that precedes the spiritual downfall! My friend of many years, who even now eats my bread, will be willing to betray me, even as he now dips his hand with me in the dish.”
    Cuando Jesús acabó de decir estas cosas, todos ellos comenzaron de nuevo a preguntar: “¿Soy yo?”. Y, cuando Judas, que se sentaba a la izquierda de su Maestro, preguntó nuevamente: “¿Soy yo?”. Jesús, mojando el pan en el plato de las hierbas, se lo dio a Judas diciendo: “Tú lo has dicho”. Pero los demás no oyeron estas palabras de Jesús a Judas. Juan, que se reclinaba a la derecha de Jesús, se inclinó y preguntó al Maestro: “¿Quién es? Deberíamos saber quién ha sido desleal a su cometido”. Jesús contestó: “Ya os lo he dicho, el mismo al que le he dado el pan mojado”. Pero era tan normal que el anfitrión hiciera esto con el que se sentaba a su izquierda que ninguno se había dado cuenta de aquello, a pesar de la claridad con la que se había expresado el maestro. Pero Judas era terriblemente consciente del significado de las palabras del Maestro, referidas a sus actos, y sintió temor de que sus hermanos pudiesen también, entonces, enterarse de que él era el traidor.
179:4.3 (1940.5) And when Jesus had thus spoken, they all began again to ask, “Is it I?” And as Judas, sitting on the left of his Master, again asked, “Is it I?” Jesus, dipping the bread in the dish of herbs, handed it to Judas, saying, “You have said.” But the others did not hear Jesus speak to Judas. John, who reclined on Jesus’ right hand, leaned over and asked the Master: “Who is it? We should know who it is that has proved untrue to his trust.” Jesus answered: “Already have I told you, even he to whom I gave the sop.” But it was so natural for the host to give a sop to the one who sat next to him on the left that none of them took notice of this, even though the Master had so plainly spoken. But Judas was painfully conscious of the meaning of the Master’s words associated with his act, and he became fearful lest his brethren were likewise now aware that he was the betrayer.
    Pedro estaba bastante agitado por lo que se había dicho e, inclinándose hacia adelante sobre la mesa, se dirigió a Juan: “Pregúntale quién es o, si te lo ha contado, dime quién es el traidor”.
179:4.4 (1941.1) Peter was highly excited by what had been said, and leaning forward over the table, he addressed John, “Ask him who it is, or if he has told you, tell me who is the betrayer.”
    Jesús puso fin a sus murmuraciones, diciendo: “Me aflige que este acto de maldad haya tenido que darse y, hasta incluso, en este mismo momento, había tenido la esperanza de que el poder de la verdad pudiera triunfar sobre los engaños del mal, pero estas victorias no se ganan sin una fe fundamentada en un amor leal por la verdad. Me gustaría no haber tenido que deciros estas cosas en esta, nuestra última cena, pero deseo advertiros de estos pesares y prepararos, pues, para lo que se cierne sobre nosotros. Os he informado de esto porque deseo que recordéis, una vez que me haya ido, que yo conocía todas estas malvadas maquinaciones, y que os previne de que sería traicionado. Y lo hago todo solo para que os sintáis fortalecidos ante las tentaciones y las pruebas que están al llegar”.
179:4.5 (1941.2) Jesus brought their whisperings to an end by saying: “I sorrow that this evil should have come to pass and hoped even up to this hour that the power of truth might triumph over the deceptions of evil, but such victories are not won without the faith of the sincere love of truth. I would not have told you these things at this, our last supper, but I desire to warn you of these sorrows and so prepare you for what is now upon us. I have told you of this because I desire that you should recall, after I have gone, that I knew about all these evil plottings, and that I forewarned you of my betrayal. And I do all this only that you may be strengthened for the temptations and trials which are just ahead.”
    Cuando acabó de decir estas cosas, Jesús se inclinó hacia Judas, y dijo: “Lo que vayas a hacer, hazlo pronto”. Y, cuando Judas oyó estas palabras, se levantó de la mesa y se fue a toda prisa de la habitación, adentrándose en la noche para llevar a cabo lo que ya tenía en mente hacer. Cuando los otros apóstoles vieron que Judas salía apresuradamente después de que Jesús le hablara, presuponiendo que todavía llevaba la bolsa, pensaron que había ido por alguna cosa más para la cena o a hacer algún otro recado para el Maestro.
179:4.6 (1941.3) When Jesus had thus spoken, leaning over toward Judas, he said: “What you have decided to do, do quickly.” And when Judas heard these words, he arose from the table and hastily left the room, going out into the night to do what he had set his mind to accomplish. When the other apostles saw Judas hasten off after Jesus had spoken to him, they thought he had gone to procure something additional for the supper or to do some other errand for the Master since they supposed he still carried the bag.
    Entonces, Jesús supo que ya nada podía impedir que Judas se convirtiera en un traidor. Había empezado con doce; ahora, tenía once. Él había escogido a seis de estos apóstoles y, aunque Judas estaba entre aquellos que estos apóstoles, primeramente elegidos, habían nombrado, el Maestro, no obstante, lo había admitido y había creído en él y, hasta aquella misma hora, había hecho todo lo posible por guiarlo al Padre y salvarlo, tal como había hecho para lograr la paz espiritual y la salvación de los demás.
179:4.7 (1941.4) Jesus now knew that nothing could be done to keep Judas from turning traitor. He started with twelve—now he had eleven. He chose six of these apostles, and though Judas was among those nominated by his first-chosen apostles, still the Master accepted him and had, up to this very hour, done everything possible to sanctify and save him, even as he had wrought for the peace and salvation of the others.
    Esta cena, con su ternura y afectividad, significó el último intento de Jesús para evitar que Judas, como ya lo había decidido, desertara, pero no sirvió de nada. Como norma general, las advertencias, incluso si se hacen de la manera más amable y se expresan con el espíritu más piadoso, cuando realmente ha fenecido el amor, solo logran intensificar el odio y encender la determinación, perversa, de llevar plenamente a cabo unos planes trazados con egoísmo.
179:4.8 (1941.5) This supper, with its tender episodes and softening touches, was Jesus’ last appeal to the deserting Judas, but it was of no avail. Warning, even when administered in the most tactful manner and conveyed in the most kindly spirit, as a rule, only intensifies hatred and fires the evil determination to carry out to the full one’s own selfish projects, when love is once really dead.

5. INSTITUCIÓN DE LA CENA DEL MEMORIAL  

5. Establishing the Remembrance Supper

    Cuando le trajeron la tercera copa de vino, la “copa de bendición”, Jesús se levantó del diván y, tomándola en sus manos, la bendijo, diciendo: “Tomad esta copa, todos vosotros, y bebed de ella. Será la copa de mi memorial. Es la copa de la bendición de una nueva dispensación de gracia y verdad. Será para vosotros el emblema de la dádiva y el ministerio del espíritu divino de la verdad. Y no volveré a beber de nuevo esta copa con vosotros hasta que yo beba en una nueva forma junto a vosotros en el reino eterno del Padre.
179:5.1 (1941.6) As they brought Jesus the third cup of wine, the “cup of blessing,” he arose from the couch and, taking the cup in his hands, blessed it, saying: “Take this cup, all of you, and drink of it. This shall be the cup of my remembrance. This is the cup of the blessing of a new dispensation of grace and truth. This shall be to you the emblem of the bestowal and ministry of the divine Spirit of Truth. And I will not again drink this cup with you until I drink in new form with you in the Father’s eternal kingdom.”
    Cuando bebían de esta copa de bendición, con profunda veneración y en absoluto silencio, los apóstoles sintieron que algo fuera de lo ordinario estaba ocurriendo. La antigua Pascua conmemoraba el momento en el que sus padres emergían del estado de esclavitud racial a otro de libertad personal; ahora, el Maestro instituía una nueva cena en memoria de él, que simbolizaba la nueva dispensación en la que la persona en estado de esclavitud emerge individualmente de las cadenas del ritualismo y del egoísmo para surgir al gozo espiritual de la hermandad y el compañerismo de los hijos de la fe liberados del Dios vivo.
179:5.2 (1942.1) The apostles all sensed that something out of the ordinary was transpiring as they drank of this cup of blessing in profound reverence and perfect silence. The old Passover commemorated the emergence of their fathers from a state of racial slavery into individual freedom; now the Master was instituting a new remembrance supper as a symbol of the new dispensation wherein the enslaved individual emerges from the bondage of ceremonialism and selfishness into the spiritual joy of the brotherhood and fellowship of the liberated faith sons of the living God.
    Cuando terminaron de beber esta nueva copa del memorial, el Maestro tomó el pan y, después de dar gracias, lo partió en trozos y, pidiéndoles que lo pasaran, dijo: “Tomad este pan del memorial y comedlo. Os he dicho que yo soy el pan de vida. Y este pan de vida es la vida unida del Padre y del Hijo en un solo don. La palabra del Padre, revelada en el Hijo, es en verdad el pan de vida”. Cuando habían compartido el pan del memorial, símbolo de la palabra viva de la verdad encarnada con la semejanza de un hombre mortal, se sentaron.
179:5.3 (1942.2) When they had finished drinking this new cup of remembrance, the Master took up the bread and, after giving thanks, broke it in pieces and, directing them to pass it around, said: “Take this bread of remembrance and eat it. I have told you that I am the bread of life. And this bread of life is the united life of the Father and the Son in one gift. The word of the Father, as revealed in the Son, is indeed the bread of life.” When they had partaken of the bread of remembrance, the symbol of the living word of truth incarnated in the likeness of mortal flesh, they all sat down.
    Al instituir esta cena del memorial, el Maestro, como era su costumbre, recurría a parábolas y a símbolos. Usó símbolos porque quería enseñar ciertas grandes verdades espirituales de modo que a sus sucesores les resultara difícil atribuir a sus palabras interpretaciones precisas y significados concretos. De esta forma, procuraba evitar que las siguientes generaciones cristalizaran sus enseñanzas y ataran sus significados espirituales con las inertes ligaduras de la tradición y el dogma. Al instituir la única ceremonia o sacramento relacionado con su misión completa de vida, Jesús se esforzó mucho por sugerir sus significados más que por aportar definiciones precisas. No deseaba acabar con la idea de la comunión personal divina de la que cada persona es poseedora, instaurando un determinado sistema; tampoco deseaba limitar la imaginación espiritual del creyente, dificultándola con convencionalismos. Trataba más bien de liberar al alma renacida, dándole las gozosas alas de una libertad espiritual nueva y viva.
179:5.4 (1942.3) In instituting this remembrance supper, the Master, as was always his habit, resorted to parables and symbols. He employed symbols because he wanted to teach certain great spiritual truths in such a manner as to make it difficult for his successors to attach precise interpretations and definite meanings to his words. In this way he sought to prevent successive generations from crystallizing his teaching and binding down his spiritual meanings by the dead chains of tradition and dogma. In the establishment of the only ceremony or sacrament associated with his whole life mission, Jesus took great pains to suggest his meanings rather than to commit himself to precise definitions. He did not wish to destroy the individual’s concept of divine communion by establishing a precise form; neither did he desire to limit the believer’s spiritual imagination by formally cramping it. He rather sought to set man’s reborn soul free upon the joyous wings of a new and living spiritual liberty.
    A pesar del esfuerzo realizado por el Maestro para instaurar este nuevo sacramento memorial de la manera que lo hizo, con el paso de los siglos quienes vinieron tras él se cuidaron de que su expreso deseo se viera ciertamente obstaculizado, haciendo que el sencillo simbolismo espiritual de aquella última noche en la carne se degradara a interpretaciones precisas y se sometiera a la exactitud casi matemática de una fórmula hecha. De todas las enseñanzas de Jesús, ninguna se ha vuelto más ritualista y rutinaria.
179:5.5 (1942.4) Notwithstanding the Master’s effort thus to establish this new sacrament of the remembrance, those who followed after him in the intervening centuries saw to it that his express desire was effectively thwarted in that his simple spiritual symbolism of that last night in the flesh has been reduced to precise interpretations and subjected to the almost mathematical precision of a set formula. Of all Jesus’ teachings none have become more tradition-standardized.
    Cuando la cena del memorial se comparte por aquellos que creen en el Hijo y conocen a Dios, no se necesita que su simbolismo se asocie a ninguna de las erróneas y pueriles interpretaciones del hombre acerca del significado de la presencia divina, porque, en todas tales ocasiones, el Maestro está realmente presente. La cena del memorial es el encuentro simbólico del creyente con Miguel. Cuando os hacéis, pues, conscientes del espíritu, el Hijo está verdaderamente presente, y su espíritu confraterniza con esa fracción de su Padre que habita en vosotros.
179:5.6 (1942.5) This supper of remembrance, when it is partaken of by those who are Son-believing and God-knowing, does not need to have associated with its symbolism any of man’s puerile misinterpretations regarding the meaning of the divine presence, for upon all such occasions the Master is really present. The remembrance supper is the believer’s symbolic rendezvous with Michael. When you become thus spirit-conscious, the Son is actually present, and his spirit fraternizes with the indwelling fragment of his Father.
    Tras haber estado todos meditando durante unos momentos, Jesús continuó hablando: “Cuando hagáis estas cosas, recordad la vida que he vivido en la tierra entre vosotros y gozaos de que seguiré viviendo en la tierra con vosotros y sirviendo a través de vosotros. Personalmente, no contendáis sobre quién será el mayor. Sed todos como hermanos. Cuando el reino crezca hasta incluir grandes grupos de creyentes, debéis asimismo refrenaos de contender por ser los más grandes ni tratar de tener lugares de preferencia entre ellos”.
179:5.7 (1942.6) After they had engaged in meditation for a few moments, Jesus continued speaking: “When you do these things, recall the life I have lived on earth among you and rejoice that I am to continue to live on earth with you and to serve through you. As individuals, contend not among yourselves as to who shall be greatest. Be you all as brethren. And when the kingdom grows to embrace large groups of believers, likewise should you refrain from contending for greatness or seeking preferment between such groups.”
    Este notable acontecimiento tuvo lugar en el aposento alto de un amigo. No hubo nada de rito sagrado ni de consagración ceremonial ni en la cena ni en el edificio. La cena del memorial se instituyó sin ninguna aprobación eclesiástica.
179:5.8 (1943.1) And this mighty occasion took place in the upper chamber of a friend. There was nothing of sacred form or of ceremonial consecration about either the supper or the building. The remembrance supper was established without ecclesiastical sanction.
    Cuando instituyó la cena del memorial en estos términos, Jesús dijo a los once: “Y cuántas veces hagáis esto, hacedlo en memoria de mí. Y, cuando me recordéis, mirad primero hacia atrás, hacia lo que fue mi vida en la carne, recordad que estuve una vez con vosotros y, entonces, por la fe, anticipad que todos vendréis en algún momento a cenar conmigo en el reino eterno del Padre. Esta es la nueva Pascua que yo os dejo, esto es la memoria de mi vida de gracia, de la palabra de la verdad eterna; y de mi amor por vosotros, el derramamiento de mi espíritu de la verdad sobre toda carne”.
179:5.9 (1943.2) When Jesus had thus established the supper of the remembrance, he said to the eleven: “And as often as you do this, do it in remembrance of me. And when you do remember me, first look back upon my life in the flesh, recall that I was once with you, and then, by faith, discern that you shall all sometime sup with me in the Father’s eternal kingdom. This is the new Passover which I leave with you, even the memory of my bestowal life, the word of eternal truth; and of my love for you, the outpouring of my Spirit of Truth upon all flesh.”
    Y terminaron esta celebración de la antigua pero incruenta Pascua con motivo de la institución de la nueva cena del memorial, cantando, todos juntos, el salmo ciento dieciocho.
179:5.10 (1943.3) And they ended this celebration of the old but bloodless Passover in connection with the inauguration of the new supper of the remembrance, by singing, all together, the one hundred and eighteenth Psalm.



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