LOS ESCRITOS DE URANTIA - ESCRITO 152 SUCESOS QUE DESEMBOCARON EN LA CRISIS DE CAFARNAÚM

LOS ESCRITOS DE URANTIA   

Parte IV. VIDA Y ENSEÑANZAS DE JESÚS



Paper 152
Events Leading up to the Capernaum Crisis

    La noticia de la curación de Amós, el lunático de Queresa, ya había llegado hasta Betsaida y Cafarnaúm, por lo que una gran multitud esperaba a Jesús cuando la barca tocó tierra aquel martes por la mañana. Entre esta gran afluencia de personas se encontraban los nuevos enviados del sanedrín de Jerusalén, llegados a Cafarnaúm para vigilar al Maestro y buscar pruebas para su captura y condena. Mientras Jesús hablaba con los que se habían congregado allí para darle la bienvenida, Jairo, uno de los jefes de la sinagoga, se abrió paso entre la multitud y, arrodillándose a sus pies, lo tomó de la mano y le suplicó que se diera prisa en acompañarlo, diciendo: “Maestro, mi joven y única hija está agonizando. Te ruego que vengas y la sanes”. Cuando Jesús oyó lo que este padre le pedía, dijo: “Iré contigo”.

152:0.1 (1698.1) THE story of the cure of Amos, the Kheresa lunatic, had already reached Bethsaida and Capernaum, so that a great crowd was waiting for Jesus when his boat landed that Tuesday forenoon. Among this throng were the new observers from the Jerusalem Sanhedrin who had come down to Capernaum to find cause for the Master’s apprehension and conviction. As Jesus spoke with those who had assembled to greet him, Jairus, one of the rulers of the synagogue, made his way through the crowd and, falling down at his feet, took him by the hand and besought that he would hasten away with him, saying: “Master, my little daughter, an only child, lies in my home at the point of death. I pray that you will come and heal her.” When Jesus heard the request of this father, he said: “I will go with you.”

    Jesús fue pues con él, seguido de una gran muchedumbre que había oído el ruego de aquel padre y quería saber qué pasaría. Poco antes de llegar a la casa del dignatario, mientras caminaban de prisa por una calle estrecha, rodeado del gentío que se agolpaba en torno a él, Jesús se detuvo de repente, y exclamó: “Alguien me ha tocado”. Y cuando todos los que estaban a su lado lo negaron, Pedro habló: “Ves que la multitud te aprieta, amenazando con aplastarnos, y dices “alguien me ha tocado”. ¿Qué quieres decir?” Entonces Jesús contestó: “Pregunté quién me tocó, porque percibí que de mí había salido energía de vida”. Al mirar Jesús a su alrededor, sus ojos se posaron sobre una mujer próxima a él, la cual, adelantándose, se postró a sus pies y dijo: “Hace años que padezco de flujo de sangre. He sufrido bastante a manos de muchos médicos; he gastado toda mi fortuna, pero ninguno ha podido curarme. Entonces supe de ti y me dije que si tan solo pudiera tocar la orilla de tu manto, sanaría sin duda. Y me metí entre la gente que te sigue hasta llegar hasta ti, Maestro, y toqué el borde de tu manto, y se me restauró la salud; sé que he sido curada de mi aflicción”.

152:0.2 (1698.2) As Jesus went along with Jairus, the large crowd which had heard the father’s request followed on to see what would happen. Shortly before they reached the ruler’s house, as they hastened through a narrow street and as the throng jostled him, Jesus suddenly stopped, exclaiming, “Someone touched me.” And when those who were near him denied that they had touched him, Peter spoke up: “Master, you can see that this crowd presses you, threatening to crush us, and yet you say ‘someone has touched me.’ What do you mean?” Then Jesus said: “I asked who touched me, for I perceived that living energy had gone forth from me.” As Jesus looked about him, his eyes fell upon a near-by woman, who, coming forward, knelt at his feet and said: “For years I have been afflicted with a scourging hemorrhage. I have suffered many things from many physicians; I have spent all my substance, but none could cure me. Then I heard of you, and I thought if I may but touch the hem of his garment, I shall certainly be made whole. And so I pressed forward with the crowd as it moved along until, standing near you, Master, I touched the border of your garment, and I was made whole; I know that I have been healed of my affliction.”

    Cuando Jesús oyó estas palabras, tomó a la mujer de la mano y, levantándola, le dijo: “Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz”. Era su fe y no su contacto lo que le había hecho recuperar la salud. Y este caso es un buen ejemplo de muchas curas aparentemente milagrosas que se produjeron durante la andadura terrenal de Jesús, pero que, de ningún modo, él deseaba conscientemente que ocurrieran. Con el trascurso del tiempo, se demostró que aquella mujer había quedado realmente curada de su mal. La suya era un tipo de fe que se hacía directamente del poder creativo presente en la persona del Maestro. Con la fe que sentía solo le era suficiente con acercarse a la persona del Maestro. No necesitaba en absoluto tocar su manto; sino que aquello era la parte supersticiosa de su creencia. Jesús llamó a Verónica, esta mujer de Cesarea de Filipo, a su presencia para corregir dos errores que podría albergar en su mente o que persistiesen en las de aquellos que habían sido testigos de tal curación. No quería que Verónica se marchase pensando que su temido intento de robarle la cura había sido premiado, o que su actitud, supersticiosa, de relacionar el hecho de tocar su manto con su sanación había surtido efecto. Quería que todos supieran que era su fe, pura y viva, la que había obrado la cura.

152:0.3 (1698.3) When Jesus heard this, he took the woman by the hand and, lifting her up, said: “Daughter, your faith has made you whole; go in peace.” It was her faith and not her touch that made her whole. And this case is a good illustration of many apparently miraculous cures which attended upon Jesus’ earth career, but which he in no sense consciously willed. The passing of time demonstrated that this woman was really cured of her malady. Her faith was of the sort that laid direct hold upon the creative power resident in the Master’s person. With the faith she had, it was only necessary to approach the Master’s person. It was not at all necessary to touch his garment; that was merely the superstitious part of her belief. Jesus called this woman, Veronica of Caesarea-Philippi, into his presence to correct two errors which might have lingered in her mind, or which might have persisted in the minds of those who witnessed this healing: He did not want Veronica to go away thinking that her fear in attempting to steal her cure had been honored, or that her superstition in associating the touch of his garment with her healing had been effective. He desired all to know that it was her pure and living faith that had wrought the cure.

1. EN CASA DE JAIRO  

1. At Jairus’s House

    Como era natural, Jairo estaba muy impaciente por el retraso surgido en llegar a su casa; así que aceleraron bastante el paso. Pero ya antes de entrar en el patio del dignatario, uno de sus siervos salió diciendo: “No molestes más al Maestro; tu hija ha muerto”. Pero Jesús pareció no oír las palabras del siervo, porque, llevando consigo a Pedro, Santiago y Juan, se volvió al desconsolado padre diciéndole: “No temas; cree solamente”. Cuando se adentró en la casa, encontró ya allí a los flautistas con las plañideras, formando un alboroto impropio; también estaban los parientes llorando y lamentándose. Y cuando había echado a las plañideras fuera de la habitación, Jesús entró con el padre, la madre y sus tres apóstoles. Les había dicho a las plañideras que la joven no estaba muerta, pero se burlaron de él y lo despreciaron. Entonces, Jesús se volvió a la madre, diciéndole: “Tu hija no está muerta, sino que duerme”. Y cuando la casa estaba en calma, yendo adonde la niña estaba tendida la tomo de la mano y clamó: “Hija, a ti te digo, ¡despierta y levántate!” Y cuando la muchacha oyó estas palabras, inmediatamente se levantó y caminó por la habitación. Y, seguidamente, una vez recuperada de su aturdimiento, Jesús mandó que le dieran algo de comer, porque llevaba mucho tiempo sin haber tomado alimentos.

152:1.1 (1699.1) Jairus was, of course, terribly impatient of this delay in reaching his home; so they now hastened on at quickened pace. Even before they entered the ruler’s yard, one of his servants came out, saying: “Trouble not the Master; your daughter is dead.” But Jesus seemed not to heed the servant’s words, for, taking with him Peter, James, and John, he turned and said to the grief-stricken father: “Fear not; only believe.” When he entered the house, he found the flute-players already there with the mourners, who were making an unseemly tumult; already were the relatives engaged in weeping and wailing. And when he had put all the mourners out of the room, he went in with the father and mother and his three apostles. He had told the mourners that the damsel was not dead, but they laughed him to scorn. Jesus now turned to the mother, saying: “Your daughter is not dead; she is only asleep.” And when the house had quieted down, Jesus, going up to where the child lay, took her by the hand and said, “Daughter, I say to you, awake and arise!” And when the girl heard these words, she immediately rose up and walked across the room. And presently, after she had recovered from her daze, Jesus directed that they should give her something to eat, for she had been a long time without food.

    Al haberse levantado un gran revuelo en Cafarnaún en contra de Jesús, él llamó a toda la familia y les explicó que la joven había estado en coma tras una larga fiebre y que no la había resucitado de entre los muertos, sino simplemente despertado. De igual manera, les comunicó todo esto a sus apóstoles, pero resultó inútil; todos ellos creyeron que la había devuelto a la vida. Cualquier cosa que dijera para aclarar muchos de estos aparentes milagros tenía poca repercusión sobre sus seguidores. Estaban obstinados en los milagros, y no dejaban pasar la oportunidad de atribuirle a Jesús un prodigio más. Jesús y los apóstoles regresaron a Betsaida una vez que él les encargara expresamente a todos ellos que no dijeran nada a nadie sobre aquello.

152:1.2 (1699.2) Since there was much agitation in Capernaum against Jesus, he called the family together and explained that the maiden had been in a state of coma following a long fever, and that he had merely aroused her, that he had not raised her from the dead. He likewise explained all this to his apostles, but it was futile; they all believed he had raised the little girl from the dead. What Jesus said in explanation of many of these apparent miracles had little effect on his followers. They were miracle-minded and lost no opportunity to ascribe another wonder to Jesus. Jesus and the apostles returned to Bethsaida after he had specifically charged all of them that they should tell no man.

    Cuando Jesús salió de la casa de Jairo, dos ciegos, a quienes un muchacho mudo les servía de guía, lo siguieron y le decían a gritos que los curara. En aquel momento, la fama de Jesús como sanador estaba en su punto más álgido. Dondequiera que iba, allí estaban los enfermos y los afligidos esperándolo. El Maestro se veía ahora agotado, y esto empezaba a preocupar a todos sus amigos temiendo que su continua labor de enseñanza y curación lo llevara hasta el colapso físico.

152:1.3 (1699.3) When he came out of Jairus’s house, two blind men led by a dumb boy followed him and cried out for healing. About this time Jesus’ reputation as a healer was at its very height. Everywhere he went the sick and the afflicted were waiting for him. The Master now looked much worn, and all of his friends were becoming concerned lest he continue his work of teaching and healing to the point of actual collapse.

    Los apóstoles de Jesús no podían entender la naturaleza y atributos de este Dios-hombre, y mucho menos la gente común. Como tampoco ninguna de las generaciones venideras han sido capaces de determinar lo que sucedió mientras Jesús de Nazaret estaba en persona en la tierra. Y ni la ciencia ni la religión tendrán posibilidad alguna de examinar estos hechos excepcionales por la sencilla razón de que no volverán a reunirse tales extraordinarias circunstancias, ni en este mundo ni en ningún otro mundo de Nebadón. Jamás aparecerá de nuevo, en ningún mundo del universo, un ser con la semejanza de un hombre mortal que personifique, al mismo tiempo, todos los atributos de la energía creativa sumados a unos dones espirituales que trascienden el tiempo y la mayoría de las otras limitaciones materiales.

152:1.4 (1699.4) Jesus’ apostles, let alone the common people, could not understand the nature and attributes of this God-man. Neither has any subsequent generation been able to evaluate what took place on earth in the person of Jesus of Nazareth. And there can never occur an opportunity for either science or religion to check up on these remarkable events for the simple reason that such an extraordinary situation can never again occur, either on this world or on any other world in Nebadon. Never again, on any world in this entire universe, will a being appear in the likeness of mortal flesh, at the same time embodying all the attributes of creative energy combined with spiritual endowments which transcend time and most other material limitations.

    Nunca antes de que Jesús estuviera en la tierra, ni desde entonces, han podido los hombres y las mujeres mortales obtener, por su fe, fuerte y viva, resultados de forma tan directa y vívida. Para que estos fenómenos se repitieran, tendríamos que llegar hasta la presencia inmediata de Miguel, el Creador, y encontrarlo tal como fue en aquellos días —el Hijo del Hombre—. Asimismo, hoy, aunque su ausencia impide tales manifestaciones materiales, deberíais absteneros de imponer cualquier índole de limitación sobre la posible expresión de su poder espiritual. Aunque el Maestro esté físicamente ausente, está espiritualmente presente y actúa en los corazones de los hombres. Al irse de este mundo, Jesús facilitó que su espíritu viviera al lado del de su Padre, que habita en las mentes de todos los seres humanos.

152:1.5 (1700.1) Never before Jesus was on earth, nor since, has it been possible so directly and graphically to secure the results attendant upon the strong and living faith of mortal men and women. To repeat these phenomena, we would have to go into the immediate presence of Michael, the Creator, and find him as he was in those days — the Son of Man. Likewise, today, while his absence prevents such material manifestations, you should refrain from placing any sort of limitation on the possible exhibition of his spiritual power. Though the Master is absent as a material being, he is present as a spiritual influence in the hearts of men. By going away from the world, Jesus made it possible for his spirit to live alongside that of his Father which indwells the minds of all mankind.

2. ALIMENTACIÓN DE LOS CINCO MIL  

2. Feeding the Five Thousand

    Jesús continuó enseñando a la gente durante el día e instruyendo a los apóstoles y a los evangelistas por la noche. El viernes les anunció un permiso de una semana para que en esos días todos sus seguidores pudieran ir a casa o ir a ver a sus amigos, antes de prepararse y dirigirse a Jerusalén para la Pascua. Pero más de la mitad de sus discípulos se negaron a abandonarlo, y la multitud iba incrementando día a día, tanto que David Zebedeo quiso establecer un nuevo campamento, pero Jesús no dio su consentimiento. El Maestro había descansado tan poco el sabbat que la mañana del domingo, 27 de marzo, procuró alejarse de la gente. Algunos de los evangelistas se quedaron allí para hablar a la multitud, mientras que Jesús y los doce planeaban marcharse, inadvertidamente, hacia la otra orilla del lago. Allí podrían disfrutar de un necesario descanso en un hermoso parque al sur de Betsaida-Julias. Esta región era el lugar de vacaciones favorito de los habitantes de Cafarnaúm; todos estaban familiarizados con estos parques de la costa oriental.

152:2.1 (1700.2) Jesus continued to teach the people by day while he instructed the apostles and evangelists at night. On Friday he declared a furlough of one week that all his followers might go home or to their friends for a few days before preparing to go up to Jerusalem for the Passover. But more than one half of his disciples refused to leave him, and the multitude was daily increasing in size, so much so that David Zebedee desired to establish a new encampment, but Jesus refused consent. The Master had so little rest over the Sabbath that on Sunday morning, March 27, he sought to get away from the people. Some of the evangelists were left to talk to the multitude while Jesus and the twelve planned to escape, unnoticed, to the opposite shore of the lake, where they proposed to obtain much needed rest in a beautiful park south of Bethsaida-Julias. This region was a favorite resorting place for Capernaum folks; they were all familiar with these parks on the eastern shore.

    Pero, la gente no estaba dispuesta a permitírselo. Vieron la dirección que la barca había tomado, y alquilando cualquier embarcación posible, comenzaron a perseguirlos. Los que no lograron conseguir barcas, partieron a pie, rodeando el tramo superior del lago.

152:2.2 (1700.3) But the people would not have it so. They saw the direction taken by Jesus’ boat, and hiring every craft available, they started out in pursuit. Those who could not obtain boats fared forth on foot to walk around the upper end of the lake.

    A última hora de la tarde, más de mil personas habían localizado ya al Maestro en uno de los parques, y él les dirigió unas breves palabras; Pedro les habló a continuación. Muchos de ellos habían traído su propia comida y, después de cenar, se reunieron en pequeños grupos mientras los apóstoles y discípulos de Jesús les impartían enseñanzas.

152:2.3 (1700.4) By late afternoon more than a thousand persons had located the Master in one of the parks, and he spoke to them briefly, being followed by Peter. Many of these people had brought food with them, and after eating the evening meal, they gathered about in small groups while Jesus’ apostles and disciples taught them.

    El lunes por la tarde, la multitud había aumentado hasta más de tres mil personas. Y todavía —hasta bien entrada la noche— la gente, trayendo a todo tipo de enfermos con ellos, continuaba congregándose. Cientos de personas, de camino a la Pascua, habían decidido hacer una parada en Cafarnaúm interesados en ver y oír a Jesús, y no querían de ninguna manera sentirse defraudados. Hacia el mediodía del miércoles, en este parque del sur de Betsaida-Julias, se habían reunido unos cinco mil hombres, mujeres y niños. El tiempo era placentero; se acercaba el fin de la estación lluviosa de esta zona.

152:2.4 (1700.5) Monday afternoon the multitude had increased to more than three thousand. And still — way into the evening — the people continued to flock in, bringing all manner of sick folks with them. Hundreds of interested persons had made their plans to stop over at Capernaum to see and hear Jesus on their way to the Passover, and they simply refused to be disappointed. By Wednesday noon about five thousand men, women, and children were assembled here in this park to the south of Bethsaida-Julias. The weather was pleasant, it being near the end of the rainy season in this locality.

    Felipe había traído víveres, que estaban al cuidado de Marcos, el joven recadero, con la intención de alimentar a Jesús y los doce durante tres días. Hacia la tarde de este día, el tercero para casi la mitad de los que se habían congregado allí, la multitud ya había consumido casi toda la comida que había traído. David Zebedeo no disponía aquí de una ciudad hecha de tiendas para poder alimentar y albergar a tal número de personas ni Felipe se había aprovisionado de tanto alimento. No obstante, la gente, a pesar de estar hambrienta, no quería irse. Se murmuraba que Jesús, queriendo evitar problemas tanto con Herodes como con los líderes de Jerusalén, había elegido este sitio tranquilo, fuera de la jurisdicción de todos sus enemigos, por ser el lugar más conveniente para ser coronado rey. De hora en hora el entusiasmo de la gente iba en aumento. A Jesús no se le había dicho ni una sola palabra de esto, aunque él sabía claramente todo lo que estaba sucediendo. Incluso los doce apóstoles se habían contagiado de estas ideas y los evangelistas más jóvenes, aún más. Los apóstoles que estaban a favor de proclamar rey a Jesús eran Pedro, Juan, Simón Zelotes y Judas Iscariote. Los que se oponían a este plan eran Andrés, Santiago, Natanael y Tomás. Mateo, Felipe y los gemelos Alfeo estaban indecisos. Joab, uno de los jóvenes evangelistas, era el cabecilla de esta trama para convertirlo en rey.

152:2.5 (1700.6) Philip had provided a three days’ supply of food for Jesus and the twelve, which was in the custody of the Mark lad, their boy of all chores. By afternoon of this, the third day for almost half of this multitude, the food the people had brought with them was nearly exhausted. David Zebedee had no tented city here to feed and accommodate the crowds. Neither had Philip made food provision for such a multitude. But the people, even though they were hungry, would not go away. It was being quietly whispered about that Jesus, desiring to avoid trouble with both Herod and the Jerusalem leaders, had chosen this quiet spot outside the jurisdiction of all his enemies as the proper place to be crowned king. The enthusiasm of the people was rising every hour. Not a word was said to Jesus, though, of course, he knew all that was going on. Even the twelve apostles were still tainted with such notions, and especially the younger evangelists. The apostles who favored this attempt to proclaim Jesus king were Peter, John, Simon Zelotes, and Judas Iscariot. Those opposing the plan were Andrew, James, Nathaniel, and Thomas. Matthew, Philip, and the Alpheus twins were noncommittal. The ringleader of this plot to make him king was Joab, one of the young evangelists.

    Esta era la situación hacia las cinco de la tarde del miércoles, cuando Jesús le pidió a Santiago Alfeo que llamara a Andrés y Felipe. Jesús dijo: “¿Qué vamos a hacer con la multitud? Ya llevan tres días con nosotros, y hay muchos que tienen hambre. No tienen comida”. Felipe y Andrés se miraron entre sí, y entonces Felipe respondió: “Maestro, mándalos a que vayan a las aldeas de alrededor y compren alimentos”. Y Andrés, temeroso de que se llevara a cabo la trama urdida para coronar rey a Jesús, se sumó rápidamente a Felipe, diciendo: “Sí, Maestro, pienso que sería mejor despedirlos para que sigan su camino y consigan comida, mientras descansas un rato”. En aquel momento, otros apóstoles se habían adherido a la conversación. Entonces, dijo Jesús: “Pero no deseo dejarles marchar hambrientos; ¿es que no podéis darles de comer?” Aquello enervó a Felipe, que contestó inmediatamente: “Maestro, ¿dónde podemos ir a comprar pan para la multitud aquí en medio del campo? Ni doscientos denarios serían suficientes para el almuerzo”.

152:2.6 (1701.1) This was the stage setting about five o’clock on Wednesday afternoon, when Jesus asked James Alpheus to summon Andrew and Philip. Said Jesus: “What shall we do with the multitude? They have been with us now three days, and many of them are hungry. They have no food.” Philip and Andrew exchanged glances, and then Philip answered: “Master, you should send these people away so that they may go to the villages around about and buy themselves food.” And Andrew, fearing the materialization of the king plot, quickly joined with Philip, saying: “Yes, Master, I think it best that you dismiss the multitude so that they may go their way and buy food while you secure rest for a season.” By this time others of the twelve had joined the conference. Then said Jesus: “But I do not desire to send them away hungry; can you not feed them?” This was too much for Philip, and he spoke right up: “Master, in this country place where can we buy bread for this multitude? Two hundred denarii worth would not be enough for lunch.”

    Antes de que los apóstoles pudiesen decir nada, Jesús se volvió a Andrés y Felipe, y les dijo: “No quiero despedir a esta gente. Están aquí como ovejas sin pastor. Me gustaría darles de comer. ¿Qué comida traemos?” Mientras Felipe conversaba con Mateo y Judas, Andrés fue a buscar al joven Marcos para comprobar con qué provisiones contaban aún. Cuando regresó a Jesús, dijo: “Al muchacho solo le quedan cinco panes de cebada y dos pescados secos”; y Pedro añadió rápidamente: “Aún tenemos que cenar”.

152:2.7 (1701.2) Before the apostles had an opportunity to express themselves, Jesus turned to Andrew and Philip, saying: “I do not want to send these people away. Here they are, like sheep without a shepherd. I would like to feed them. What food have we with us?” While Philip was conversing with Matthew and Judas, Andrew sought out the Mark lad to ascertain how much was left of their store of provisions. He returned to Jesus, saying: “The lad has left only five barley loaves and two dried fishes” — and Peter promptly added, “We have yet to eat this evening.”

    Jesús permaneció en silencio durante un instante. Su mirada estaba distante. Los apóstoles no dijeron nada. Jesús se volvió de repente hacia Andrés y dijo: “Tráeme los panes y los peces”. Y cuando Andrés le llevó a Jesús la cesta, el Maestro dijo: “Haced que la gente se siente en la hierba por grupo, de ciento en ciento, y nombrad a un líder en cada uno de los grupos, mientras vosotros traéis hasta aquí a todos los evangelistas”.

152:2.8 (1701.3) For a moment Jesus stood in silence. There was a faraway look in his eyes. The apostles said nothing. Jesus turned suddenly to Andrew and said, “Bring me the loaves and fishes.” And when Andrew had brought the basket to Jesus, the Master said: “Direct the people to sit down on the grass in companies of one hundred and appoint a leader over each group while you bring all of the evangelists here with us.”

    Entonces tomó el pan en sus manos y, después de haber dado las gracias, lo partió y se lo dio a los apóstoles, que lo pasaron a sus compañeros; estos a su vez se lo llevaron a la multitud. De la misma manera, Jesús partió y repartió los peces. Y comieron todos y se saciaron. Y cuando acabaron de comer, Jesús dijo a los discípulos: “Recoged los pedazos que sobran para que nada se pierda”. Cuando terminaron de recogerlos, tenían doce cestas llenas. Fueron unos cinco mil hombres, mujeres y niños los que comieron de aquella extraordinaria y abundante comida.

152:2.9 (1701.4) Jesus took up the loaves in his hands, and after he had given thanks, he broke the bread and gave to his apostles, who passed it on to their associates, who in turn carried it to the multitude. Jesus in like manner broke and distributed the fishes. And this multitude did eat and were filled. And when they had finished eating, Jesus said to the disciples: “Gather up the broken pieces that remain over so that nothing will be lost.” And when they had finished gathering up the fragments, they had twelve basketfuls. They who ate of this extraordinary feast numbered about five thousand men, women, and children.

    Y este fue el primero y único milagro de la naturaleza que obró Jesús habiéndolo planeado previamente y de forma consciente. Es verdad que sus discípulos estaban predispuestos a considerar como milagros muchas cosas que no lo eran, pero aquí se realizó un ministerio auténticamente sobrenatural. En este caso, se nos explicó que Miguel multiplicó los componentes de la comida, tal como siempre lo hace, salvo que eliminó el factor tiempo y el visible cauce vital.

152:2.10 (1702.1) And this is the first and only nature miracle which Jesus performed as a result of his conscious preplanning. It is true that his disciples were disposed to call many things miracles which were not, but this was a genuine supernatural ministration. In this case, so we were taught, Michael multiplied food elements as he always does except for the elimination of the time factor and the visible life channel.

3. EL INCIDENTE DE LA CORONACIÓN  

3. The King-Making Episode

    La alimentación de los cinco mil por medio de una energía de carácter sobrenatural fue otro de esos casos en los que la piedad humana se sumó al poder creativo que tuvo su equivalencia en lo ocurrido. Una vez que se había dado de comer a la multitud hasta saciarse y, dado que la fama de Jesús aumentó allí y entonces por este formidable prodigio, el plan de apoderarse del Maestro y proclamarlo rey ya no precisaba de más instrucciones de índole personal. La idea pareció contagiar a toda la  multitud. Al estar satisfechas sus necesidades físicas de forma tan súbita y al mismo tiempo tan espectacular, la muchedumbre, abrumada, reaccionó emocionalmente. Durante mucho tiempo, se había enseñado a los judíos que con la llegada del Mesías, el hijo de David, nuevamente fluiría la tierra con leche y miel, y que el pan de vida se derramaría sobre ellos como se suponía había caído el maná del cielo sobre sus ancestros en el desierto. ¿Y es que no se habían cumplido ya, por completo y ante ellos, todas sus expectativas? Cuando esta multitud hambrienta y malnutrida se sintió saciada con el prodigioso alimento, su reacción fue unánime: “He aquí a nuestro rey”. El libertador de Israel, hacedor de portentos había venido. En los ojos de esta gente sencilla, el poder de alimentar conllevaba el derecho a gobernar. No era, pues, de extrañar que la multitud, cuando acabó su copiosa comida, se puso de pie al unísono gritando: “¡Hacedlo rey!”.

152:3.1 (1702.2) The feeding of the five thousand by supernatural energy was another of those cases where human pity plus creative power equaled that which happened. Now that the multitude had been fed to the full, and since Jesus’ fame was then and there augmented by this stupendous wonder, the project to seize the Master and proclaim him king required no further personal direction. The idea seemed to spread through the crowd like a contagion. The reaction of the multitude to this sudden and spectacular supplying of their physical needs was profound and overwhelming. For a long time the Jews had been taught that the Messiah, the son of David, when he should come, would cause the land again to flow with milk and honey, and that the bread of life would be bestowed upon them as manna from heaven was supposed to have fallen upon their forefathers in the wilderness. And was not all of this expectation now fulfilled right before their eyes? When this hungry, undernourished multitude had finished gorging itself with the wonder-food, there was but one unanimous reaction: “Here is our king.” The wonder-working deliverer of Israel had come. In the eyes of these simple-minded people the power to feed carried with it the right to rule. No wonder, then, that the multitude, when it had finished feasting, rose as one man and shouted, “Make him king!”

    Este portentoso grito entusiasmó a Pedro y a aquellos apóstoles que seguían esperanzados en que Jesús reivindicara alguna vez su derecho a gobernar. Pero, estas vanas esperanzas no iban a persistir mucho tiempo. Cuando el fuerte grito de la multitud aún reverberaba por las rocas cercanas, Jesús se subió sobre una gran piedra y, levantando la mano derecha para que le prestaran atención, dijo: “Hijos míos, vuestras intenciones son buenas, pero sois estrechos de miras y materialistas de mente”. Se produjo una breve pausa; allí estaba este fornido galileo de porte majestuoso ante el hechizante resplandor del crepúsculo de aquella costa oriental. Todo él parecía un rey mientras continuó hablándole a la atónita multitud: “Deseáis hacerme rey no porque vuestras almas se hayan iluminado por alguna gran verdad, sino porque vuestros estómagos están llenos de pan. ¿Cuántas veces os he dicho que mi reino no es de este mundo? Este reino de los cielos que nosotros proclamamos es una hermandad espiritual, y ningún hombre la gobierna sentado en trono material. Mi Padre del cielo es el omnisapiente y todopoderoso Soberano de esta hermandad espiritual de los hijos de Dios en la tierra. ¿Tanto he errado al revelaros al Padre de los espíritus que queréis hacer rey a su Hijo en la carne? Ahora iros todos a vuestras casas. Si habéis de tener un rey, que el Padre de las luces se entrone en los corazones de cada uno de vosotros como el Soberano espiritual de todas las cosas”.

152:3.2 (1702.3) This mighty shout enthused Peter and those of the apostles who still retained the hope of seeing Jesus assert his right to rule. But these false hopes were not to live for long. This mighty shout of the multitude had hardly ceased to reverberate from the near-by rocks when Jesus stepped upon a huge stone and, lifting up his right hand to command their attention, said: “My children, you mean well, but you are shortsighted and material-minded.” There was a brief pause; this stalwart Galilean was there majestically posed in the enchanting glow of that eastern twilight. Every inch he looked a king as he continued to speak to this breathless multitude: “You would make me king, not because your souls have been lighted with a great truth, but because your stomachs have been filled with bread. How many times have I told you that my kingdom is not of this world? This kingdom of heaven which we proclaim is a spiritual brotherhood, and no man rules over it seated upon a material throne. My Father in heaven is the all-wise and the all-powerful Ruler over this spiritual brotherhood of the sons of God on earth. Have I so failed in revealing to you the Father of spirits that you would make a king of his Son in the flesh! Now all of you go hence to your own homes. If you must have a king, let the Father of lights be enthroned in the heart of each of you as the spirit Ruler of all things.”

    Estas palabras de Jesús hicieron que la multitud se fuese de allí ofuscada y descorazonada. Muchos de los que habían creído en él lo dejaron y no volvieron desde aquel día a seguirlo nunca más. Los apóstoles estaban consternados; permanecieron en silencio, de pie, alrededor de las doce canastas con la comida sobrante; solo el recadero, el joven Marcos, habló diciendo: “Y se negó a ser nuestro rey”. Jesús, antes de marcharse a las colinas para estar solo, se volvió hacia Andrés y le dijo: “Lleva a tus hermanos de regreso a la casa de Zebedeo y ora con ellos; pide en particular por Simón Pedro, tu hermano”.

152:3.3 (1702.4) These words of Jesus sent the multitude away stunned and disheartened. Many who had believed in him turned back and followed him no more from that day. The apostles were speechless; they stood in silence gathered about the twelve baskets of the fragments of food; only the chore boy, the Mark lad, spoke, “And he refused to be our king.” Jesus, before going off to be alone in the hills, turned to Andrew and said: “Take your brethren back to Zebedee’s house and pray with them, especially for your brother, Simon Peter.”

4. LA VISIÓN EN LA NOCHE DE SIMÓN PEDRO  

4. Simon Peter’s Night Vision

    Los apóstoles, sin su Maestro —que había hecho que se fueran por sí mismos— entraron en la barca y, en silencio, empezaron a remar hacia Betsaida, en la orilla occidental del lago. De los doce, ninguno se sentía tan atribulado ni abatido como Simón Pedro. Apenas si dijeron palabra; todos pensaban en el Maestro, solitario en las colinas. ¿Es que los había abandonado? Nunca antes les había dicho que se fueran, negándose a ir con ellos. ¿Qué significado tenía todo aquello?

152:4.1 (1703.1) The apostles, without their Master — sent off by themselves — entered the boat and in silence began to row toward Bethsaida on the western shore of the lake. None of the twelve was so crushed and downcast as Simon Peter. Hardly a word was spoken; they were all thinking of the Master alone in the hills. Had he forsaken them? He had never before sent them all away and refused to go with them. What could all this mean?

    La oscuridad descendió sobre ellos, porque soplaba un viento contrario que les impedía avanzar. Conforme transcurrían las horas de oscuridad, y remaban duramente, Pedro se sintió muy cansado y cayó, exhausto, en un profundo sueño. Andrés y Santiago lo pusieron en el asiento acolchado de la popa de la barca para que descansara. Mientras los demás apóstoles bregaban contra el viento y las olas, Pedro tuvo un sueño en el que vio a Jesús venir hacia ellos caminando sobre el mar. Cuando pareció estar a la altura de la barca, Pedro gritó: “Sálvanos, Maestro, sálvanos”. Y los que se encontraban cercanos a la popa le oyeron decir algunas de estas palabras. Al continuar esta aparición nocturna en la mente de Pedro, soñó que oyó decir a Jesús: “Tened ánimo! Soy yo, no temáis”. Esto fue como el bálsamo de Gilead para el alma atormentada de Pedro; calmó su espíritu atribulado, así que (en su sueño) gritó al Maestro: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas”. Y cuando Pedro se puso a andar sobre las aguas, tuvo miedo de las alborotadas olas, y cuando estaba a punto de hundirse, gritó: “Señor, ¡sálvame!” Y la mayoría de los doce le oyeron proferir este grito. Entonces Pedro soñó que Jesús vino a su rescate y, extendiéndole la mano, lo sostuvo y lo levantó, diciéndole: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”

152:4.2 (1703.2) Darkness descended upon them, for there had arisen a strong and contrary wind which made progress almost impossible. As the hours of darkness and hard rowing passed, Peter grew weary and fell into a deep sleep of exhaustion. Andrew and James put him to rest on the cushioned seat in the stern of the boat. While the other apostles toiled against the wind and the waves, Peter dreamed a dream; he saw a vision of Jesus coming to them walking on the sea. When the Master seemed to walk on by the boat, Peter cried out, “Save us, Master, save us.” And those who were in the rear of the boat heard him say some of these words. As this apparition of the night season continued in Peter’s mind, he dreamed that he heard Jesus say: “Be of good cheer; it is I; be not afraid.” This was like the balm of Gilead to Peter’s disturbed soul; it soothed his troubled spirit, so that (in his dream) he cried out to the Master: “Lord, if it really is you, bid me come and walk with you on the water.” And when Peter started to walk upon the water, the boisterous waves frightened him, and as he was about to sink, he cried out, “Lord, save me!” And many of the twelve heard him utter this cry. Then Peter dreamed that Jesus came to the rescue and, stretching forth his hand, took hold and lifted him up, saying: “O, you of little faith, wherefore did you doubt?”

    En cuanto a la última parte de su sueño, Pedro se levantó del asiento sobre el que dormía y realmente pasó por encima de la barca hasta caer al agua. Y despertó de su sueño cuando Andrés, Santiago y Juan se inclinaron hacia él para sacarlo del mar.

152:4.3 (1703.3) In connection with the latter part of his dream Peter arose from the seat whereon he slept and actually stepped overboard and into the water. And he awakened from his dream as Andrew, James, and John reached down and pulled him out of the sea.

    Pedro siempre consideró que lo ocurrido fue real. Creía sinceramente que Jesús había venido a ellos aquella noche. Solo llegó a convencer, y de forma parcial, a Juan Marcos, lo que explica por qué Marcos omitió de su narrativa un fragmento de esta historia. Lucas, el médico, que investigó esta cuestión detenidamente, llegó a la conclusión que aquel suceso no fue sino una visión de Pedro y, por lo tanto, no quiso incluirlo en su propia narrativa.

152:4.4 (1703.4) To Peter this experience was always real. He sincerely believed that Jesus came to them that night. He only partially convinced John Mark, which explains why Mark left a portion of the story out of his narrative. Luke, the physician, who made careful search into these matters, concluded that the episode was a vision of Peter’s and therefore refused to give place to this story in the preparation of his narrative.

5. VUELTA A BETSAIDA  

5. Back in Bethsaida

    El jueves por la mañana, antes del amanecer, anclaron su barca a corta distancia de la costa, cerca de la casa de Zebedeo y trataron de dormir hasta casi el mediodía. Andrés fue el primero en levantarse y, al ir a caminar junto al mar, encontró a Jesús en compañía del muchacho de los recados; estaba sentado sobre una piedra a orillas del agua. Pese a que muchos de la multitud y los jóvenes evangelistas buscaron a Jesús toda esa noche y gran parte del siguiente día por las colinas orientales, poco después de la medianoche, él y el joven Marcos habían comenzado a caminar alrededor del lago y cruzaron el río de vuelta a Betsaida.

152:5.1 (1703.5) Thursday morning, before daylight, they anchored their boat offshore near Zebedee’s house and sought sleep until about noontime. Andrew was first up and, going for a walk by the sea, found Jesus, in company with their chore boy, sitting on a stone by the water’s edge. Notwithstanding that many of the multitude and the young evangelists searched all night and much of the next day about the eastern hills for Jesus, shortly after midnight he and the Mark lad had started to walk around the lake and across the river, back to Bethsaida.

    De los cinco mil que se habían alimentado milagrosamente y que, con el estómago repleto y el corazón vacío, habían querido proclamarlo rey, solo unos quinientos persistieron en ir tras él. Pero antes de que estos recibieran palabra de que había regresado a Betsaida, Jesús pidió a Andrés que reuniera a los doce apóstoles y a sus acompañantes, las mujeres incluidas, diciéndoles que “deseo hablar con ellos”. Y cuando estaban todos listos ante él, Jesús dijo:

152:5.2 (1704.1) Of the five thousand who were miraculously fed, and who, when their stomachs were full and their hearts empty, would have made him king, only about five hundred persisted in following after him. But before these received word that he was back in Bethsaida, Jesus asked Andrew to assemble the twelve apostles and their associates, including the women, saying, “I desire to speak with them.” And when all were ready, Jesus said:

    “¿Hasta cuándo os he de soportar? ¿Tan tardos sois de comprensión espiritual y tan faltos de fe viva? Todos estos meses os he enseñado las verdades del reino y, sin embargo, os dejáis llevar por motivos materiales dando de lado los espirituales. ¿Es que ni siquiera habéis leído en las Escrituras cómo Moisés exhorta a los hijos descreídos de Israel, diciendo: ‘No temáis; estad firmes y ved la salvación que el Señor os dará’? El cantor dijo: ‘Pon tu confianza en el Señor’. ‘Sé paciente, espera en el Señor y ten fortaleza. Él alentará tu corazón’. ‘Echa sobre el Señor tu carga, y él te sostendrá. Esperad en él en todo tiempo y derramad delante de él vuestro corazón, porque Dios es vuestro refugio’. ‘El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente’. ‘Mejor es confiar en el Señor que en príncipes humanos’.

152:5.3 (1704.2) “How long shall I bear with you? Are you all slow of spiritual comprehension and deficient in living faith? All these months have I taught you the truths of the kingdom, and yet are you dominated by material motives instead of spiritual considerations. Have you not even read in the Scriptures where Moses exhorted the unbelieving children of Israel, saying: ‘Fear not, stand still and see the salvation of the Lord’? Said the singer: ‘Put your trust in the Lord.’ ‘Be patient, wait upon the Lord and be of good courage. He shall strengthen your heart.’ ‘Cast your burden on the Lord, and he shall sustain you. Trust him at all times and pour out your heart to him, for God is your refuge.’ ‘He who dwells in the secret place of the Most High shall abide under the shadow of the Almighty.’ ‘It is better to trust the Lord than to put confidence in human princes.’

    “Y es que no veis todavía que cuando se obran milagros y prodigios de orden material no se ganan almas para el reino espiritual? Alimentamos a la multitud pero esto no les llevó a tener hambre del pan de vida ni sed de las aguas de la rectitud espiritual. Cuando se sació su hambre, no buscaron entrar en el reino de los cielos, sino que quisieron proclamar rey al Hijo del Hombre según el modo de los reyes de este mundo, solo para poder seguir comiendo pan sin tener que afanarse por ganarlo. Y todo esto, en lo que muchos de vosotros participasteis en mayor o menor manera, no hace nada por revelar al Padre celestial ni por hacer avanzar su reino en la tierra. ¿Es que no tenemos suficientes enemigos entre los líderes religiosos del país y sin necesidad de hacer algo que probablemente pueda también enfurecer a los gobernantes civiles? Oro para que mi Padre unja vuestros ojos y veáis y abráis vuestros oídos para poder oír a fin de que pongáis toda vuestra fe en el evangelio que os he enseñado”.

152:5.4 (1704.3) “And now do you all see that the working of miracles and the performance of material wonders will not win souls for the spiritual kingdom? We fed the multitude, but it did not lead them to hunger for the bread of life neither to thirst for the waters of spiritual righteousness. When their hunger was satisfied, they sought not entrance into the kingdom of heaven but rather sought to proclaim the Son of Man king after the manner of the kings of this world, only that they might continue to eat bread without having to toil therefor. And all this, in which many of you did more or less participate, does nothing to reveal the heavenly Father or to advance his kingdom on earth. Have we not sufficient enemies among the religious leaders of the land without doing that which is likely to estrange also the civil rulers? I pray that the Father will anoint your eyes that you may see and open your ears that you may hear, to the end that you may have full faith in the gospel which I have taught you.”

    Entonces Jesús anunció que era su deseo retirarse unos días a descansar con sus apóstoles, antes de estar listos para dirigirse a Jerusalén y celebrar la Pascua, y prohibió a los discípulos y a la multitud que lo siguieran. Por consiguiente, navegaron hasta la región de Genesaret para reposar y dormir durante dos o tres días. Jesús se estaba preparando para una gran crisis de su vida en la tierra y, por lo tanto, pasó mucho tiempo en comunión con su Padre de los cielos.

152:5.5 (1704.4) Jesus then announced that he wished to withdraw for a few days of rest with his apostles before they made ready to go up to Jerusalem for the Passover, and he forbade any of the disciples or the multitude to follow him. Accordingly they went by boat to the region of Gennesaret for two or three days of rest and sleep. Jesus was preparing for a great crisis of his life on earth, and he therefore spent much time in communion with the Father in heaven.

    La noticia de la alimentación de los cinco mil y del intento de hacer rey a Jesús despertó una amplia curiosidad e hizo cundir el miedo tanto entre los líderes religiosos como entre los gobernantes de toda Galilea y Judea. Aunque este gran milagro no aportó nada al fomento del evangelio del reino en las almas de los creyentes poco convencidos y de mentalidad materialista, sí sirvió para llevar a un punto crítico la propensión de la familia de apóstoles inmediata de Jesús y discípulos cercanos a la búsqueda de milagros y a su afán por tener un rey. Este espectacular suceso puso fin a la temprana etapa de enseñanza, entrenamiento y curación, preparando pues el camino para la inauguración de este último año de proclamación de ideas más elevadas y espirituales del nuevo evangelio del reino: filiación divina, libertad espiritual y salvación eterna.

152:5.6 (1704.5) The news of the feeding of the five thousand and the attempt to make Jesus king aroused widespread curiosity and stirred up the fears of both the religious leaders and the civil rulers throughout all Galilee and Judea. While this great miracle did nothing to further the gospel of the kingdom in the souls of material-minded and halfhearted believers, it did serve the purpose of bringing to a head the miracle-seeking and king-craving proclivities of Jesus’ immediate family of apostles and close disciples. This spectacular episode brought an end to the early era of teaching, training, and healing, thereby preparing the way for the inauguration of this last year of proclaiming the higher and more spiritual phases of the new gospel of the kingdom — divine sonship, spiritual liberty, and eternal salvation.

6. EN GENESARET  

6. At Gennesaret

    Estando de descanso en la casa de un rico creyente de la región de Genesaret, Jesús tuvo charlas informales con los doce cada tarde. Los embajadores del reino no eran sino un grupo de hombres, que además de sentirse decepcionados, estaban serios, apesadumbrados y habían sido reprendidos. Pero incluso tras lo ocurrido, y como los siguientes acontecimientos desvelaron, estos doce hombres todavía no habían conseguido librarse por completo de sus ideas, por mucho tiempo anheladas y de las que estaban imbuidos, sobre la venida del Mesías judío. Los hechos de las últimas pocas semanas habían ocurrido con demasiada celeridad para que estos atónitos pescadores pudieran llegar a comprender todo su significado. Se precisa tiempo para que puedan producirse en hombres y mujeres cambios radicales y de envergadura en sus conceptos básicos y fundamentales sobre conducta social, actitudes filosóficas y convicciones religiosas.

152:6.1 (1705.1) While resting at the home of a wealthy believer in the Gennesaret region, Jesus held informal conferences with the twelve every afternoon. The ambassadors of the kingdom were a serious, sober, and chastened group of disillusioned men. But even after all that had happened, and as subsequent events disclosed, these twelve men were not yet fully delivered from their inbred and long-cherished notions about the coming of the Jewish Messiah. Events of the preceding few weeks had moved too swiftly for these astonished fishermen to grasp their full significance. It requires time for men and women to effect radical and extensive changes in their basic and fundamental concepts of social conduct, philosophic attitudes, and religious convictions.

    Mientras Jesús y los doce se tomaban ese descanso en Genesaret, las multitudes se dispersaron; algunas personas volvieron a sus casas y otras se dirigieron a Jerusalén para la Pascua. En menos de un mes, el número de aquellos entusiastas y declarados seguidores de Jesús, que sobrepasaba los cincuenta mil solamente en Galilea, se redujo a menos de quinientos. Jesús deseaba que sus apóstoles experimentaran la veleidad de sentirse aclamados por la gente para que no se vieran en la tentación de confiar en tales expresiones temporales de histeria religiosa, cuando los dejara y tuvieran ellos por si mismos que continuar con la labor del reino; pero su intención tuvo una limitada repercusión en ellos.

152:6.2 (1705.2) While Jesus and the twelve were resting at Gennesaret, the multitudes dispersed, some going to their homes, others going on up to Jerusalem for the Passover. In less than one month’s time the enthusiastic and open followers of Jesus, who numbered more than fifty thousand in Galilee alone, shrank to less than five hundred. Jesus desired to give his apostles such an experience with the fickleness of popular acclaim that they would not be tempted to rely on such manifestations of transient religious hysteria after he should leave them alone in the work of the kingdom, but he was only partially successful in this effort.

    Durante su segunda noche en Genesaret, el Maestro contó de nuevo a los apóstoles la parábola del sembrador, añadiendo estas palabras: “Como podéis ver, hijos míos, cuando se apela a los sentimientos humanos, el resultado es algo transitorio y absolutamente decepcionante, e igualmente vacío y yermo cuando apelamos exclusivamente al intelecto humano; solo si apeláis al espíritu que vive en la mente humana podréis tener la esperanza de conseguir un éxito perdurable y lograr esas portentosas transformaciones del carácter humano que pronto rinden, copiosamente, los auténticos frutos del espíritu en la vida diaria de quienes quedan así liberados de la oscuridad de la duda y entran en la luz de la fe —el reino de los cielos— por el nacimiento del espíritu.”

152:6.3 (1705.3) The second night of their sojourn at Gennesaret the Master again told the apostles the parable of the sower and added these words: “You see, my children, the appeal to human feelings is transitory and utterly disappointing; the exclusive appeal to the intellect of man is likewise empty and barren; it is only by making your appeal to the spirit which lives within the human mind that you can hope to achieve lasting success and accomplish those marvelous transformations of human character that are presently shown in the abundant yielding of the genuine fruits of the spirit in the daily lives of all who are thus delivered from the darkness of doubt by the birth of the spirit into the light of faith — the kingdom of heaven.”

    Jesús enseñó que cuando se recurre a las emociones se consigue atraer y concentrar la atención intelectual. Denominó a esa mente, así despierta y avivada, como la puerta de entrada al alma. Es en ella donde reside esa naturaleza espiritual del hombre, que debe reconocer la verdad y responder al llamamiento espiritual del evangelio, lo que resultará en verdaderas y permanentes transformaciones del carácter.

152:6.4 (1705.4) Jesus taught the appeal to the emotions as the technique of arresting and focusing the intellectual attention. He designated the mind thus aroused and quickened as the gateway to the soul, where there resides that spiritual nature of man which must recognize truth and respond to the spiritual appeal of the gospel in order to afford the permanent results of true character transformations.

    De este modo, Jesús trataba de preparar a los apóstoles para la inminente conmoción que les aguardaba —la crisis en la actitud pública hacia él, que se produciría en solo unos pocos días—. Explicó a los doce que los dignatarios religiosos de Jerusalén conspirarían con Herodes Antipas para acabar con ellos. Los doce empezaron a ser más conscientes (aunque no de modo definitivo) de que Jesús no iba a sentarse en el trono de David. Vieron con mayor claridad que la verdad espiritual no progresaba mediante portentos materiales. Empezaron a percatarse de que lo sucedido con los cinco mil y el intento de la gente por hacer rey a Jesús fueron el punto álgido en las expectativas de un pueblo anhelante de milagros y prodigios y la culminación de la aceptación de Jesús por las multitudes. Confusamente percibían y apenas anticipaban los tiempos de criba espiritual y de cruel adversidad que se aproximaban. Estos doce hombres iban lentamente tomando conciencia de la verdadera naturaleza de su misión como embajadores del reino, y se aprestaron para las difíciles y duras pruebas con las que se enfrentarían el último año del ministerio del Maestro sobre la tierra.

152:6.5 (1705.5) Jesus thus endeavored to prepare the apostles for the impending shock — the crisis in the public attitude toward him which was only a few days distant. He explained to the twelve that the religious rulers of Jerusalem would conspire with Herod Antipas to effect their destruction. The twelve began to realize more fully (though not finally) that Jesus was not going to sit on David’s throne. They saw more fully that spiritual truth was not to be advanced by material wonders. They began to realize that the feeding of the five thousand and the popular movement to make Jesus king was the apex of the miracle-seeking, wonder-working expectance of the people and the height of Jesus’ acclaim by the populace. They vaguely discerned and dimly foresaw the approaching times of spiritual sifting and cruel adversity. These twelve men were slowly awaking to the realization of the real nature of their task as ambassadors of the kingdom, and they began to gird themselves for the trying and testing ordeals of the last year of the Master’s ministry on earth.

    Antes de salir de Genesaret, Jesús los instruyó respecto a la milagrosa alimentación de los cinco mil, diciéndoles concretamente por qué había realizado tal extraordinaria manifestación de poder creativo, y asegurándoles, al mismo tiempo, que no se había rendido, pues, ante la compasión que sentía por la multitud hambrienta, hasta que no había determinado si aquello era “en conformidad con la voluntad del Padre”.

152:6.6 (1706.1) Before they left Gennesaret, Jesus instructed them regarding the miraculous feeding of the five thousand, telling them just why he engaged in this extraordinary manifestation of creative power and also assuring them that he did not thus yield to his sympathy for the multitude until he had ascertained that it was “according to the Father’s will.”

7. EN JERUSALÉN  

7. At Jerusalem

    El domingo 3 de abril, Jesús, acompañado tan solo por los doce apóstoles, se dirigió a Jerusalén desde Betsaida. Para evitar las multitudes y atraer la menor atención posible, viajaron vía Gérasa y Filadelfia. En este viaje, les prohibió que realizaran cualquier enseñanza pública, como tampoco les permitió enseñar ni predicar mientras estaban en Jerusalén. Llegaron a Betania, una aldea cercana a Jerusalén, el miércoles 6 de abril, a última hora de la tarde. Estuvieron solo esa noche en casa de Lázaro, Marta y María, pero al día siguiente se separaron. Jesús, junto con Juan, se quedó en la casa de un creyente llamado Simón, también en Betania, cerca de la casa de Lázaro. Judas Iscariote y Simón Zelotes pararon en Jerusalén, con unos amigos, mientras que el resto de los apóstoles se alojó, de dos en dos, en diferentes casas.

152:7.1 (1706.2) Sunday, April 3, Jesus, accompanied only by the twelve apostles, started from Bethsaida on the journey to Jerusalem. To avoid the multitudes and to attract as little attention as possible, they journeyed by way of Gerasa and Philadelphia. He forbade them to do any public teaching on this trip; neither did he permit them to teach or preach while sojourning in Jerusalem. They arrived at Bethany, near Jerusalem, late on Wednesday evening, April 6. For this one night they stopped at the home of Lazarus, Martha, and Mary, but the next day they separated. Jesus, with John, stayed at the home of a believer named Simon, near the house of Lazarus in Bethany. Judas Iscariot and Simon Zelotes stopped with friends in Jerusalem, while the rest of the apostles sojourned, two and two, in different homes.

    Jesús solo una vez entró en Jerusalén durante esta Pascua, y lo hizo en el día grande de la fiesta. Abner llevó a Betania a muchos creyentes de Jerusalén para encontrarse con Jesús. Durante esta estancia en Jerusalén, los doce se percataron de la creciente hostilidad reinante contra su Maestro. Todos partieron de Jerusalén con la idea de que se avecinaba una crisis.

152:7.2 (1706.3) Jesus entered Jerusalem only once during this Passover, and that was on the great day of the feast. Many of the Jerusalem believers were brought out by Abner to meet Jesus at Bethany. During this sojourn at Jerusalem the twelve learned how bitter the feeling was becoming toward their Master. They departed from Jerusalem all believing that a crisis was impending.

    El domingo, 24 de abril, Jesús y los apóstoles dejaron Jerusalén para dirigirse a Betsaida, yendo por tierra a las ciudades costeras de Jope, Cesarea y Tolemaida. Desde allí, se encaminaron vía Ramá y Corazín hacia Betsaida, llegando el viernes, 29 de abril. En cuanto estuvieron allí, Jesús envió inmediatamente a Andrés a solicitar permiso al jefe de la sinagoga para hablar al día siguiente, siendo sabbat, en el servicio de la tarde. Jesús sabía bien que aquella sería la última vez que se le permitiría hablar en la sinagoga de Cafarnaúm.

152:7.3 (1706.4) On Sunday, April 24, Jesus and the apostles left Jerusalem for Bethsaida, going by way of the coast cities of Joppa, Caesarea, and Ptolemais. Thence, overland they went by Ramah and Chorazin to Bethsaida, arriving on Friday, April 29. Immediately on reaching home, Jesus dispatched Andrew to ask of the ruler of the synagogue permission to speak the next day, that being the Sabbath, at the afternoon service. And Jesus well knew that that would be the last time he would ever be permitted to speak in the Capernaum synagogue.





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