LOS ESCRITOS DE URANTIA - Escrito 168
La resurrección de Lázaro



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LOS ESCRITOS DE URANTIA   

Parte IV. VIDA Y ENSEÑANZAS DE JESÚS



   Escrito 168
La resurrección de Lázaro  

Paper 168
The Resurrection of Lazarus

    Poco después del mediodía, Marta salió a encontrarse con Jesús cuando él llegó a lo alto de la colina cercana a Betania. Su hermano Lázaro hacía cuatro días, desde la media tarde del domingo, que yacía en un sepulcro privado situado en un extremo del jardín. La mañana de ese día, jueves, la piedra de la entrada a la tumba se había hecho rodar y se había colocado en su sitio.
168:0.1 (1842.1) IT WAS shortly after noon when Martha started out to meet Jesus as he came over the brow of the hill near Bethany. Her brother, Lazarus, had been dead four days and had been laid away in their private tomb at the far end of the garden late on Sunday afternoon. The stone at the entrance of the tomb had been rolled in place on the morning of this day, Thursday.
    Cuando Marta y María enviaron noticia a Jesús de la enfermedad de Lázaro, estaban convencidas de que el Maestro haría algo al respecto. Sabían que su hermano se encontraba gravemente enfermo y, aunque no esperaban que Jesús dejara sus enseñanzas y predicaciones para venir en su ayuda, confiaban tanto en su poder para sanar las enfermedades, que pensaron que bastaría con que pronunciara las palabras de curación y Lázaro, de inmediato, recuperaría la salud. Y, cuando Lázaro murió, pocas horas después de que el mensajero saliera de Betania hacia Filadelfia, llegaron a la conclusión de que el Maestro no había sabido de la enfermedad de su hermano hasta que era demasiado tarde y llevaba ya muerto varias horas.
168:0.2 (1842.2) When Martha and Mary sent word to Jesus concerning Lazarus’s illness, they were confident the Master would do something about it. They knew that their brother was desperately sick, and though they hardly dared hope that Jesus would leave his work of teaching and preaching to come to their assistance, they had such confidence in his power to heal disease that they thought he would just speak the curative words, and Lazarus would immediately be made whole. And when Lazarus died a few hours after the messenger left Bethany for Philadelphia, they reasoned that it was because the Master did not learn of their brother’s illness until it was too late, until he had already been dead for several hours.
    Pero ellas, junto con todos sus amigos creyentes, se quedaron muy desconcertadas por el mensaje que el corredor trajo al llegar a Betania la mañana del martes. El mensajero insistió en que había oído decir a Jesús: “... esta enfermedad no es en verdad para muerte”. Tampoco podían comprender por qué no había mandado a decirles algo ni les había brindado cualquier otra forma de ayuda.
168:0.3 (1842.3) But they, with all of their believing friends, were greatly puzzled by the message which the runner brought back Tuesday forenoon when he reached Bethany. The messenger insisted that he heard Jesus say, “...this sickness is really not to the death.” Neither could they understand why he sent no word to them nor otherwise proffered assistance.
    Muchos amigos de poblados cercanos y de otros lugares de Jerusalén se acercaron para consolar a las afligidas hermanas. Lázaro y sus hermanas eran hijos de un judío acomodado y venerable, que había sido el más destacado residente de aquella pequeña aldea de Betania. Y, pese a que los tres eran desde hacía mucho tiempo seguidores fervientes de Jesús, todos los que los conocían sentían un gran respeto hacia ellos. Habían heredado extensos viñedos y olivares en la zona, y su fortuna se ponía además de manifiesto en el hecho de que podían permitirse una sepultura privada en su propiedad. Sus padres también estaban sepultados allí.
168:0.4 (1842.4) Many friends from near-by hamlets and others from Jerusalem came over to comfort the sorrow-stricken sisters. Lazarus and his sisters were the children of a well-to-do and honorable Jew, one who had been the leading resident of the little village of Bethany. And notwithstanding that all three had long been ardent followers of Jesus, they were highly respected by all who knew them. They had inherited extensive vineyards and olive orchards in this vicinity, and that they were wealthy was further attested by the fact that they could afford a private burial tomb on their own premises. Both of their parents had already been laid away in this tomb.
    María había renunciado a la idea de que Jesús llegara y se había dejado llevar por la pena, pero Marta acariciaba la esperanza de que vendría, incluso hasta el mismo momento, esa misma mañana, en el que rodaron la piedra hasta el sepulcro y sellaron la entrada. E incluso entonces, ella le dio instrucciones a un joven vecino para que vigilara la carretera de Jericó desde lo alto de la colina al este de Betania; fue él quien trajo a Marta la noticia de que Jesús y sus amigos se acercaban.
168:0.5 (1842.5) Mary had given up the thought of Jesus’ coming and was abandoned to her grief, but Martha clung to the hope that Jesus would come, even up to the time on that very morning when they rolled the stone in front of the tomb and sealed the entrance. Even then she instructed a neighbor lad to keep watch down the Jericho road from the brow of the hill to the east of Bethany; and it was this lad who brought tidings to Martha that Jesus and his friends were approaching.
    Cuando Marta se encontró con Jesús, se postró a sus pies, exclamando: ¡Maestro, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto!”. Muchos miedos cruzaron por la mente de Marta, pero no manifestó ninguna duda, ni se atrevió a criticar o a cuestionar la conducta del Maestro en relación a la muerte de Lázaro. Cuando Marta terminó de hablar, Jesús se inclinó y, levantándola sobre sus pies, le dijo: “Solo ten fe, Marta, y tu hermano resucitará”. Entonces, Marta respondió: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final; pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, nuestro Padre te lo dará”.
168:0.6 (1842.6) When Martha met Jesus, she fell at his feet, exclaiming, “Master, if you had been here, my brother would not have died!” Many fears were passing through Martha’s mind, but she gave expression to no doubt, nor did she venture to criticize or question the Master’s conduct as related to Lazarus’s death. When she had spoken, Jesus reached down and, lifting her upon her feet, said, “Only have faith, Martha, and your brother shall rise again.” Then answered Martha: “I know that he will rise again in the resurrection of the last day; and even now I believe that whatever you shall ask of God, our Father will give you.”
    Entonces Jesús, mirándola fijamente a los ojos, dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. En verdad, todo aquel que vive y cree en mí, nunca morirá realmente. Marta, ¿crees esto?”. Y ella respondió al Maestro: “Sí, durante mucho tiempo he creído que tú eres el Libertador, el Hijo de Dios vivo, incluso aquel que habría de venir a este mundo”.
168:0.7 (1843.1) Then said Jesus, looking straight into the eyes of Martha: “I am the resurrection and the life; he who believes in me, though he dies, yet shall he live. In truth, whosoever lives and believes in me shall never really die. Martha, do you believe this?” And Martha answered the Master: “Yes, I have long believed that you are the Deliverer, the Son of the living God, even he who should come to this world.”
    Como Jesús preguntó por María, Marta entró enseguida en la casa y, susurrándole al oído, le dijo a su hermana: “El Maestro está aquí y ha preguntado por ti”. Y, cuando María oyó esto, se levantó rápidamente y se apresuró a reunirse con Jesús, que seguía en el mismo sitio en el que Marta se había encontrado antes con él, a cierta distancia de la casa. Los amigos que estaban con María, tratando de consolarla, cuando vieron que María se había levantado de prisa y que había salido, la siguieron, creyendo que iba al sepulcro a llorar.
168:0.8 (1843.2) Jesus having inquired for Mary, Martha went at once into the house and, whispering to her sister, said, “The Master is here and has asked for you.” And when Mary heard this, she rose up quickly and hastened out to meet Jesus, who still tarried at the place, some distance from the house, where Martha had first met him. The friends who were with Mary, seeking to comfort her, when they saw that she rose up quickly and went out, followed her, supposing that she was going to the tomb to weep.
    Muchos de los presentes eran enemigos acérrimos de Jesús. Aquel era el motivo por el que Marta había ido sola a encontrarse con Jesús y por el que había vuelto a la casa para informar a María en secreto que Jesús preguntaba por ella. Aunque Marta ansiaba ver a Jesús, quería evitar en lo posible cualquier inconveniente que la repentina llegada de Jesús, en medio de un gran grupo de sus enemigos de Jerusalén, pudiera ocasionar. La intención de Marta había sido quedarse en la casa con sus amigos mientras María iba a recibir a Jesús, pero su intento se vio frustrado, porque todos ellos siguieron a María y se encontraron, pues, inesperadamente, ante la presencia del Maestro.
168:0.9 (1843.3) Many of those present were Jesus’ bitter enemies. That is why Martha had come out to meet him alone, and also why she went in secretly to inform Mary that he had asked for her. Martha, while craving to see Jesus, desired to avoid any possible unpleasantness which might be caused by his coming suddenly into the midst of a large group of his Jerusalem enemies. It had been Martha’s intention to remain in the house with their friends while Mary went to greet Jesus, but in this she failed, for they all followed Mary and so found themselves unexpectedly in the presence of the Master.
    Marta llevó a María hasta Jesús y, cuando ella lo vio, se postró a sus pies, exclamando: “¡Si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto!”. Y, cuando Jesús vio que todos lloraban tan afligidos, su alma se estremeció de compasión.
168:0.10 (1843.4) Martha led Mary to Jesus, and when she saw him, she fell at his feet, exclaiming, “If you had only been here, my brother would not have died!” And when Jesus saw how they all grieved over the death of Lazarus, his soul was moved with compassion.
    Cuando los sufrientes vieron que María había ido a recibir a Jesús, se apartaron a escasa distancia, mientras Marta y María hablaban con el Maestro y recibían sus palabras de consuelo, alentándolas a mantenerse fuertes en su fe al Padre y a resignarse por entero a la voluntad divina.
168:0.11 (1843.5) When the mourners saw that Mary had gone to greet Jesus, they withdrew for a short distance while both Martha and Mary talked with the Master and received further words of comfort and exhortation to maintain strong faith in the Father and complete resignation to the divine will.
    La mente humana de Jesús se sintió muy perturbada por el conflicto entre su amor por Lázaro y sus desconsoladas hermanas y su desdén y desprecio por las superficiales muestras de afecto de algunos de estos judíos descreídos y de intenciones criminales. Jesús detestaba y se indignaba ante una demostración, forzada, de duelo aparente por la muerte de Lázaro por parte de algunos de estos supuestos amigos, al mezclarse en sus corazones este falso sentimiento de pesar con la enconada enemistad que tenían contra él. No obstante, algunos de estos judíos, verdaderos amigos de la familia, eran sinceros en su duelo.
168:0.12 (1843.6) The human mind of Jesus was mightily moved by the contention between his love for Lazarus and the bereaved sisters and his disdain and contempt for the outward show of affection manifested by some of these unbelieving and murderously intentioned Jews. Jesus indignantly resented the show of forced and outward mourning for Lazarus by some of these professed friends inasmuch as such false sorrow was associated in their hearts with so much bitter enmity toward himself. Some of these Jews, however, were sincere in their mourning, for they were real friends of the family.

1. EN EL SEPULCRO DE LÁZARO  

1. At the Tomb of Lazarus

    Tras consolar unos momentos a Marta y a María, apartados de los dolientes, les preguntó: “¿Dónde lo pusisteis?”. Entonces Marta dijo: “Ven y ve”. Y, cuando el Maestro caminaba en silencio con las dos afligidas hermanas, lloró. Al ver sus lágrimas los judíos amigos que iban tras ellos, uno de ellos dijo: ¡Mirad cuánto lo amaba! ¿No podía este, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que este hombre no muriera? En ese momento, ya se hallaban ante el sepulcro familiar, que era una pequeña cueva natural, o pronunciada pendiente, en la cornisa de una roca que se alzaba a más de nueve metros de altura al otro lado de la parcela del jardín.
168:1.1 (1843.7) After Jesus had spent a few moments in comforting Martha and Mary, apart from the mourners, he asked them, “Where have you laid him?” Then Martha said, “Come and see.” And as the Master followed on in silence with the two sorrowing sisters, he wept. When the friendly Jews who followed after them saw his tears, one of them said: “Behold how he loved him. Could not he who opened the eyes of the blind have kept this man from dying?” By this time they were standing before the family tomb, a small natural cave, or declivity, in the ledge of rock which rose up some thirty feet at the far end of the garden plot.
    Resulta difícil explicar a las mentes humanas exactamente por qué lloró Jesús. Aunque tenemos acceso al historial de sus emociones humanas junto con su pensamiento divino, tal como constan en la mente del modelador personificado, no estamos del todo seguros de la verdadera causa de estas manifestaciones de emoción. Nos inclinamos a creer que Jesús lloró debido a una serie de pensamientos y sentimientos, como los que siguen, que cruzaban por su mente en aquel momento:
168:1.2 (1844.1) It is difficult to explain to human minds just why Jesus wept. While we have access to the registration of the combined human emotions and divine thoughts, as of record in the mind of the Personalized Adjuster, we are not altogether certain about the real cause of these emotional manifestations. We are inclined to believe that Jesus wept because of a number of thoughts and feelings which were going through his mind at this time, such as:
    1. Se compadecía auténticamente del dolor de Marta y María; sentía un afecto humano, real y profundo por estas hermanas que habían perdido a su hermano.
168:1.3 (1844.2) 1. He felt a genuine and sorrowful sympathy for Martha and Mary; he had a real and deep human affection for these sisters who had lost their brother.
    2. Su mente se agitó por la presencia de la multitud de dolientes, algunos sinceros y otros simples farsantes. Le disgustaban siempre estas demostraciones externas de duelo. Sabía que las hermanas amaban a su hermano y que tenían fe en la supervivencia de los creyentes. Es posible que estas emociones contradictorias expliquen por qué gimió al aproximarse a la tumba.
168:1.4 (1844.3) 2. He was perturbed in his mind by the presence of the crowd of mourners, some sincere and some merely pretenders. He always resented these outward exhibitions of mourning. He knew the sisters loved their brother and had faith in the survival of believers. These conflicting emotions may possibly explain why he groaned as they came near the tomb.
    3. En verdad, Jesús dudó si devolver a Lázaro a la vida mortal. Sus hermanas realmente lo necesitaban, pero Jesús lamentaba tener que hacer que su amigo volviera y que pasara por la amarga persecución, que sabía que tendría que padecer por haber sido el destinatario de la más grande de todas las demostraciones de poder divino del Hijo del Hombre.
168:1.5 (1844.4) 3. He truly hesitated about bringing Lazarus back to the mortal life. His sisters really needed him, but Jesus regretted having to summon his friend back to experience the bitter persecution which he well knew Lazarus would have to endure as a result of being the subject of the greatest of all demonstrations of the divine power of the Son of Man.
    Y ahora podemos relatar un hecho interesante y aleccionador: aunque esta narrativa se desenvuelva en apariencias como un hecho natural y normal en los asuntos humanos, hay otros aspectos secundarios fascinantes. Cuando el mensajero acudió a Jesús el domingo para informarle de la enfermedad de Lázaro y, aunque Jesús envió palabras diciendo que “no era para muerte”, al mismo tiempo, él, en persona, fue a Betania e incluso le preguntó a las hermanas: “¿Dónde lo pusisteis?”. A pesar de que todo esto parece indicar que el proceder del Maestro era el ordinario en estos hechos de la vida y según el conocimiento limitado de la mente humana, no obstante, los archivos del universo revelan que, tras la muerte de Lázaro, el modelador personificado de Jesús dictó órdenes para que su modelador del pensamiento se quedara de forma indefinida en el planeta, y este mandato quedó registrado solo quince minutos antes de que Lázaro exhalara su último suspiro.
168:1.6 (1844.5) And now we may relate an interesting and instructive fact: Although this narrative unfolds as an apparently natural and normal event in human affairs, it has some very interesting side lights. While the messenger went to Jesus on Sunday, telling him of Lazarus’s illness, and while Jesus sent word that it was “not to the death,” at the same time he went in person up to Bethany and even asked the sisters, “Where have you laid him?” Even though all of this seems to indicate that the Master was proceeding after the manner of this life and in accordance with the limited knowledge of the human mind, nevertheless, the records of the universe reveal that Jesus’ Personalized Adjuster issued orders for the indefinite detention of Lazarus’s Thought Adjuster on the planet subsequent to Lazarus’s death, and that this order was made of record just fifteen minutes before Lazarus breathed his last.
    ¿Sabía la mente divina de Jesús, incluso antes de que Lázaro falleciera, que lo resucitaría de entre los muertos? No tenemos conocimiento de ello. Solo sabemos lo que hacemos constar aquí.
168:1.7 (1844.6) Did the divine mind of Jesus know, even before Lazarus died, that he would raise him from the dead? We do not know. We know only what we are herewith placing on record.
    Muchos de los enemigos de Jesús se burlaron de sus expresiones de afecto, y decían entre ellos: “Si en tan alto aprecio tenía a este hombre, ¿por qué tardó tanto tiempo en venir a Betania? Si es lo que se afirma de él, ¿por qué no salvó a su querido amigo? ¿Qué bueno tiene sanar desconocidos en Galilea si no puede salvar a quienes amas?”. Y también se mofaron de Jesús y menospreciaron sus enseñanzas y su labor.
168:1.8 (1844.7) Many of Jesus’ enemies were inclined to sneer at his manifestations of affection, and they said among themselves: “If he thought so much of this man, why did he tarry so long before coming to Bethany? If he is what they claim, why did he not save his dear friend? What is the good of healing strangers in Galilee if he cannot save those whom he loves?” And in many other ways they mocked and made light of the teachings and works of Jesus.
    Y, así, ese jueves por la tarde, sobre las dos y media, se dispuso todo para que en este pequeño poblado de Betania se realizara la mayor de las obras del ministerio en la tierra de Miguel de Nebadón, la más grande manifestación de poder divino de su encarnación, ya que su propia resurrección ocurrió tras haberse liberado de los lazos de su vida mortal.
168:1.9 (1844.8) And so, on this Thursday afternoon at about half past two o’clock, was the stage all set in this little hamlet of Bethany for the enactment of the greatest of all works connected with the earth ministry of Michael of Nebadon, the greatest manifestation of divine power during his incarnation in the flesh, since his own resurrection occurred after he had been liberated from the bonds of mortal habitation.
    El pequeño grupo que se había reunido ante el sepulcro de Lázaro poco podría llegar a imaginarse que, cerca de ellos, había una gran concurrencia de todos los órdenes de seres celestiales, congregados bajo el liderazgo de Gabriel y, en ese momento a la espera de las directrices del modelador personificado de Jesús, vibrando expectantes y listos para dar cumplimiento al mandato de su amado soberano.
168:1.10 (1845.1) The small group assembled before Lazarus’s tomb little realized the presence near at hand of a vast concourse of all orders of celestial beings assembled under the leadership of Gabriel and now in waiting, by direction of the Personalized Adjuster of Jesus, vibrating with expectancy and ready to execute the bidding of their beloved Sovereign.
    Cuando Jesús pronunció esas palabras, ordenando: “Quitad la piedra”, las multitudes celestiales allí congregadas se prepararon para llevar a cabo el acto de resucitar a Lázaro a su cuerpo mortal. Tal forma de resurrección conlleva, en su realización, dificultades que trascienden por mucho el procedimiento ordinario de la resurrección de las criaturas mortales a una forma morontial, y precisa de muchos más seres celestiales y una organización mucho mayor de los recursos del universo.
168:1.11 (1845.2) When Jesus spoke those words of command, “Take away the stone,” the assembled celestial hosts made ready to enact the drama of the resurrection of Lazarus in the likeness of his mortal flesh. Such a form of resurrection involves difficulties of execution which far transcend the usual technique of the resurrection of mortal creatures in morontia form and requires far more celestial personalities and a far greater organization of universe facilities.
    Cuando Marta y María oyeron el mandato de Jesús de hacer rodar a un lado la piedra de la entrada del sepulcro, experimentaron emociones encontradas. María tenía la esperanza de que Lázaro resucitara de entre los muertos. Pero, a Marta, aunque compartía en cierta medida la fe de su hermana, la movía más el temor de que Lázaro no estuviera presentable, en su apariencia, ante Jesús, los apóstoles y sus amigos. Dijo Marta: “¿Debemos apartar la piedra? Mi hermano lleva ya cuatro días muerto, y su cuerpo habrá empezado a descomponerse”. Marta dijo también aquello, porque no estaba segura de por qué el Maestro había pedido que se quitara la piedra; quizás pensó que Jesús únicamente quería ver a Lázaro por última vez. Marta no era ni estable ni firme en su disposición de ánimo. Al haber vacilaciones en cuanto a hacerlo o no, Jesús dijo: “¿Es que no te dije en un principio que esta enfermedad no era para muerte? ¿Es que no he venido para cumplir mi promesa? Y, después de venir a vosotras, ¿es que no te dije que si creías, verías la gloria de Dios? ¿Por qué dudas entonces? ¿Cuánto tiempo ha de pasar para que creas y obedezcas?”.
168:1.12 (1845.3) When Martha and Mary heard this command of Jesus directing that the stone in front of the tomb be rolled away, they were filled with conflicting emotions. Mary hoped that Lazarus was to be raised from the dead, but Martha, while to some extent sharing her sister’s faith, was more exercised by the fear that Lazarus would not be presentable, in his appearance, to Jesus, the apostles, and their friends. Said Martha: “Must we roll away the stone? My brother has now been dead four days, so that by this time decay of the body has begun.” Martha also said this because she was not certain as to why the Master had requested that the stone be removed; she thought maybe Jesus wanted only to take one last look at Lazarus. She was not settled and constant in her attitude. As they hesitated to roll away the stone, Jesus said: “Did I not tell you at the first that this sickness was not to the death? Have I not come to fulfill my promise? And after I came to you, did I not say that, if you would only believe, you should see the glory of God? Wherefore do you doubt? How long before you will believe and obey?”
    Cuando Jesús acabó de hablar, sus apóstoles, con la ayuda de vecinos voluntariosos, agarraron la piedra y la apartaron de la entrada al sepulcro rodándola.
168:1.13 (1845.4) When Jesus had finished speaking, his apostles, with the assistance of willing neighbors, laid hold upon the stone and rolled it away from the entrance to the tomb.
    Por lo común, los judíos pensaban que la gota de hiel sobre la punta de la espada del ángel de la muerte empezaba a actuar al fin del tercer día, por lo que surtía totalmente efecto al cuarto día. Admitían que el alma del hombre podía quedarse alrededor del sepulcro hasta el final del tercer día, intentando reanimar el cuerpo muerto; pero creían firmemente que esa alma se iba a la morada de los espíritus de los fallecidos antes de que el cuarto día hubiera amanecido.
168:1.14 (1845.5) It was the common belief of the Jews that the drop of gall on the point of the sword of the angel of death began to work by the end of the third day, so that it was taking full effect on the fourth day. They allowed that the soul of man might linger about the tomb until the end of the third day, seeking to reanimate the dead body; but they firmly believed that such a soul had gone on to the abode of departed spirits ere the fourth day had dawned.
    Estas creencias y opiniones sobre los muertos y la partida de los espíritus de los fallecidos contribuyeron a dar seguridad en la mente de todos los que estaban entonces allí presentes en el sepulcro de Lázaro y después a todos los que oyeran lo que estaba a punto de ocurrir, que aquel era, real y verdaderamente, un caso de resurrección de entre los muertos mediante un acto personal de quien afirmó que era “la resurrección y la vida”.
168:1.15 (1845.6) These beliefs and opinions regarding the dead and the departure of the spirits of the dead served to make sure, in the minds of all who were now present at Lazarus’s tomb and subsequently to all who might hear of what was about to occur, that this was really and truly a case of the raising of the dead by the personal working of one who declared he was “the resurrection and the life.”

2. LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO  

2. The Resurrection of Lazarus

    Estando este grupo de unos cuarenta y cinco mortales ante el sepulcro, pudieron entrever la silueta de Lázaro, envuelto en vendas de lino, depositado en el nicho inferior derecho de la cueva funeraria. Mientras estas criaturas terrenales se hallaban allí en un atónito silencio, una inmensa multitud de seres celestiales se habían colocado en sus lugares, preparados para pasar a la acción cuando Gabriel, su comandante, así lo indicara.
168:2.1 (1845.7) As this company of some forty-five mortals stood before the tomb, they could dimly see the form of Lazarus, wrapped in linen bandages, resting on the right lower niche of the burial cave. While these earth creatures stood there in almost breathless silence, a vast host of celestial beings had swung into their places preparatory to answering the signal for action when it should be given by Gabriel, their commander.
    Jesús alzó los ojos y dijo: “Padre, gracias te doy porque me has oído y has accedido a mi petición. Sé que siempre me oyes, te hablo de este modo por los que están ahora aquí junto a mí, para que puedan creer que tú me has enviado al mundo, para que sepan que obras conmigo en lo que estamos a punto de hacer”. Y, cuando acabó de orar, clamó a gran voz: “¡Lázaro, ven fuera!”.
168:2.2 (1846.1) Jesus lifted up his eyes and said: “Father, I am thankful that you heard and granted my request. I know that you always hear me, but because of those who stand here with me, I thus speak with you, that they may believe that you have sent me into the world, and that they may know that you are working with me in that which we are about to do.” And when he had prayed, he cried with a loud voice, “Lazarus, come forth!”
    Aunque los expectantes humanos permanecieron inmóviles, la inmensa multitud celestial entró en acción conjuntamente, en obediencia a la voz del creador. En solo doce segundos de tiempo de la tierra, el cuerpo, hasta aquel entonces inerte de Lázaro, comenzó a moverse y se sentó pronto en el estante de piedra sobre el que había yacido. Su cuerpo estaba atado con vendas mortuorias y, su rostro, envuelto en un sudario. Y, al ponerse de pie ante ellos —vivo—, Jesús dijo: “Desatadlo y dejadlo ir”.
168:2.3 (1846.2) Though these human observers remained motionless, the vast celestial host was all astir in unified action in obedience to the Creator’s word. In just twelve seconds of earth time the hitherto lifeless form of Lazarus began to move and presently sat up on the edge of the stone shelf whereon it had rested. His body was bound about with grave cloths, and his face was covered with a napkin. And as he stood up before them—alive—Jesus said, “Loose him and let him go.”
    Todos, excepto los apóstoles y Marta y María, huyeron a la casa. Estaban pálidos de miedo y sobrecogidos por el estupor. Aunque algunos se quedaron allí, muchos otros se fueron apresuradamente a sus hogares.
168:2.4 (1846.3) All, save the apostles, with Martha and Mary, fled to the house. They were pale with fright and overcome with astonishment. While some tarried, many hastened to their homes.
    Lázaro saludó a Jesús y a los apóstoles y preguntó qué significaban las vendas mortuorias y por qué se había despertado en el jardín. Jesús y los apóstoles se apartaron, mientras Marta le hablaba a Lázaro de su muerte, entierro y resurrección. Tuvo que explicarle que había muerto el domingo y que se le había traído de vuelta a la vida el jueves, ya que no había tenido conciencia del tiempo desde que se había quedado dormido en el sueño de la muerte.
168:2.5 (1846.4) Lazarus greeted Jesus and the apostles and asked the meaning of the grave cloths and why he had awakened in the garden. Jesus and the apostles drew to one side while Martha told Lazarus of his death, burial, and resurrection. She had to explain to him that he had died on Sunday and was now brought back to life on Thursday, inasmuch as he had had no consciousness of time since falling asleep in death.
    Mientras Lázaro salía del sepulcro, el modelador personificado de Jesús, ahora era jefe de los suyos en este universo local, dio la orden al antiguo modelador de Lázaro, que se hallaba en espera en aquel momento, para que retomara su morada en la mente y alma del hombre resucitado.
168:2.6 (1846.5) As Lazarus came out of the tomb, the Personalized Adjuster of Jesus, now chief of his kind in this local universe, gave command to the former Adjuster of Lazarus, now in waiting, to resume abode in the mind and soul of the resurrected man.
    Luego, Lázaro se dirigió hacia donde estaba Jesús y, con sus hermanas, se arrodilló a los pies del Maestro para darle gracias y rendir alabanzas a Dios. Jesús, tomándolo de la mano, lo alzó, diciéndole: “Hijo mío, lo que te ha sucedido a ti lo experimentarán también todos aquellos que creen en este evangelio, salvo que resucitarán con una forma más gloriosa. Tú serás un testigo vivo de la verdad que he hablado: yo soy la resurrección y la vida. Pero entremos todos ahora a la casa y alimentemos nuestros cuerpos físicos”.
168:2.7 (1846.6) Then went Lazarus over to Jesus and, with his sisters, knelt at the Master’s feet to give thanks and offer praise to God. Jesus, taking Lazarus by the hand, lifted him up, saying: “My son, what has happened to you will also be experienced by all who believe this gospel except that they shall be resurrected in a more glorious form. You shall be a living witness of the truth which I spoke—I am the resurrection and the life. But let us all now go into the house and partake of nourishment for these physical bodies.”
    Conforme caminaban hasta la casa, Gabriel despidió a los grupos auxiliares de la multitud celestial allí congregada, mientras dejaba constancia del primer caso en Urantia, y el último, en el que una criatura mortal había resucitado de la muerte con el mismo cuerpo físico que tenía al morir.
168:2.8 (1846.7) As they walked toward the house, Gabriel dismissed the extra groups of the assembled heavenly host while he made record of the first instance on Urantia, and the last, where a mortal creature had been resurrected in the likeness of the physical body of death.
    Lázaro apenas podía comprender lo que había ocurrido. Sabía que había estado muy enfermo, pero solo recordaba haberse quedado dormido y haber sido despertado. Nunca le fue posible contar nada de lo ocurrido sobre esos cuatro días en el sepulcro, porque había estado completamente inconsciente. El tiempo es inexistente para quienes duermen el sueño de la muerte.
168:2.9 (1846.8) Lazarus could hardly comprehend what had occurred. He knew he had been very sick, but he could recall only that he had fallen asleep and been awakened. He was never able to tell anything about these four days in the tomb because he was wholly unconscious. Time is nonexistent to those who sleep the sleep of death.
    Aunque a raíz de este asombroso acto, muchos creyeron en Jesús, otros solo endurecieron aún más sus corazones para rechazarlo. Hacia el mediodía del día siguiente, este hecho se había difundido por todo Jerusalén. Un buen número de hombres y mujeres acudieron a Betania para ver a Lázaro y hablar con él, y los fariseos, alarmados y desconcertados, convocaron a toda prisa al sanedrín a una reunión para decidir qué se debía hacer ante estos últimos acontecimientos.
168:2.10 (1846.9) Though many believed in Jesus as a result of this mighty work, others only hardened their hearts the more to reject him. By noon the next day this story had spread over all Jerusalem. Scores of men and women went to Bethany to look upon Lazarus and talk with him, and the alarmed and disconcerted Pharisees hastily called a meeting of the Sanhedrin that they might determine what should be done about these new developments.

3. REUNIÓN DEL SANEDRÍN  

3. Meeting of the Sanhedrin

    Pese a que el testimonio de este hombre, resucitado de entre los muertos, contribuyó en mucho a consolidar la fe de una gran cantidad de creyentes en el evangelio del reino, ejerció poca o ninguna influencia sobre la actitud de los líderes y dirigentes religiosos de Jerusalén salvo para acelerar su decisión de matar a Jesús y poner fin a su labor.
168:3.1 (1847.1) Even though the testimony of this man raised from the dead did much to consolidate the faith of the mass of believers in the gospel of the kingdom, it had little or no influence on the attitude of the religious leaders and rulers at Jerusalem except to hasten their decision to destroy Jesus and stop his work.
    A la una del día siguiente, viernes, el sanedrín se reunió para deliberar más a fondo sobre la cuestión, “¿qué vamos a hacer con Jesús de Nazaret?”. Tras más de dos horas de análisis y de agrio debate, cierto fariseo presentó una resolución en la que se pedía la muerte inmediata de Jesús, afirmando que era una amenaza para todo Israel y comprometiendo oficialmente al sanedrín a votar la resolución que instaba a matar a Jesús, sin juicio, algo contrario a todo precedente.
168:3.2 (1847.2) At one o’clock the next day, Friday, the Sanhedrin met to deliberate further on the question, “What shall we do with Jesus of Nazareth?” After more than two hours of discussion and acrimonious debate, a certain Pharisee presented a resolution calling for Jesus’ immediate death, proclaiming that he was a menace to all Israel and formally committing the Sanhedrin to the decision of death, without trial and in defiance of all precedent.
    Repetidas veces este respetable órgano de líderes judíos había decretado que se prendiera a Jesús y se sometiera a juicio bajo cargos de blasfemia y de numerosas otras acusaciones de menosprecio de la ley sagrada judía. Anteriormente, ya habían llegado incluso a declarar que debía morir, pero aquella era la primera vez que el sanedrín dejaba constancia de su deseo de decretar su muerte sin juicio previo. Si bien, no se votó esta resolución porque catorce miembros del sanedrín renunciaron a la vez cuando se propuso aquella insólita actuación. Aunque estas dimisiones tardaban en aprobarse oficialmente casi dos semanas, este grupo de catorce abandonó el sanedrín aquel mismo día para no volver jamás a sentarse en el consejo. Cuando posteriormente se admitieron dichas dimisiones, se expulsaron a otros cinco miembros porque sus compañeros creían que albergaban sentimientos de amistad hacia Jesús. Con la destitución de estos diecinueve hombres, el sanedrín estaba en condiciones de juzgar y condenar a Jesús con un acuerdo que rozaba la unanimidad.
168:3.3 (1847.3) Time and again had this august body of Jewish leaders decreed that Jesus be apprehended and brought to trial on charges of blasphemy and numerous other accusations of flouting the Jewish sacred law. They had once before even gone so far as to declare he should die, but this was the first time the Sanhedrin had gone on record as desiring to decree his death in advance of a trial. But this resolution did not come to a vote since fourteen members of the Sanhedrin resigned in a body when such an unheard-of action was proposed. While these resignations were not formally acted upon for almost two weeks, this group of fourteen withdrew from the Sanhedrin on that day, never again to sit in the council. When these resignations were subsequently acted upon, five other members were thrown out because their associates believed they entertained friendly feelings toward Jesus. With the ejection of these nineteen men the Sanhedrin was in a position to try and to condemn Jesus with a solidarity bordering on unanimity.
    La semana siguiente, Lázaro y sus hermanas fueron citados a comparecer ante el sanedrín. Tras oírse su testimonio, no quedaba ninguna duda de que Lázaro había resucitado de entre los muertos. Aunque en sus diligencias, el sanedrín prácticamente admitió la resurrección de Lázaro, al hacerlas constar en acta se hizo anotar una resolución en la que atribuía este y otros prodigios obrados por Jesús al poder del príncipe de los diablos, aliado de Jesús según se declaró.
168:3.4 (1847.4) The following week Lazarus and his sisters were summoned to appear before the Sanhedrin. When their testimony had been heard, no doubt could be entertained that Lazarus had been raised from the dead. Though the transactions of the Sanhedrin virtually admitted the resurrection of Lazarus, the record carried a resolution attributing this and all other wonders worked by Jesus to the power of the prince of devils, with whom Jesus was declared to be in league.
    Al margen de cuál fuese la fuente de ese poder obrador de prodigios, estos líderes judíos estaban convencidos de que, si no lo paraban de inmediato, en muy poco tiempo toda la gente ordinaria creería en él; y se producirían, además, graves conflictos con las autoridades romanas, ya que muchos de sus creyentes lo consideraban el Mesías, el libertador de Israel.
168:3.5 (1847.5) No matter what the source of his wonder-working power, these Jewish leaders were persuaded that, if he were not immediately stopped, very soon all the common people would believe in him; and further, that serious complications with the Roman authorities would arise since so many of his believers regarded him as the Messiah, Israel’s deliverer.
    Fue en esa misma reunión del sanedrín en la que Caifás, el sumo sacerdote, expresó por primera vez ese viejo adagio judío, que repetiría después tantas veces: “Conviene que un solo hombre muera a que lo haga el pueblo”.
168:3.6 (1847.6) It was at this same meeting of the Sanhedrin that Caiaphas the high priest first gave expression to that old Jewish adage, which he so many times repeated: “It is better that one man die, than that the community perish.”
    Aunque a Jesús se le había advertido del proceder del sanedrín en aquel tenebroso viernes por la tarde, no se sintió perturbado en lo más mínimo y, durante el sabbat, continuó descansando con algunos amigos en Betfagé, un poblado cercano a Betania. El domingo por la mañana temprano, Jesús y los apóstoles se congregaron, como habían acordado previamente, en la casa de Lázaro y, tras despedirse de la familia de Betania, iniciaron su camino de regreso al campamento de Pella.
168:3.7 (1847.7) Although Jesus had received warning of the doings of the Sanhedrin on this dark Friday afternoon, he was not in the least perturbed and continued resting over the Sabbath with friends in Bethpage, a hamlet near Bethany. Early Sunday morning Jesus and the apostles assembled, by prearrangement, at the home of Lazarus, and taking leave of the Bethany family, they started on their journey back to the Pella encampment.

4. RESPUESTA A LA ORACIÓN  

4. The Answer to Prayer

    En el camino de Betania a Pella, los apóstoles hicieron muchas preguntas a Jesús y con excepción de las relacionadas con los detalles de la resurrección de los muertos, el Maestro respondió extensamente a las demás. Esas cuestiones sobrepasaban la capacidad de comprensión de sus apóstoles, por lo que declinó comentarlas con ellos. Al haber partido de Betania en secreto, iban solos. Por ello, Jesús aprovechó la ocasión para explicarles a los diez muchas cosas con la idea de prepararlos para los días difíciles que tenían por delante.
168:4.1 (1848.1) On the way from Bethany to Pella the apostles asked Jesus many questions, all of which the Master freely answered except those involving the details of the resurrection of the dead. Such problems were beyond the comprehension capacity of his apostles; therefore did the Master decline to discuss these questions with them. Since they had departed from Bethany in secret, they were alone. Jesus therefore embraced the opportunity to say many things to the ten which he thought would prepare them for the trying days just ahead.
    Los apóstoles estaban mentalmente muy agitados y dedicaron un tiempo considerable a comentar sus últimas experiencias relacionadas con la oración y la respuesta a esta. Todos recordaban la afirmación que le hizo Jesús en Filadelfia al mensajero de Betania, cuando dijo simplemente: “Esta enfermedad no es en verdad para muerte”. Y, sin embargo, a pesar de esta promesa, Lázaro de hecho había muerto. Durante todo el día, una y otra vez, volvieron a conversar sobre este tema de la respuesta a la oración.
168:4.2 (1848.2) The apostles were much stirred up in their minds and spent considerable time discussing their recent experiences as they were related to prayer and its answering. They all recalled Jesus’ statement to the Bethany messenger at Philadelphia, when he said plainly, “This sickness is not really to the death.” And yet, in spite of this promise, Lazarus actually died. All that day, again and again, they reverted to the discussion of this question of the answer to prayer.
    Las respuestas que les dio Jesús a sus numerosas preguntas pueden resumirse de la siguiente manera:
168:4.3 (1848.3) Jesus’ answers to their many questions may be summarized as follows:
    1. La mente finita se sirve de la oración para tratar de acercarse al Infinito. Consiguientemente, la acción de orar debe estar limitada por el conocimiento, la sabiduría y las cualidades de lo finito; de igual modo, su respuesta debe estar condicionada por la perspectiva, los objetivos, los ideales y las prerrogativas del Infinito. Nunca puede observarse que se dé una continuidad ininterrumpida de los fenómenos materiales entre la acción de orar y la recepción de una plena respuesta espiritual a esta.
168:4.4 (1848.4) 1. Prayer is an expression of the finite mind in an effort to approach the Infinite. The making of a prayer must, therefore, be limited by the knowledge, wisdom, and attributes of the finite; likewise must the answer be conditioned by the vision, aims, ideals, and prerogatives of the Infinite. There never can be observed an unbroken continuity of material phenomena between the making of a prayer and the reception of the full spiritual answer thereto.
    2. Cuando una oración queda aparentemente sin respuesta, este retraso, con frecuencia, anuncia una respuesta mejor, aunque, por alguna buena razón, esta llegue a sufrir alguna demora considerable. Cuando Jesús dijo que la enfermedad de Lázaro no era en verdad para la muerte, Lázaro ya llevaba muerto once horas. No se niega la respuesta a ninguna oración sincera, salvo cuando la perspectiva superior del mundo espiritual ha concebido una respuesta más favorable, una respuesta que satisfaga la petición del espíritu del hombre a diferencia de hacerlo a la que parte simplemente de la mente humana.
168:4.5 (1848.5) 2. When a prayer is apparently unanswered, the delay often betokens a better answer, although one which is for some good reason greatly delayed. When Jesus said that Lazarus’s sickness was really not to the death, he had already been dead eleven hours. No sincere prayer is denied an answer except when the superior viewpoint of the spiritual world has devised a better answer, an answer which meets the petition of the spirit of man as contrasted with the prayer of the mere mind of man.
    3. Las oraciones que se hacen en el tiempo, cuando las guía el espíritu y se expresan en la fe, son normalmente tan extensas y globales que solo pueden responderse en la eternidad; la petición finita está a veces tan llena de deseo de alcanzar el Infinito, que su respuesta se ha de posponer largamente en espera de la creación en el orante de una adecuada capacidad de receptividad; la oración de fe puede llegar a ser tan totalizadora que solo en el Paraíso podrá recibir respuesta.
168:4.6 (1848.6) 3. The prayers of time, when indited by the spirit and expressed in faith, are often so vast and all-encompassing that they can be answered only in eternity; the finite petition is sometimes so fraught with the grasp of the Infinite that the answer must long be postponed to await the creation of adequate capacity for receptivity; the prayer of faith may be so all-embracing that the answer can be received only on Paradise.
    4. Las respuestas a la oración surgida de la mente mortal son, habitualmente, de tal naturaleza que únicamente se pueden recibir y reconocer después de que esa misma mente orante haya alcanzado el estado inmortal. La oración de un ser material muchas veces puede recibir respuesta exclusivamente cuando este haya progresado hasta llegar al nivel del espíritu.
168:4.7 (1848.7) 4. The answers to the prayer of the mortal mind are often of such a nature that they can be received and recognized only after that same praying mind has attained the immortal state. The prayer of the material being can many times be answered only when such an individual has progressed to the spirit level.
    5. La oración de una persona que conoce a Dios puede desvirtuarse de tal manera por la ignorancia y la superstición, que la respuesta a esta sería sumamente inaceptable. En ese caso, los seres espirituales mediadores traducen de tal forma esa oración que, cuando la respuesta llega, el suplicante no puede en absoluto reconocerla como tal.
168:4.8 (1848.8) 5. The prayer of a God-knowing person may be so distorted by ignorance and so deformed by superstition that the answer thereto would be highly undesirable. Then must the intervening spirit beings so translate such a prayer that, when the answer arrives, the petitioner wholly fails to recognize it as the answer to his prayer.
    6. Todas las oraciones que son verdaderas van dirigidas a seres espirituales, y todas estas peticiones deben responderse en términos espirituales, y todas estas respuestas deben consistir en realidades espirituales. Los seres espirituales no pueden responder materialmente a las peticiones espirituales, ni siquiera las que les hacen los seres materiales. La oración de los seres materiales es eficaz solo cuando “oran en espíritu”.
168:4.9 (1848.9) 6. All true prayers are addressed to spiritual beings, and all such petitions must be answered in spiritual terms, and all such answers must consist in spiritual realities. Spirit beings cannot bestow material answers to the spirit petitions of even material beings. Material beings can pray effectively only when they “pray in the spirit.”
    7. No cabe esperar respuesta a ninguna oración a menos que nazca del espíritu y se nutra de la fe. La oración sincera entraña que habéis concedido, prácticamente y por adelantado, a quienes la oyen, pleno derecho para responder a vuestras peticiones según esa sabiduría suprema y ese amor divino que, de acuerdo con vuestra fe, los llevan a responder siempre a vuestras oraciones.
168:4.10 (1849.1) 7. No prayer can hope for an answer unless it is born of the spirit and nurtured by faith. Your sincere faith implies that you have in advance virtually granted your prayer hearers the full right to answer your petitions in accordance with that supreme wisdom and that divine love which your faith depicts as always actuating those beings to whom you pray.
    8. El niño está siempre en su derecho cuando decide pedirle algo al padre; y el padre tiene siempre sus obligaciones paternas hacia el niño inmaduro, cuando su mayor sabiduría dicta que la respuesta a la petición del niño se demore, modifique, aparte, trascienda o posponga hasta otro estadio de su ascenso espiritual.
168:4.11 (1849.2) 8. The child is always within his rights when he presumes to petition the parent; and the parent is always within his parental obligations to the immature child when his superior wisdom dictates that the answer to the child’s prayer be delayed, modified, segregated, transcended, or postponed to another stage of spiritual ascension.
    9. No vaciléis en formular oraciones que expresen vuestros anhelos espirituales; no dudéis de que recibiréis respuesta a vuestras peticiones. Dichas respuestas estarán atesoradas, aguardando a que consigáis alcanzar esos niveles espirituales futuros que hayáis realmente conseguido en el cosmos, en este mundo o en los demás, en los que os será posible reconocer y atribuiros esas respuestas por tanto tiempo esperadas a vuestras tempranas pero prematuras peticiones.
168:4.12 (1849.3) 9. Do not hesitate to pray the prayers of spirit longing; doubt not that you shall receive the answer to your petitions. These answers will be on deposit, awaiting your achievement of those future spiritual levels of actual cosmic attainment, on this world or on others, whereon it will become possible for you to recognize and appropriate the long-waiting answers to your earlier but ill-timed petitions.
    10. Todas las peticiones nacidas genuinamente del espíritu recibirán cumplida respuesta. Pedid, y se os dará. Pero debéis recordar que sois criaturas que avanzáis en el tiempo y el espacio; debéis, por lo tanto, tener siempre presente el factor espacio-temporal cuando esperéis recibir personalmente respuestas completas a vuestras múltiples oraciones y peticiones.
168:4.13 (1849.4) 10. All genuine spirit-born petitions are certain of an answer. Ask and you shall receive. But you should remember that you are progressive creatures of time and space; therefore must you constantly reckon with the time-space factor in the experience of your personal reception of the full answers to your manifold prayers and petitions.

5. QUÉ FUE DE LÁZARO  

5. What Became of Lazarus

    Lázaro permaneció en su casa de Betania, convirtiéndose en el principal centro de interés de muchos creyentes sinceros y de numerosos curiosos hasta los días de la crucifixión de Jesús, cuando recibió el aviso de que el sanedrín había decretado su muerte. Los dirigentes de los judíos estaban determinados a evitar que las enseñanzas de Jesús siguieran propagándose, y consideraron oportuno que sería inútil matar a Jesús si permitían que Lázaro, que representaba su momento álgido como obrador de prodigios, viviera y diera testimonio del hecho de que Jesús lo había resucitado de entre los muertos. Lázaro ya había padecido una amarga persecución de parte de ellos.
168:5.1 (1849.5) Lazarus remained at the Bethany home, being the center of great interest to many sincere believers and to numerous curious individuals, until the days of the crucifixion of Jesus, when he received warning that the Sanhedrin had decreed his death. The rulers of the Jews were determined to put a stop to the further spread of the teachings of Jesus, and they well judged that it would be useless to put Jesus to death if they permitted Lazarus, who represented the very peak of his wonder-working, to live and bear testimony to the fact that Jesus had raised him from the dead. Already had Lazarus suffered bitter persecution from them.
    Así pues, Lázaro se despidió precipitadamente de sus hermanas en Betania, huyendo a través de Jericó y cruzando el Jordán, no permitiéndose descansar hasta llegar a Filadelfia. Lázaro conocía bien a Abner, y allí se sentía a salvo de las maquinaciones homicidas del malvado sanedrín.
168:5.2 (1849.6) And so Lazarus took hasty leave of his sisters at Bethany, fleeing down through Jericho and across the Jordan, never permitting himself to rest long until he had reached Philadelphia. Lazarus knew Abner well, and here he felt safe from the murderous intrigues of the wicked Sanhedrin.
    Poco después de aquello, Marta y María se deshicieron de sus tierras de Betania y se unieron a su hermano en Perea. Entretanto, Lázaro se había convertido en el tesorero de la Iglesia de Filadelfia. Fue un firme defensor de Abner en su controversia con Pablo y con la Iglesia de Jerusalén, muriendo, por último, a los 67 años de edad, de la misma enfermedad que se lo llevó siendo más joven en Betania.
168:5.3 (1849.7) Soon after this Martha and Mary disposed of their lands at Bethany and joined their brother in Perea. Meantime, Lazarus had become the treasurer of the church at Philadelphia. He became a strong supporter of Abner in his controversy with Paul and the Jerusalem church and ultimately died, when 67 years old, of the same sickness that carried him off when he was a younger man at Bethany.



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